Análisis Textuales
Lucas 9

Por qué Jacobo y Juan fueron llamados Boanerges

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boanerges jacobo y juan hijos del trueno

Introducción y antecedentes

Los antecedentes te servirán para poner el pasaje estudiado dentro de su contexto apropiado. ;)

Tras la confesión de Pedro (Mateo 16:15–16), por la cual los apóstoles quedaron plenamente convencidos de la identidad de Jesús como el esperado Mesías, Jesucristo consideró llegado el tiempo de ir a Jerusalén para cumplir con la fase final de su misión. Como era su costumbre, envió mensajeros por delante de él para preparar su itinerario. Pero cuando estos llegaron a una aldea habitada por samaritanos, estos se dieron cuenta de que su travesía era hacia Jerusalén. Los samaritanos no disfrutaban que los judíos atravesasen su territorio con este destino, por lo que les rechazaron y, por así decirlo, les cerraron las puertas. Esto causó la indignación de los discípulos de Jesucristo, quienes idearon una disciplina terrible. En la mente de ellos, los habitantes de esta aldea estaban rechazando al propio Mesías. Ahora que le identificaban como tal, ¿por el mundo no habría de sentirse obligado a reconocerle?

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Pasaje base

Este es el pasaje que estaremos estudiando hoy.
54 Y al ver esto sus discípulos Jacobo y Juan, le dijeron: Señor, ¿quieres que mandemos que descienda fuego del cielo, como hizo Elías, y los consuma?55 Entonces, volviéndose él, los reprendió, diciendo: Vosotros no sabéis de qué espíritu sois,56 porque el Hijo del Hombre no ha venido para destruir las almas de los hombres, sino para salvarlas. Y se fueron a otra aldea.(Nuevo Testamento | Lucas 9:54–56)

Análisis textual: Por qué Jacobo y Juan fueron llamados Boanerges

El análisis textual revisa el pasaje frase por frase para comprender mejor el significado del pasaje y de sus palabras y expresiones.
Y al ver esto.
Al ver que los aldeanos de Samaria les cerraban las puertas, rechazaban al Mesías y le estorbaban su itinerario.
Sus discípulos Jacobo y Juan le dijeron.
Jacobo y Juan eran hermanos entre sí, hijos de Zebedeo. Se considera a Juan el más jóven de los apóstoles.
Señor.
Los apóstoles reconocían a Jesús como el Mesías y como su Señor. Al dirigirse a él lo hacían con la dignidad que tendrían hacia un rey. Probablemente esperaban que, al dirigirse a Jerusalén, lo hiciera para asumir el lugar que le correspondía para reinar.
Quieres que mandemos.
Los apóstoles también tenían plena consciencia de su potestad. Sabían que su autoridad derivaba de la de Jesucristo. Al ejercer la autoridad que Jesucristo les había dado elaboraron una propuesta y luego la plantearon ante Jesucristo para obtener su autorización.
Que descienda fuego del cielo.
No había duda en la mente de los apóstoles sobre el alcance del poder y autoridad que había sido delegado en ellos. En su mente existía la absoluta seguridad de que podían hacer cualquier cosa.
Como hizo Elías.
Recordaban, seguramente, que a la petición de Elías Dios hizo llover fuego del cielo sobre los inicuos sacerdotes y seguidores de Baal, quienes se habían negado a adorar al verdadero Dios. De alguna manera la situación les parecía análoga.
Y los consuma.
Si existía un escarmiento, razonaban, su Señor sería debidamente reconocido y podría establecerse rápidamente su reino.
Volviéndose él.
Volteándose Jesús hacia ellos.
Los reprendió.
Esto debió tomarles por sorpresa. ¿Acaso había dudas sobre su fidelidad? ¿No era buena la intención de ellos?
Vosotros no sabéis de qué espíritu sois
. Esta reprensión se dirigió al carácter de Santiago y Juan. Pero no solamente eso. También estaba destinada a hacerles reflexionar sobre su fidelidad. ¿A quién le pertenecía? ¿A qué espíritu estaban ellos siguiendo?
Porque el Hijo del Hombre.
Porque si su fidelidad estaba dedicada al Hijo del Hombre, es decir, a Jesucristo, entonces su misión tenía que ser diferente.
No ha venido para destruir las almas de los hombres, sino para salvarlas.
Este pasaje de Lucas trae a la memoria el pasaje con el que también Juan describe la misión de Jesucristo:[pasaje] 17 Porque no envió Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él.(Nuevo Testamento | Juan 3:17)[/pasaje]
Y se fueron a otra aldea.
En conformidad con lo que Jesucristo les estaba enseñando no "castigaron" a la aldea de los samaritanos, sino que simplemente tomaron otro camino.

Comentarios adicionales

Los comentarios adicionales complementan el análisis textual con enfoques y perspectivas, brindando aún un mayor contexto al estudio.
Aunque la corrección es necesaria, Jesucristo no está interesado en buscar las faltas de los hombres para castigarlas. Su finalidad no es la de destruir, sino la de salvar. Esta finalidad puede involucrar que se ignoren algunas de las faltas menores con el fin de proveer el tiempo para el arrepentimiento, especialmente si eso da oportunidad de concentrarse en las correcciones más grandes y más importantes. Por ejemplo, es más importante generar fe que obediencia, porque la obediencia viene como un resultado natural de la fe. La reverencia es también un resultado de la fe sincera.Los líderes de la Iglesia suelen familiarizarse pronto con la manera de proceder de Jesucristo. Sabiendo que es el Salvador quien manda, consultan al Señor antes de ejercer una disciplina. Aún los líderes que se sienten desafiados por el control de su carácter viven continuamente experiencias espirituales por las que aprenden con rapidez a moderarse y ser pacientes. El don de discernimiento ayuda a los líderes a reconocer los casos en que la disciplina puede destruir y aquellos en que debe ser aplicada para salvar. Al actuar de acuerdo con la influencia del Espíritu Santo los líderes se encuentran cumpliendo con la voluntad del Salvador y siguiendo y representando a Jesucristo.

Citas citables

Déjame compartirte alguna de las citas que tuve que estudiar mientras preparaba este artículo. Toma nota de que todas las traducciones son mías y son traducciones libres.
"Santiago fue llamado hijo del trueno; y hay un incidente en la Biblia que nos da una pequeña pista sobre la parte de su naturaleza que probablemente le ganó este apelativo (...) Por esta casi justa manifestación de fuego en sus naturalezas es que se piensa que Santiago y Juan fueron llamados Boanerges, o "hijos del trueno" (...) Pero si él tenía una naturaleza impetuosa o un temperamento violento, lo controló y a través de su fidelidad y devoción se ganó el favor de su Señor" (David O. McKay, Ancient Apostles [Los apóstoles antiguos]).

2 Comentarios

  1. Me gustó muchísimo este reportaje, me hace recordar que todos cuando recién nos convertimos en esta iglesia o mejor dicho, cuando empezamos nuestra conversión, tenemos una fuerza tremenda para ir y hacer todas las cosas, nuestro corazón es como el motor de un camión de mil caballos de fuerza y quisiéramos hacer todo, desafortunadamente con el tiempo a veces esto se olvida.

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