La diferencia entre la maldición y la marca de Caín

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    La maldición y la marca de Caín
    Detalle de la estatua de Caín, obra de Henri Vidal, Jardin des Tuileries, Paris

    Pasaje base

    Génesis 4:15
    15 Y le respondió Jehová: Ciertamente cualquiera que mate a Caín, siete veces será castigado. Entonces Jehová puso una marca sobre Caín, para que no lo matase cualquiera que le hallara.
    (Antiguo Testamento | Génesis 4:15)

    La importancia de conocer sobre Caín

    Caín es uno de esos personajes que normalmente causan un interés entre varios miembros de la Iglesia por el misticismo que lo envuelve y el hecho de que no tenemos información completa de diferentes puntos que mencionan las escrituras y que lo hacen aun más enigmático, lo que ha llevado a muchos a especular en cuanto a su naturaleza y destino.

    Una pregunta común que es recurrente es la referente a la maldición y/o la marca de Caín. Aunque a simple vista puede verse como un tema que cabría dentro del cajón de “Interesante” realmente el tema tiene suficiente valor doctrinal como para colocarlo en otro lugar: este tema nos abre el conocimiento a otros puntos importantes de doctrina como el libre albedrio, los atributos de Dios, y el amor que tiene Nuestro Padre Celestial por sus hijos.

    Maldición y marca de Caín: dos cosas distintas

    [toc title=”En este biblicomentario”]Antes de presentar el caso de lo que hemos llegado a saber sobre la marca de Caín (lo cual no es mucho) es importante aclarar la diferencia entre lo que es una “marca” y una “maldición”, ya que es común confundirlas, como también se les confunde en el caso similar que existe en el Libro de Mormón, cuando aprendemos acerca de los lamanitas y nefitas.

    Qué es una maldición

    Así como Dios nos bendice cuando seguimos su voluntad también podemos ser maldecidos por causa de nuestra desobediencia. En resumen, una maldición es la pérdida de privilegios o bendiciones debido a nuestra falta de obediencia a los mandatos del Señor. Debido a la severidad que involucra una maldición, el Señor nos amonesta en repetidas ocasiones para evitar ser maldecidos y poder vivir plenamente y gozosos. En ocasiones esta maldición puede ser removida si nos arrepentimos, pero en ciertos casos no.

    En qué consistió la caída de Caín

    Tanto en el caso de Caín como en el de los lamanitas sufrieron una maldición la cual podemos definir como un alejamiento del Señor: ellos perdieron el privilegio de poder estar en contacto con Él, lo cual es algo terrible. Caín, antes de ser desterrado, tenía comunicación constante con su Hacedor, como lo vemos en el relato de Génesis y de Moisés. Cuando Caín hace una ofrenda diferente a la que Dios pedía Este se molesta. En ese momento Dios le advierte que debe de arrepentirse ya que

    Moisés 5:21-25
    “…el pecado está a la puerta, y Satanás desea poseerte; y a menos que escuches mis mandamientos, te entregaré, y será hecho contigo según la voluntad de él.” (Perla de Gran Precio|Moisés 5:21-25)

    Es claro entonces que Caín tuvo oportunidad de poder volverse de su camino y seguir siendo llamado un hijo de Dios, de poder seguir utilizando su sacerdocio y tener revelaciones de Dios, mas él no lo quiso así pues

    Moisés 5:26
    Caín se encolerizó, y no escuchó más la voz del Señor, ni a Abel, su hermano, el cual andaba en santidad delante del Señor.” (Perla de Gran Precio|Moisés 5:26)

    Caín no tenia excusa para no obedecer: su padre y hermanos eran hombres de santidad, él tenía comunicación directa con el Señor, fue reprendido por el mismo para que no fuera castigado. Pero al final se decidió por Satanás trayendo sobre si consecuencias devastadoras.

    Similitud en la caída de Lamán

    En el caso de Lamán, él gozaba de una situación similar pues tanto su padre como su hermano eran profetas de su Dios, había visto ángeles, muchos milagros, y amonestaciones para evitar su caída. Sin embargo al igual que Caín se alejó del Señor rebelándose contra quien el Señor había escogido para ser su líder y profeta. Se rebeló contra ese Dios que lo libró del cautiverio que le sobrevino a Jerusalén, contra el que lo cuidó en el desierto contra los innumerables peligros que habían ahí, y contra el que le dio la oportunidad de ser una rama nueva de Israel en el Nuevo Mundo.

