Las escrituras que Moroni enseñó a José Smith

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    Los pasajes citados por Moroni a José Smith

    Todos recordamos, sin duda, el relato que hizo José Smith de su propia historia y que se encuentra incluido en la Perla de Gran Precio. En este relato narra la visita de Moroni en septiembre de 1823 (durante el periodo de Nueva York), y todos los que lo han leído recuerdan los detalles bellísimos, como la blancura de la ropa de Moroni, la recurrencia de sus visitas y los sentimientos que José expresó sobre la ocasión. Pero pocos miembros recordarán, sin embargo, con el mismo detalle, qué fue lo que le dijo. Recordamos, sí, que le habló sobre las planchas de oro, pero lo asombroso es cómo, después de notar eso, olvidamos con la misma facilidad todo lo que sigue.

    Tal vez sea porque esos detalles están inmersos en una historia más amplia, y lo que nos interesa al leerla es devorarla lo más rápido posible, por lo que nos vemos incapaces de meter el freno y leer los pasajes citados por Moroni aquella noche. En realidad si, quizás en la segunda o tercera lectura, nos detuviésemos a hacerlo, tendríamos una visión más amplia del mensaje transmitido por Moroni al asombrado jóven, y cómo con ellos le dio una velada, pero completa, semblanza de lo que ocurriría en los años venideros y de la naturaleza de su misión. Y lo hizo apoyado en algo que José Smith, a pesar de su escasa educación, pero por su cultura familiar, podría reconocer, que eran las Escrituras.

    El momento de la visita de Moroni

    Es importante considerar que Moroni no visitó a José Smith sino hasta tres años después de que este fuera visitado por el Padre y el Hijo personalmente, como contestación a la humilde oración que había realizado en busca de conocimiento. En otras palabras, Dios y su Hijo Jesucristo fueron quienes realmente iniciaron la obra de la restauración y la preparación de José Smith como profeta por medio de una visita personal, colocando así Su sello de aprobación sobre esta obra, varios años antes de que José comenzase a ser visitado por ángeles.

    Un antecedente a la Versión Inspirada

    Lo primero que hizo Moroni fue saludar a José, presentarse y revelarle la existencia de un libro antiguo, escrito por los habitantes del continente americano, y cómo habría de traducirse. Luego procedió a hacer citas de pasajes bíblicos de una manera que debió despertar de inmediato la curiosidad y atención del jóven José:

    José Smith—Historia 1:36
    Después de decirme estas cosas, empezó a citar las profecías del Antiguo Testamento. Primero citó parte del tercer capítulo de Malaquías, y también el cuarto y último capítulo de la misma profecía, aunque variando un poco de la forma en que se halla en nuestra Biblia… (Perla de Gran Precio | José Smith—Historia 1:36)

    Esta forma de citar puede considerarse como un antecedente a la Versión Inspirada de la Biblia (o, como actualmente se le conoce, Traducción de José Smith). Moroni no cita así a Malaquías porque esté parafraseando, sino porque esta es la forma en que estaba escrito originalmente el pasaje de Isaías, antes de que fuera modificado por copistas, revisores y traductores. En otras palabras, Moroni restaura el pasaje, y lo hace bajo inspiración, pues tiene pleno conocimiento del contenido original del mismo.

    José Smith no detalla qué parte de Malaquías 3 fue citada, pero si aporta detalles de las variaciones con las que Moroni citó el capítulo 4 de Malaquías.

    La preparación para la Segunda Venida

    Las citas del capítulo 4 de Malaquías tienen el propósito evidente de mostrar la forma en que la humanidad debe ser preparada para recibir al Señor en su Segunda Venida. Él citó primero el versículo 1 de ese capítulo. Colocaré lado a lado este pasaje con la forma en que fue citado por Moroni, para poder apreciar con facilidad las diferencias.

    Malaquías 4:1

    José Smith-Historia 1:37

    A

    1

    Porque he aquí, viene el día ardiente como un horno

    37

    Porque, he aquí, viene el día que arderá como un horno
    By todos los soberbios y todos los que hacen maldad serán estopay todos los soberbios, sí, todos los que obran inicuamente, arderán como rastrojo
    Cy aquel día que vendrá los abrasará, ha dicho Jehová de los ejércitosporque los que vienen los quemarán, dice el Señor de los Ejércitos
    Dy no les dejará ni raíz ni ramade modo que no les dejará ni raíz ni rama


    Como se aprecia en la tabla comparativa anterior, he asignado letras a cada segmento para poder anotar mis observaciones, que son las siguientes:

