Mientras que el evangelio de Juan nos da una descripción más íntima del Maestro, recalcando su relación con el Padre, su asociación con los Doce, ete., el propósito de Juan parece haber sido más bien testificar de Jesús como el Cristo en lugar de hacer una crónica detallada de lugares y acontecimientos de su ministerio. De sus escritos surge un testimonio poderoso de Jesús como Hijo de Dios, como Mesías, como el Buen Pastor, como el Camino, la Verdad y la Vida, y como la Resurrección y la Vida. (“La vida y enseñanzas de Cristo y sus apóstoles”)