    En qué consistió la maldición de los lamanitas

    Al final el trajo sobre sí esta maldición:

    2 Nefi 5:20,23-24
    “Por cuanto ellos no quieren escuchar tus palabras, serán separados de la presencia del Señor. Y he aquí, fueron separados de su presencia…Y malditos serán los descendientes de aquel que se mezcle con la posteridad de ellos; porque serán maldecidos con la misma maldición. Y el Señor lo habló; y así fue. Y a causa de la maldición que vino sobre ellos, se convirtieron en un pueblo ocioso, lleno de maldad y astucia, y cazaban animales salvajes en el desierto.” (Libro de Mormón|2 Nefi 5:20,23-24)

    Tanto Caín como los lamanitas obtuvieron el castigo que el Señor les había hecho saber que vendría si no se arrepentían, no fue un acto caprichoso de Dios ni algo injusto. Esto lo confirmamos al leer el libro de Alma:

    Alma 3:19
    “…quisiera que entendieseis que ellos trajeron sobre sí mismos la maldición; y de igual manera todo hombre que es maldecido trae sobre sí su propia condenación.”
    (Libro de Mormón|Alma 3:19)

    La marca y su relación con la maldición

    Ahora bien, para evitar que otros hijos suyos fueran contaminados con la filosofía de los lamanitas y de Caín el Señor los marcó para que de manera grafica y literal pudieran todos ver que Dios cumple su palabra y que la felicidad está del lado del Señor.

    La maldición de los lamanitas fue el estar alejados del Señor, pero la marca fue la piel obscura.
    Nótese la distinción que se hace en 2 Nefi:

    La maldición àPor tanto, se cumplió la palabra que el Señor me habló, diciendo: Por cuanto ellos no quieren escuchar tus palabras, serán separados de la presencia del Señor. Y he aquí, fueron separados de su presencia. Y él había hecho caer la maldición sobre ellos, sí, una penosa maldición, a causa de su iniquidad. Porque he aquí, habían endurecido sus corazones contra él, de modo que se habían vuelto como un pedernal”…
    La marca à…”por tanto, ya que eran blancos y sumamente bellos y deleitables, el Señor Dios hizo que los cubriese una piel de color obscuro, para que no atrajeran a los de mi pueblo.” (2 Nefi 5:20-21).

    De nuevo, la marca fue una piel obscura para que quedara claro que si el pueblo de Nefi se mezclara con ellos, debido a la maldición, serian también separados de la presencia del Señor. Debido a esta separación de la presencia del Señor, los lamanitas detuvieron su progreso en todos los aspectos.

    2 Nefi 5:24
    “Y a causa de la maldición que vino sobre ellos, se convirtieron en un pueblo ocioso, lleno de maldad y astucia, y cazaban animales salvajes en el desierto.”
    (Libro de Mormón|2 Nefi 5:24)

    En qué consistió la maldición de Caín

    El caso de Caín es similar porque también hay una maldición y una marca, aunque las repercusiones fueron aún más graves, ya que sus pecados fueron mayores. Caín no fue alguien que desobedeció los mandatos del Señor por ignorancia o falta conocimiento, el era un poseedor del sacerdocio (Enseñanzas del Profeta José Smith, pág. 202) que caminaba con Dios y que se rebeló contra un ungido del Señor asesinándolo a sangre fría. Estas acciones traen consecuencias severas, tal como leemos en Doctrina y Convenios:

    DyC 121:16, 18-21
    Malditos sean todos los que alcen el calcañar contra mis ungidos, dice el Señor…Y los que juran falsamente contra mis siervos para causarles la servidumbre y la muerte, ¡ay de ellos!; por haber ofendido a mis pequeñitos serán vedados de las ordenanzas de mi casa. Su cesta no se llenará, sus casas y graneros desaparecerán, y ellos mismos serán odiados de quienes los lisonjeaban. No tendrán derecho al sacerdocio, ni su posteridad después de ellos de generación en generación.” (Doctrina y Convenios | DyC 121:16, 18-21)

    Precisamente lo descrito en Doctrina y Convenios ilustra el castigo recibido por el Señor pues cuando Caín no ofrece el sacrificio en rectitud Dios le dice claramente cuál sería su maldición que se resume en que:

    • Sería llamado Perdición (Moisés 5:24)
    • Sería conocido por todos como el padre de abominaciones (Moisés 5:25)
    • Andaría errante, “fugitivo y vagabundo” (Moisés 5:37)
    • Quedaría fuera de la faz del Señor y seria buscado para ser asesinado (Moisés 5:39)
    Moisés 5:24–25, 37, 39
    24 porque desde ahora en adelante tú serás el padre de sus mentiras; serás llamado Perdición; porque también tú existías antes que el mundo.

