Análisis Textuales
Marcos 1

Juan el Bautista no predicaba una ordenanza nueva

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Mikve, lugar para el bautismo de prosélitos

Introducción y antecedentes

Los antecedentes te servirán para poner el pasaje estudiado dentro de su contexto apropiado. ;)

Pasaje base

Este es el pasaje que estaremos estudiando hoy.
4 Bautizaba Juan en el desierto y predicaba el bautismo de arrepentimiento para remisión de pecados. (Nuevo Testamento | Marcos 1:4)

Análisis textual: Juan el Bautista no predicaba una ordenanza nueva

El análisis textual revisa el pasaje frase por frase para comprender mejor el significado del pasaje y de sus palabras y expresiones.
Bautizaba.
El bautismo no era una ordenanza nueva. Dicha ordenanza se practicaba ya en los tiempos del Antiguo Testamento (1 Corintios 10:2). Es un hecho que los judíos administraban bautismos a los conversos de proveniencia gentil (llamados "prosélitos justos") antes de los tiempos de Juan el Bautista. La novedad del "bautismo de Juan" no consistía en la administración de la ordenanza, sino en la doctrina que le acompañaba y la acreditada autoridad con que se realizaba.
Juan.
Miembro de la tribu de Leví, hijo del sacerdote Zacarías y poseedor él mismo del Sacerdocio Aarónico, Juan era el administrador legal, designado por Dios y debidamente autorizado para la realización de la ordenanza del bautismo.
En el desierto.
El desierto de Judea, en el área aledaña al Jordán.
Predicaba el bautismo de arrepentimiento.
En otras palabras, predicaba el arrepentimiento (la necesidad de un cambio de vida), y la necesidad del bautismo para ratificar dicho cambio ante Dios, al hacer un convenio con Dios de obediencia a sus mandamientos. El arrepentimiento era el principio precursor de la ordenanza del bautismo, y el bautismo no era administrado a menos que se comprobase esta disposición a arrepentirse.
Para perdón de pecados.
El efecto de un bautismo debidamente autorizado en el converso arrepentido es que sus pecados son perdonados, borrados delante de Dios, pudiendo comenzar su discipulado con una conciencia totalmente libre de las ofensas previas.

7 Comentarios

    • Jesucristo tomó todos nuestros pecados sobre sí en Getsemaní y después pagó el precio de ellos en la cruz, en lugar de nosotros. A esta acción redentora y vicaria es lo que conocemos como la expiación de Jesucristo. Todas las ordenanzas contienen simbolismos que son representaciones dramáticas de esta expiación, a fin de que quienes participan de ella puedan ampliar su comprensión sobre la expiación que el Salvador realizó por nosotros.

      16 Y estas ordenanzas se conferían según esta manera, para que por ese medio el pueblo esperara anhelosamente al Hijo de Dios, ya que era un símbolo de su orden, es decir, era su orden, y esto para esperar anhelosamente de él la remisión de sus pecados a fin de entrar en el reposo del Señor. (Libro de Mormón | Alma 13:16)

      Las ordenanzas, pues, son métodos de enseñanza dispuestos por el Señor para que nosotros sepamos cómo esperar anhelosamente en Jesucristo. Por otra parte, son necesarias también, ya que en ellas se realizan convenios con Dios. Cuando cumplimos con nuestra parte del convenio que hacemos con Dios en las ordenanzas, Él también cumple con su parte y como resultado somos bendecidos.

      En la ordenanza del bautismo realizamos el triple convenio de tomar sobre nosotros el nombre de Cristo, recordarle siempre y guardar sus mandamientos. A cambio, el Padre Celestial nos promete el perdón de los pecados y dicha pureza nos prepara para recibir el don del Espíritu Santo (que se recibe a través de una ordenanza posterior).

      Dicho en una sola expresión: nosotros NO recibimos los beneficios del sacrificio de Cristo sino mostramos nuestra disposición para seguir a Dios a través de las ordenanzas. Jesús nos puso el ejemplo.

      5 Ahora bien, si el Cordero de Dios, que es santo, tiene necesidad de ser bautizado en el agua para cumplir con toda justicia, ¡cuánto mayor es, entonces, la necesidad que tenemos nosotros, siendo pecadores, de ser bautizados, sí, en el agua!
      6 Y ahora, quisiera preguntaros, amados hermanos míos, ¿cómo cumplió el Cordero de Dios con toda justicia bautizándose en el agua?
      7 ¿No sabéis que era santo? Mas no obstante que era santo, él muestra a los hijos de los hombres que, según la carne, él se humilla ante el Padre, y testifica al Padre que le sería obediente al observar sus mandamientos.
      8 Por tanto, después que fue bautizado con agua, el Espíritu Santo descendió sobre él en forma de paloma.
      9 Y además, esto muestra a los hijos de los hombres la angostura de la senda, y la estrechez de la puerta por la cual ellos deben entrar, habiéndoles él puesto el ejemplo por delante.
      10 Y dijo a los hijos de los hombres: Seguidme. Por tanto, mis amados hermanos, ¿podemos seguir a Jesús, a menos que estemos dispuestos a guardar los mandamientos del Padre?
      11 Y el Padre dijo: Arrepentíos, arrepentíos y sed bautizados en el nombre de mi Amado Hijo.
      12 Y además, vino a mí la voz del Hijo, diciendo: A quien se bautice en mi nombre, el Padre dará el Espíritu Santo, como a mí; por tanto, seguidme y haced las cosas que me habéis visto hacer.
      (Libro de Mormón | 2 Nefi 31:5–12)

      Al bautizarnos, seguimos el ejemplo de Jesucristo, mostramos nuestra disposición de seguirle y obedecer sus mandamientos y nos colocamos en posición de recibir todos los beneficios de su expiación.

  1. Si,el bautismo, es para remision de pecados porque en la iglesia catolica bautisan alos los niños al nacer? sera que los niñosos heredan las faltas de sus padres, y porque bautisan barcos y edificios con champaña?

    • Efectivamente, todas estas prácticas que mencionas no forman parte de las enseñadas en la Iglesia original de Jesucristo. Denotan una pérdida de la verdad, la cual fue profetizada en la Biblia con el nombre de apostasía.

      Por ejemplo, no encontrarás en la Biblia un sólo ejemplo de bautismo de niños. Jesucristo, que es el ejemplo, se bautizó hasta una edad de madurez. La Biblia enseña que los niños son puros de conciencia y que no heredan los pecados de sus padres, ni los efectos de la transgresión de Adán (es decir, que el pecado original no es una enseñanza bíblica). Jesucristo, nuevamente como ejemplo, no bautizó a los niños que acudieron a él, sino que les bendijo. En esa ocasión él claramente indicó que de ellos es el reino de los cielos. Enseñó, más bien, a sus discípulos que debían hacerse como niños si querían alcanzar la salvación. En este sentido, la Biblia describe al bautismo como un nuevo nacimiento.

      Todas las prácticas que describes se originaron varios siglos después.

      Los Santos de los Últimos Días enseñan que así como estas enseñanzas se perdieron en los días antiguos por medio del proceso de apostasía, el Señor ha vuelto a restituir todas estas verdades, poderes y ordenanzas a través de un proceso de restauración, igualmente profetizado en la Biblia.

      Sé que es una demasiado breve explicación. Sólo espero haber despertado tu interés y si deseas saber más estoy para apoyarte.

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