Análisis Textuales
Job 3

¿Que pasa con los niños que mueren antes de nacer?

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Introducción y antecedentes

Los antecedentes te servirán para poner el pasaje estudiado dentro de su contexto apropiado. ;)

Pasaje base

Este es el pasaje que estaremos estudiando hoy.

11 ¿Por qué no morí yo en la matriz,
o expiré al salir del vientre?
12 ¿Por qué me recibieron las rodillas?
¿Y para qué los pechos que me amamantaron?
13 Pues ahora estaría yo muerto y reposaría;
dormiría, y entonces tendría descanso
14 con los reyes y con los consejeros de la tierra,
los que reedifican para sí ruinas;
15 o con los príncipes que poseían el oro,
que llenaban sus casas de plata;
16 o, ¿por qué no fui escondido como un aborto,
como los pequeñitos que nunca vieron la luz?
17 Allí los malvados dejan de perturbar,
y allí descansan los de agotadas fuerzas.
18 Allí asimismo reposan los cautivos;
no oyen la voz del capataz.
19 Allí están el pequeño y el grande,
y el siervo libre de su señor.
(Antiguo Testamento | Job 3:11–19)

Análisis textual: ¿Que pasa con los niños que mueren antes de nacer?

El análisis textual revisa el pasaje frase por frase para comprender mejor el significado del pasaje y de sus palabras y expresiones.
Por qué no morí en la matriz.
La angustia de Job es tanta que se lamenta de haber nacido. Preferiría haber sido abortado en la matriz para no tener los padecimientos que sufre en la carne ((

La intensidad de la angustia de Job.

La pregunta general e implícita a través de todo el libro de Job es “¿es la vida digna de vivirse?”.

Al leer estos versículos se debe tomar en cuenta el estado de desesperación de Job, que había perdido cuanto en la vida parecía de valor y que, sin embargo, procuraba esperar la muerte con dignidad, a pesar de las acusaciones de sus amigos. Tanto el suicidio como el aborto son pecados contra la vida y por ello no deben ser procurados. Job no procuró el sucidio ni recomendó el aborto, pero en ese momento lamentaba grandemente haber nacido. Lo que dice en medio de su desesperación encierra una gran lección acerca del significado de la muerte, en especial la de los niños pequeños y en particular aquellos niños que mueren antes de nacer como consecuencia de un aborto. Estas palabras pueden ser de gran consolación a quienes han perdido a un pequeño como consecuencia de una muerte accidental, o incluso a causa de un aborto. La pregunta frecuente de una madre que está arrepintiéndose de este suceso es “¿qué pasará ahora con mi pequeño?”. Es donde las palabras de Job nos brindan luz y un enorme consuelo: Job envidia claramente el destino de los pequeños que han muerto.

Estos versículos, sin embargo, deben comprenderse antes de poder compartirse, por lo que proveo a continuación un desglose de sus términos principales. Deben entenderse como una continuidad de los versículos 1 y 3 de este capítulo: Job se lamenta de haber nacido, y lo expresa con amargas palabras. A pesar de la intensidad de esta amargura, realiza un esfuerzo conciente por no olvidar los conceptos del evangelio, y mantiene siempre vivo su agradecimiento y amor por Dios)).

O expiré al salir del vientre.
El destino de Job hubiera sido el mismo si hubiera muerto poco después de nacer.
“En la matriz” o “al salir del vientre”.
Job no hace diferencia entre el pequeño que muere dentro del vientre o el que muere poco después de nacer. Esto nos dice mucho acerca del concepto de la vida. En primer lugar, se puede apreciar en esta falta de diferenciación que el niño es considerado vivo desde su concepción, por lo que es prácticamente lo mismo matar a un pequeño dentro del vientre que fuera de él. En segundo lugar, Job considera feliz el estado del niño que muere en cualquiera de estas circunstancias, como se puede apreciar en los versículos siguientes.
Recibir las rodillas.
Esta es una expresión que utilizaban los hebreos para “nacer”, similar a nuestro moderno “dar a luz”. Los niños, se consideraba, eran “recibidos en las rodillas” por sus madres. Aún, en la actualidad, solemos decir que “se crían en las rodillas”.
Para qué los pechos.
Una forma de decir “hubiera sido preferible morir de inanición durante mi infancia que soportar ahora estas aflicciones”.
Reposaría… tendría descanso.
Job no considera la muerte de un niño (o la muerte en general) como una tragedia, sino como una situación placentera, de descanso.
Con los reyes y los consejeros.
Es probable que Job haya nacido noble. Él esperaba su encuentro con personajes notables. Hay un reconocimiento implícito de que la muerte agrupa al poderoso así como al pobre. Como él dice en el versículo 19, “allí están el pequeño y el grande”.
Como un aborto.
Es una reiteración del pensamiento expresado en el versículo once. Lo que llama la atención es la presencia de la palabra “aborto”, que algunas versiones de la Biblia traducen como “abortivo” o “abortado”. La palabra griega usada en la Septuaginta es ἔκτρωμα ektrōma, la misma utilizada en Salmos 58:8 y 1 Corintios 15:8.

Esta forma de lamentarse no es exclusiva de Job, sino característica del pensamiento antiguo. Se consideraba que si la vida iba a estar llena de dificultades hubiera sido preferible no nacer. Obsérvese un lamento similar en Jeremías:

Jeremías 20:17–18
17 porque no me mató en el vientre; y así mi madre hubiera sido mi sepulcro, y su vientre hubiera quedado embarazado para siempre.
18 ¿Por qué salí del vientre para ver trabajo y dolor, y para que mis días se consumiesen en afrenta?
(Antiguo Testamento | Jeremías 20:17–18)
Allí.
Es decir, en el sepulcro, en la muerte.

Los versículos 17 al 19 describen el lugar a donde van los niños que mueren antes de nacer, con halagadoras palabras. “Allí” se descansa de toda persecución, de todo trabajo pesado, de toda cautividad. Es descrito como un lugar de reposo y de paz.

Comentarios adicionales

Los comentarios adicionales complementan el análisis textual con enfoques y perspectivas, brindando aún un mayor contexto al estudio.

El espíritu en que Job se expresa, como un profundo lamento, muestra su decepción ante las inclemencias de la prueba que estaba atravesando, pero se observa su esfuerzo perseverante por dominar su desaliento. El tenor de su lamentación es semejante a la meditación del autor de Eclesiastés.

Eclesiastés 4:1–3
Y me volví y vi todas las opresiones que se hacen debajo del sol: y he aquí, las lágrimas de los oprimidos, sin tener quien los consolara; y el poder estaba en manos de sus opresores, y para ellos no había consolador.
2 Y alabé yo a los finados, los que ya habían muerto, más que a los vivientes, los que hasta ahora viven.
3 Y mejor que unos y otros es el que no ha sido aún, que no ha visto las malas obras que se hacen debajo del sol.
(Antiguo Testamento | Eclesiastés 4:1–3)

7 Comentarios

  1. gracias ,mil gracias….son muchos los niños que se fueron de mi vientre contrario a mi voluntad,estas palabras me brindan mas consuelo y esperanza.

    • ¡Ellos, como son seres inocentes, son más felices que tu y yo! Desde ahora y para siempre son tus hijos. Tú ya eres madre. Y les volverás a ver si vives de acuerdo con la voluntad de Dios. Porque Él así lo promete, que les volveremos a ver si vivimos sus mandamientos.

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