    25 Y se dirá en tiempos venideros que estas abominaciones procedieron de Caín, porque rechazó el consejo mayor que venía de Dios; y ésta es una maldición que pondré sobre ti, a menos que te arrepientas.

    37 Cuando labres la tierra no te dará su fuerza de aquí en adelante. Fugitivo y vagabundo serás en la tierra.

    39 He aquí, me echas hoy de ante la faz del Señor, y de tu presencia quedaré escondido; y seré fugitivo y vagabundo en la tierra; y sucederá que cualquiera que me encuentre me matará por causa de mis iniquidades, porque estas cosas no se ocultan del Señor. (Perla de Gran Precio | Moisés 5:24–25, 37, 39)

    El por qué de la marca de Caín

    Tomando en cuenta toda la iniquidad que había cometido, el Señor le permite ser protegido y le concede su petición de recibir una marca para su protección, lo que nos muestra una vez más como cada hijo, aún un hijo de Perdición, no pasa desapercibido para el Señor.

    Moisés 5:39-40
    “He aquí, me echas hoy de ante la faz del Señor, y de tu presencia quedaré escondido; y seré fugitivo y vagabundo en la tierra; y sucederá que cualquiera que me encuentre me matará por causa de mis iniquidades, porque estas cosas no se ocultan del Señor. Y yo, el Señor, le dije: Quienquiera que te mate, siete veces se tomará en él la venganza. Y yo, el Señor, puse una marca sobre Caín, para que no lo matara cualquiera que lo hallase.” (Perla de Gran Precio |Moisés 5:39-40)
    La marca de Caín tenía el doble propósito de

    • proteger la vida de Caín y
    • evitar que el pueblo de Dios se corrompiera.

    Hay diferentes versiones sobre qué podría ser la marca que se le da a Caín. La que podemos aceptar como correcta es que se le dio una piel obscura, como a los lamanitas. Casi al terminar el libro de Moisés leemos que la descendencia de Caín fue marcada con este color para que no se mezclaran con los hijos de Adán (Moisés 7:22).

    La marca no fue una maldición

    Un último caso que vale la pena comentar es que la marca no siempre ha sido una desventaja para quienes la tenían. Si bien la marca en los lamanitas fue de gran ayuda para los nefitas, para evitar contaminarse con las tradiciones de sus hermanos lamanitas; más adelante los papeles se invirtieron, pues la marca ayudó así a los lamanitas justos en el tiempo de Jacob, pues las obras de los nefitas eran aun peores que las de los lamanitas. La maldición también fue quitada una vez que cumplió su propósito, debido a la obediencia de los lamanitas, como leemos en Alma 23 y 3 Nefi 2. No sólo la maldición fue quitada sino la marca también.

    3 Nefi 2:14-16
    “Y aconteció que aquellos lamanitas que se habían unido con los nefitas fueron contados entre éstos. Y les fue quitada su maldición, y su piel se tornó blanca como la de los nefitas; y sus jóvenes varones y sus hijas llegaron a ser sumamente bellos, y fueron contados entre los nefitas, y fueron llamados nefitas. Y así concluyó el año trece.” (Libro de Mormón|3 Nefi 2:14-16)

    Diferencia entre la maldición y la marca

    En resumen:

    • La maldición viene a ser una separación de la presencia de Dios por causa de la desobediencia.
    • La marca es una ayuda para los fieles para no mezclarse con los que están fuera del convenio del Señor y generalmente ha sido con algo que era fácil de identificar en esos tiempos: con una piel obscura.

    Un apunte final sobre el color de la piel

    Sin embargo, la piel obscura NO es una maldición sino una marca. Aun con esta marca y maldición el Señor provee los medios para que estas puedan ser removidas y sus hijos puedan disfrutar de la gloria celestial.

    El color de la piel no es ni ha sido nunca un impedimento para que alguno de su descendencia pueda gozar de la exaltación. Han existido restricciones temporales, como en el caso del sacerdocio o como cuando el evangelio no era predicado a los gentiles, pero jamás una restricción para poder disfrutar de la gloria celestial junto al Padre Celestial. El que Dios hiciera acepción de personas debido a su color va en contra de sus atributos, como podemos comprobar en el siguiente muy esclarecedor pasaje en el Libro de Mormón:

    2 Nefi 26:33
    “…y él invita a todos ellos a que vengan a él y participen de su bondad; y a nadie de los que a él vienen desecha, sean negros o blancos, esclavos o libres, varones o mujeres; y se acuerda de los paganos; y todos son iguales ante Dios, tanto los judíos como los gentiles.” (Libro de Mormón | 2 Nefi 26:33)

    Bibliografía

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