Análisis Textuales
Mateo 18

Jesús y la adopción infantil

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Jesús con un niño, pintura por Greg Olsen, Jesús y la adopción
"Precious in His Sight", pintura por Greg Olsen

Introducción y antecedentes

Los antecedentes te servirán para poner el pasaje estudiado dentro de su contexto apropiado. ;)

La adopción es uno de estos temas que suelen despertar muchas inquietudes en el corazón de quienes contemplan su posibilidad y quienes les rodean. Lo que más hace fascinantes a las Escrituras es su versatilidad. Un mismo pasaje puede ser explorado desde diversos enfoques y aplicaciones y así siempre estamos descubriendo cosas nuevas en las Escrituras. Aunque el pasaje que hoy revisaremos tiene múltiples aplicaciones para la paternidad responsable, exploraremos su aplicación para con el tema de la adopción.

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Pasaje base

Este es el pasaje que estaremos estudiando hoy.

5 Y cualquiera que reciba en mi nombre a un niño como éste, a mí me recibe. (Mateo 18:5)

Análisis textual: Jesús y la adopción infantil

El análisis textual revisa el pasaje frase por frase para comprender mejor el significado del pasaje y de sus palabras y expresiones.
Cualquiera
El consejo del Señor sobre este tema está dirigido a todos. No sólo está dirigido a los padres, sino también a quienes les rodean, quienes deben ejercer el mismo cuidado porque Jesús se está dirigiendo también a ellos.
Reciba
La palabra “recibir”, como es empleada por las Escrituras, tiene un significado más amplio que el moderno. Significa invitar, dar la bienvenida, abrir las puertas de la casa y del corazón y, en general, hacer todo lo que sea necesario para que nuestro invitado se sienta integrado y bienvenido de manera permanente. Este es el mismo sentido en el cual la persona que está siendo confirmada se compromete a “recibir” al Espíritu Santo.

Una vez que una pareja ha tomado la decisión de adoptar, los discípulos de Jesús que les rodean deben considerarse bajo el mismo compromiso de “recibirlo” y protegerlo en todos los sentidos, así como respetar la decisión y autoridad de los padres. Sólo los padres pueden comunicarle a un niño que es adoptado pues quien adelanta esta comunicación en forma desautorizada se hace responsable ante el Señor del daño moral que pudiera causarse (ver el comentario anterior sobre Mateo 18:6). Todos deben aceptar e integrar al recién llegado y hacerlo sentir como si fuera cualquier otro hijo.

En mi nombre.
Bajo la debida autoridad y a la manera del Señor. El Señor ha establecido normas en su Iglesia para garantizar la legalidad y corrección del proceso de adopción. Quienes desean adoptar siguen al Señor al sujetarse a éstas normas, las cuales incluyen el recibir el consejo del obispo. Aunque la decisión de adoptar es personal, siempre debe realizarse a la manera del Señor y de ninguna otra forma.

Recibir a un niño “en el nombre del Señor” significa también representar al Señor al recibirlo. Recibirlo tal y como él lo haría. Como hemos explicado, recibir es mucho más que un evento pasajero y significa un compromiso de toda la vida.

Como éste.
Jesús tenía frente a él a un niño pequeño, hijo seguramente de uno de sus discípulos, cuando dio ésta enseñanza. El enseñar por medio de ejemplos y demostraciones fomenta tanto la atención como la retentiva.
A mí me recibe
La posición de honor del niño que llega al hogar es superlativa y su encomienda sagrada, pues se le debe recibir como al Señor mismo. Al recibir a un niño en esta forma, Jesús lo considera como recibirle a Él.

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