Análisis Textuales
Juan 2

Cómo es que Jesucristo resucitó al tercer día de su muerte

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Introducción y antecedentes

Los antecedentes te servirán para poner el pasaje estudiado dentro de su contexto apropiado. ;)

Jesús, tras la celebración de las bodas de Caná, reposó en su ciudad, en Capernaúm. El descanso no duró mucho, ya que se acercaba la Pascua, para cuya festividad anual era obligatorio para todo varón judío presentarse en Jerusalén. Esta era la primera Pascua desde el inicio de su ministerio. Jesús “subió a Jerusalén” (por si no lo has notado, a Jerusalén siempre “se sube”) y se presentó en el templo, pero al llegar encontró un ambiente de mercadería que le pareció sumamente lejano y opuesto a la santidad del lugar. Tomando un azote de cuerdas, expulsó a los mercaderes del templo, hablando del templo como un lugar propio, “la casa de mi Padre”, lo cual atrajo de inmediato la atención de los líderes judíos, que seguramente habían autorizado la venta en el templo y que cuestionaron entonces su autoridad para realizar estas cosas. ¿Quién se creía Jesús para realizar cambios por su cuenta en la organización y estructura del templo, en contravención con la autorización de los líderes judíos? ¿Y para estar hablando del templo como “la casa de su Padre”? ¿Quién era este Jesús?

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Pasaje base

Este es el pasaje que estaremos estudiando hoy.

18 Y los judíos respondieron y le dijeron: ¿Qué señal nos muestras, ya que haces esto?
19 Respondió Jesús y les dijo: Destruid este templo, y en tres días lo levantaré.
20 Entonces dijeron los judíos: En cuarenta y seis años fue edificado este templo, ¿y tú en tres días lo levantarás?
21 Pero él hablaba del templo de su cuerpo.
(Nuevo Testamento | Juan 2:18–21)

Análisis textual: Cómo es que Jesucristo resucitó al tercer día de su muerte

El análisis textual revisa el pasaje frase por frase para comprender mejor el significado del pasaje y de sus palabras y expresiones.

El planteamiento

Los judíos.
En este, como en otros pasajes, cuando el evangelio dice “los judíos” no se refiere precisamente al pueblo, sino a sus representantes, que en diversos niveles, conformaban el gobierno judío. Jesús estaba siendo confrontado directamente por el gobierno del pueblo.
Le dijeron.
Los oficiales del templo se dirigieron a Jesús.
¿Qué señal nos muestras, ya que haces esto?
Es decir, ¿con qué acreditas tu autoridad, ya que actúas como si la tienes? ¿Qué vas a hacer para mostrarnos que tienes una autoridad derivada de Dios, como dices? Debió haber quedado impreso en su memoria que Jesús había hablado del templo como “la casa de su Padre” ¡Jesús se estaba declarando Hijo de Dios! ¿Cómo iba ahora a demostrarlo?

La solución

Destruid este templo.
Habrá que recordar que Jesús estaba en el atrio del templo. La demostración debe haber resultado muy práctica. No era, por supuesto, una órden; más bien un temerario anuncio.
Y en tres días lo levantaré.
En tres días levantaré lo que ustedes destruyan. La señal propuesta era “la señal del profeta Jonás” (Mateo 12:38-39). Jesús sabía el significado de esta señal, pero no fue claro para sus escuchas, que fueron incapaces de relacionarlo debidamente, a juzgar por su asombro.

La objeción

¿En cuarenta y seis años fue edificado este templo.
Que es el tiempo que tomó la edificación del templo de Herodes. El templo de Herodes no era más que la reconstrucción del templo de Zorobabel, que fue a su vez la reconstrucción del templo de Salomón. Por esta razón le llamaban “el tercer templo”. Cada reconstructor se había empeñado en hacerlo más grandioso. Herodes había agregado una ostentosa apariencia y aditamentos. La preocupación de Herodes no era religiosa, pero lo había hecho para mantener contento al pueblo judío. De manera que el edificio, el templo de Herodes, era una obra absolutamente majestuosa que había tomado un enorme tiempo edificar, cuarenta y seis años. Había un dicho popular: “El que no ha visto el edificio de Herodes no ha visto un edificio hermoso”. Así de majestuoso era el templo.
(Por cierto, con base en esta declaración de los judíos es que se ha calculado la edad de Jesús en ese momento, ya que Herodes comenzó a construir el edificio, según Josefo, en el año 18 de su reinado; y Jesús nació en el año 35 del mismo. El cálculo resulta en que Jesucristo tenía aproximadamente 30 años de edad cuando sucedió esto).
Y tú en tres días lo levantarás?
Una expresión de asombro ante la afirmación temeraria de Jesucristo, que les había dicho que aún si ellos destruían el templo él podría levantarlo de nuevo en tres días. Por supuesto, los dirigentes judíos no iban a poner a prueba la veracidad de esta afirmación destruyendo el edificio, con lo que quedó temporalmente zanjada la situación de la expulsión de los mercaderes. Pero no olvidada, ya que sus palabras serían posteriormente usadas como parte importante de la acusación para destruirlo (Juan 5:18; Mateo 26:61; Marcos 14:58) y aún se referirían a esta declaración como una burla cuando Jesús se halló sobre la cruz (Mateo 27:40).
Pero él hablaba del templo de su cuerpo.
Sin embargo, Jesús usaba el templo solamente como un símbolo, pues no se refería en realidad al edificio. Veladamente estaba haciendo referencia, desde esta primera Pascua de su ministerio, a lo que sucedería unos pocos años después, cuando estos mismos líderes le crucificaran para destruirlo, y aún así él se levantase, venciendo la muerte, resucitando, al tercer día. Esta sería la más grande señal de su autoridad: el poder sobre la muerte, sobre lo que para todo otro ser es terminal e inevitable (Juan 10:17-18; Juan 2:22).
La identificación del “templo” con “el cuerpo” debería haber sido sencilla para los cultivados líderes judíos, pues era parte de la cultura y el hablar habitual del judío considerar al cuerpo como un templo. Pablo apela varias veces a ese conocimiento común al dirigirse a sus lectores corintios (2 Corintios 5:1; 1 Corintios 3:16-17; 1 Corintios 6:19; 2 Corintios 6:16). No había, sin embargo, mejor correspondencia entre templo y cuerpo que el Salvador mismo, pues, como Pablo afirmó posteriormente “en él habita corporalmente toda la plenitud de la deidad”. Con todo, los ojos de los judíos permanecieron cegados a la presentación de esta evidencia.

