Análisis Textuales
Lucas 1

Por qué se aisló Elisabet, la madre de Juan el Bautista

-> 5047
10
574

Introducción y antecedentes

Los antecedentes te servirán para poner el pasaje estudiado dentro de su contexto apropiado. ;)

Cada sacerdote visita en turno el templo de Jerusalén. Este año le ha tocado servir a Zacarías, pero su servicio en el templo pasó de ser un acto de adoración a ser, además, un evento milagroso cuando un ángel apareció junto al altar del incienso para anunciarle que su anciana esposa, la que era menospreciada entre el pueblo por ser estéril, pronto concebiría y tendría un hijo con una misión extraordinaria. Un asomo de duda ante este asombroso anuncio le costó a Zacarías una penosa disciplina, privándole del habla. De esta manera, Zacarías terminó su servicio en el templo condenado a permanecer literalmente mudo de asombro durante los siguientes meses. En estas condiciones regresó a su pueblo, una villa cercana a Jerusalén, para volver con su mujer, Elisabet.

También lee
La forma en que Pedro resumió el ministerio de Jesucristo

Pasaje base

Este es el pasaje que estaremos estudiando hoy.

24 Y después de aquellos días concibió su esposa Elisabet, y se recluyó en casa durante cinco meses, diciendo:

25 Así ha hecho el Señor conmigo en los días en que se dignó quitar mi afrenta entre los hombres.

(Nuevo Testamento | Lucas 1:24–25)

Análisis textual: Por qué se aisló Elisabet, la madre de Juan el Bautista

El análisis textual revisa el pasaje frase por frase para comprender mejor el significado del pasaje y de sus palabras y expresiones.
Concibió su esposa Elisabet.
A pesar de su infertilidad, conforme a las palabras del ángel. No es de extrañar que Lucas, siendo él mismo un médico, use un término médico para describir el embarazo en el original griego (συνέλαβεν – léase sunelaben).
Se recluyó en casa.
No es clara la razón por la que pudo haberse recluido. Podemos suponer que fue por modestia o para evitar incomodidades. La raíz (Περί – léase Perí) de la palabra griega usada (περιέκρυβεν – léase periekruben) implica un aislamiento total. Algunos han sugerido que Juan el Bautista fue dedicado como nazareo, es decir, una persona cuyos padres consagran al Señor de manera especial. Un nazareo guarda una alimentación y un cuidado especial (Números 6:1-27), pero es de notar que también su madre, al momento del embarazo la tenía, como se muestra en Jueces 13:14. Si este es el caso, esta podría ser una buena razón por la que Elisabet, la madre de Juan el Bautista, haya decidido apartarse un poco.
Durante cinco meses.
Lucas menciona una reclusión de cinco meses no porque este haya sido el tiempo total de su aislamiento, sino para introducir después a María, que visita a Elisabet al sexto mes y se queda con ella por tres meses, hasta casi completar el tiempo del embarazo de Elisabet. Al momento de separarse, Elisabet estaba próxima al alumbramiento y María tendría unos tres meses de embarazo.

Comentarios adicionales

Los comentarios adicionales complementan el análisis textual con enfoques y perspectivas, brindando aún un mayor contexto al estudio.

Los primeros dos capítulos de Lucas se concentran en los preliminares del ministerio de Jesús, principalmente aquellos que tienen que ver con el nacimiento, la niñez y la juventud de Jesucristo. Lucas incluye estos dos versículos como un “puente” o enlace entre las dos anunciaciones relatadas en el capítulo 1: la anunciación de Juan el Bautista a Zacarías y la anunciación de Jesús a María, ambas pronunciadas por el ángel Gabriel. Además, estos dos versículos sirven para anticipar el encuentro posterior entre María y Elisabet (Lucas 1:39-56).

Citas citables

Déjame compartirte alguna de las citas que tuve que estudiar mientras preparaba este artículo. Toma nota de que todas las traducciones son mías y son traducciones libres.

“Quitar mi afrenta – Entre los judíos, una familia con hijos se contaba como señal de bendición, una evidencia del favor de Dios (Salmos 113:9; Salmos 128:3; Isaías 4:1; Isaías 44:3-4; Levítico 26:9). Por lo tanto, ser “estéril”, o limitado de tener hijos, era considerado como una “afrenta” o una “desgracia” (Salmos 1:6)”. (Notes on the Bible, por Albert Barnes, [1834])


10 Comentarios

Dejar respuesta