Análisis Textuales
Doctrina y Convenios 18

Cómo confiar en Dios sin reservas

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Introducción y antecedentes

Los antecedentes te servirán para poner el pasaje estudiado dentro de su contexto apropiado. ;)

Ejercer confianza en Dios y en las Escrituras

Apenas en junio de 1829, durante la traducción de las planchas de oro que llegaría a conformar lo que hoy conocemos como el Libro de Mormón, se recibió una instrucción de Jesucristo que nos proporciona una lección sobre la forma correcta de ejercer nuestra confianza en Dios. Oliver Cowdery era el escribiente de José Smith durante la traducción y se sentía sin duda maravillado a causa de las cosas que se estaban escribiendo. Esta sección se recibe dos meses después de la sección 6, en que Jesucristo había hecho notar a Oliver que había recibido una respuesta a sus oraciones y que, por tanto, ya poseía un testimonio propio; así como el mes siguiente a la visita de Juan el Bautista a José Smith y Oliver Cowdery para la restauración del sacerdocio aarónico. Oliver Cowdery y David Whitmer se sentían inquietos porque aún no se había recibido el prometido sacerdocio de Melquisedec, por lo que, ejerciendo una inicial confianza en Dios, acudieron a Él en oración y recibieron por medio del Profeta esta respuesta.

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Pasaje base

Este es el pasaje que estaremos estudiando hoy.

He aquí, a causa de lo que tú, mi siervo Oliver Cowdery, has deseado saber de mí, te digo estas palabras:
2 He aquí, te he manifestado por mi Espíritu en varias ocasiones, que las cosas que has escrito son verdaderas; por tanto, sabes que son verdaderas.
3 Y si sabes que son verdaderas, he aquí, te mando que confíes en las cosas que están escritas;
(|Doctrina y Convenios 18:1–3)

Análisis textual: Cómo confiar en Dios sin reservas

El análisis textual revisa el pasaje frase por frase para comprender mejor el significado del pasaje y de sus palabras y expresiones.
A causa de lo que has deseado saber.
Esta sección (18) se proporciona en respuesta a las inquietudes de Oliver Cowdery y de David Whitmer sobre el sacerdocio. Recién Juan el Bautista había venido para restaurar el sacerdocio aarónico, y José Smith y Oliver Cowdery esperaban la promesa de que pronto se restauraría el sacerdocio de Melquisedec. Inquietos, hicieron al Señor preguntas para obtener conocimiento, y fueron respondidos de esta manera. Por lo tanto, esta sección se dio a principios de junio de 1829.
Te he manifestado por mi Espíritu.
Oliver Cowdery había sido respondido anteriormente por medio de la influencia del Espíritu Santo. El Señor le hace notar que ya sabía por tanto, por experiencia personal, cómo distinguir sus respuestas. El saber distinguir las respuestas a nuestras oraciones es, sin duda, un paso inicial indispensable para desarrollar nuestra confianza en Dios.
En varias ocasiones.
No una, sino varias; no de manera casual, sino consistente. La sección 6 de Doctrina y Convenios muestra una de estas ocasiones en que Oliverio había podido obtener una confirmación personal por medio del Espíritu Santo.
Las cosas que has escrito.
A Oliver se le permitió ser el escriba principal del Libro de Mormón mientras José Smith traducía. “Las cosas que has escrito” se refieren, por lo tanto, al Libro de Mormón ya traducido. Oliver Cowdery había recibido abundante y recurrente confirmación de la veracidad del origen divino del Libro de Mormón.
Por lo tanto, sabes que son verdaderas.
Es decir, a causa de esta abundancia y recurrencia con que el Señor había testificado al corazón de Oliverio la veracidad del Libro de Mormón no podía permitirse dudar, pues hacerlo sería dudar de la respuesta que el Señor ya le había dado a su alma. Hacer esto sería como dudar del Señor mismo.
La siguiente expresión establece una relación de causa y efecto del tipo “si -> entonces”.
Y si sabes que son verdaderas.
Es decir, “puesto que ya que sabes que son verdaderas”.
Te mando que confíes.
El Señor manda a Oliver Cowdery, como nos manda a todos nosotros, ejercer confianza en Dios y en el testimonio que ya hemos recibido, en lugar de estar decidiendo o echando los cimientos una y otra vez. Nos manda construir por encima de estos cimientos, avanzar sin temor y edificar con confianza. Es incorrecto vacilar cuando ya hemos sido respondidos. El Señor anheloso de proporcionarnos las bendiciones correspondientes a nuestra confianza.
En las cosas que están escritas.
Al principio de la Restauración, que es cuando se recibió esta sección, las “cosas que están escritas” se referían a las Escrituras existentes, es decir, a la Biblia y al Libro de Mormón. Para nosotros, el mandamiento de “confiar en las cosas que están escritas” se extiende al conjunto completo de los libros canónicos de la Iglesia, a saber, la Biblia, el Libro de Mormón, Doctrina y Convenios y la Perla de Gran Precio.

2 Comentarios

  1. Gracias Juan Pablo .. excelente análisis, me ayudó bastante a recordar que si ya he sido respondida por mi Padre Celestial solo debo confiar y construir sobre esos cimientos …

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