Comentarios adicionales

Los comentarios adicionales complementan el análisis textual con enfoques y perspectivas, brindando aún un mayor contexto al estudio.

Jesús resucitó en domingoCómo es que Jesucristo resucitó al tercer día de su muerte

Considerando que Jesús murió en un viernes (“el día de la preparación” antes del sábado, Marcos 15:42), como a las tres de la tarde (“la hora novena”, Lucas 23:44-46) y que resucitó muy temprano el domingo (“al amanecer del primer día de la semana”, Mateo 28:1), en realidad estuvo en la tumba apenas poco más de día y medio. ¿Cómo es, entonces, que esto cumple la profecía hecha por él mismo de que sería levantado de nuevo a la vida “en tres días”?

La respuesta está en la manera de hablar y de considerar el tiempo de los judíos. Para nosotros un día son veinticuatro horas. Aún así, tenemos resabios en nuestra forma de hablar de la manera de hablar de los antiguos. Por ejemplo, solemos citar a alguien diciendo, “ven al tercer día” a partir de hoy para referirnos a pasado mañana. Al hacer eso, estamos contando el día de hoy como primer día, mañana como segundo y pasado mañana (sin necesidad de concluirlo) como tercero. Esa misma usanza se refleja también en la Biblia.

El mismo capítulo del que estamos estudiando, el capítulo 2 de Juan, comienza con esta expresión, indicando que las bodas de Caná se realizaron “al tercer día” después del llamamiento de Felipe (Juan 2:1; cf. Juan 1:43). Al responder ante el acoso de Herodes, Jesús le respondió: “hago sanidades hoy y mañana, y al tercer día seré consumado” (Lucas 13:32). En el Antiguo Testamento vemos combinada la expresión “tres días” con la expresión “al tercer día”, mostrando que tienen el mismo significado:

2 Crónicas 10:12
12 Vino, pues, Jeroboam con todo el pueblo ante Roboam al tercer día, según el rey les había mandado, diciendo: Volved a mí de aquí a tres días.

(Antiguo Testamento | 2 Crónicas 10:12)

Cuando Jesús se encontró con los discípulos que iban camino a Emaús, la tarde del domingo, estos le informaron “este es el tercer día que estas cosas acontecieron” (Lucas 24:21).

En esta manera de hablar los judíos consideraban porciones del día como si fueran días completos. Con esto, Jesucristo estaba cumpliendo con la profecía de Oseas (ver 1 Corintios 15:4).

Oseas 6:2
2 Nos dará vida después de dos días; al tercer día nos levantará, y viviremos delante de él. (Antiguo Testamento | Oseas 6:2)

Citas citables

Déjame compartirte alguna de las citas que tuve que estudiar mientras preparaba este artículo. Toma nota de que todas las traducciones son mías y son traducciones libres.

Destruid este templo. Su propio cuerpo. La señal que él daría a la nación judía fue su resurrección. Los judíos no le entendieron, ni sus propios discípulos, hasta que él se levantó de entre los muertos” (The People’s New Testament, traducción libre por Juan Pablo Marichal).


20 Comentarios

  1. Los dias en la epoca del Salvador se consideraban de otra manera: el Señor murio a eso de las tres de la tarde un viernes, ese dia termino a las seis (segun la manera hebrea de contar los dias en esa epoca), el segundo dia termino sabado a las seis, y el domingo al amanecer, tercer dia, el Señor resucito…asi q no hay ninguna incongruencia

  2. Es correcto es mas cuando su espíritu abandono su cuerpo o mejor dicho cuando el voluntariamente entro su espíritu, su cuerpo dejo de tener vida, en ese precisó momento el fue al mundo de los espíritu a declara las buenas nuevas.

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