    1. No hay diferencias significativas en esta sentencia. “El día ardiente” mencionado aquí es el día de la Segunda Venida.
    2. Tampoco aquí hay muchas diferencias significativas. Las expresiones “los que hacen maldad” y “los que obran inicuamente” son equivalentes. La estopa y el rastrojo son materiales semejantes cuya cualidad simbólica es la de ser altamente combustibles.
      1. El Señor de los ejércitos. El término “Jehová” es usado como equivalente del término “Señor”. Lo que aprendemos es que Jesucristo es el Jehová del Antiguo Testamento. En la Biblia, en el Antiguo Testamento se habla 257 veces de Jehová de los ejércitos, pero en el Nuevo Testamento usa el término “Señor de los ejércitos” cuando se hace referencia a esas mismas profecías del Antiguo Testamento (Romanos 9:29; Santiago 5:4). Por lo tanto, la equivalencia usada aquí es correcta, porque no es otra que la empleada por el Nuevo Testamento.
        Romanos 9:29 es interesante, porque usa el término “Señor de los ejércitos” como si Isaías lo hubiera empleado originalmente de esa misma manera. El pasaje que se cita es Isaías 1:9.
      2. Términos equivalentes. Ya hemos visto que el Antiguo Testamento utiliza “Jehová de los ejércitos” pero el Nuevo Testamento lo traduce como “Señor de los ejércitos”. En Doctrina y Convenios se utiliza 4 veces el término “el Señor de las huestes” y otras 4 “el Señor de Sabaot”. Todos estos términos muestran a Jesucristo viniendo en una actitud de combate para la destrucción de las fuerzas del mal que aún existen sobre la tierra.
      3. Los que vienen. No tendría mucho caso hablar de “el Señor de los ejércitos” si el Señor no tuviera un ejército. Al venir, el Señor traerá consigo ya al “ejército de los cielos” (Josué 5:14-15; 1 Reyes 22:19; 2 Crónicas 18:18; Apocalipsis 19:14). Este ejército se engrosará con la unión de los santos que le esperan en la tierra, lo que algunos llaman “el arrebatamiento” (DyC 88:96-98; DyC 109:75-76; Apocalipsis 20:4). El élder Bruce R. McConkie explica que “aquellos que siguen a Cristo y luchan por la justicia en las grandes batallas de la eternidad son soldados de los ejércitos de los cielos” (Bruce R. McConkie 1966, pp. Armies of Heaven, traducción libre por Juan Pablo Marichal).
    3. De modo que. En la versión aportada por Moroni se usa la expresión “de modo que”, o sea, “en consecuencia”. La pérdida de “la raíz” y “la rama” tiene mucho que ver con los demás versículos de Malaquías 4 citados por Moroni, pues, a menos que se ejerza a su favor el poder sellador en los templos, todas las familias de la tierra se verán en esta condición (sin “raíz” ni “rama”, sin unión familiar eterna).

    La predicción sobre el advenimiento de Elías

    A continuación, Moroni procedió a citar los versículos 5 y 6 de ese mismo capítulo. Estos son los versículos finales del libro de Malaquías y también de todo el Antiguo Testamento. Esta porción de lo dicho por Moroni se ha separado de manera expresa en la sección dos de Doctrina y Convenios, así que la tomaré mejor de allí y nuevamente la colocaré lado a lado con Malaquías 4:5-6 para apreciar con claridad las diferencias.

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    Malaquías 4:5-6

    DyC 2:1-3

    A

    5

    He aquí, yo os envío a Elías el profeta

    1

    He aquí, yo os revelaré el sacerdocio, por conducto de Elías el profeta
    Bantes que venga el día de Jehová, grande y terrible.antes de la venida del grande y terrible día del Señor.
    C

    6

    Él hará volver el corazón de los padres hacia los hijos

    2

    Y él plantará en
    el corazón de los hijos
    las promesas hechas a los padres
    Dy el corazón de los hijos hacia los padresy el corazón de los hijos se volverá hacia
    sus padres.
    Eno sea que yo venga y hiera la tierra con maldición

    3

    De no ser así, toda la tierra sería totalmente asolada a su venida.


    Esta vez las diferencias son muy notables y significativas.

    1. Yo os revelaré el sacerdocio por conducto de Elías el profeta. El propósito del Señor no es que Elías fuera enviado, antes de la Segunda Venida, para hacer nada. La razón de que Elías viniera es la “revelación” del sacerdocio. Moroni no sólo indica que Elías habría de venir, sino también a qué vendría.
      1. Este anuncio de la venida de Elías es hecho por Moroni en 1823, con increíble anticipación, pues esta profecía no se vería cumplida sino hasta 1836, trece años después. Malaquías, a su vez, asentó la profecía original unos trescientos años antes del nacimiento de Jesucristo.
      2. La “revelación” mencionada aquí no debe confundirse con la restauración del sacerdocio. Elías el Profeta no restauraría el sacerdocio, sino que vendría después de ello (siete años después) para “revelar”, es decir, restaurar un importante aspecto del sacerdocio: el poder para sellar, sin el cual los hijos y los padres no pueden ser unidos eternamente.
    2. Nuevamente se usa “el Señor” donde el pasaje de Malaquías dice “Jehová”. El día de la Segunda Venida es mencionado como “grande y terrible”. Es grande para los justos que lo esperan y terrible para los inicuos.
    3. La forma de la expresión hecha aquí reseña el plantamiento de una semilla en el corazón, una imagen también utilizada en Alma 32.
      1. En el corazón de los hijos. Malaquías 4:6 hace referencia al corazón de los padres, pero la versión citada por Moroni se refiere exclusivamente al corazón de los hijos, tanto en este versículo como en el siguiente. Son los hijos los que se vuelven hacia sus padres al hacer la obra vicaria por ellos en el templo.
      2. Las promesas hechas a los padres. Lo que es plantado en el corazón de los hijos es el conocimiento de las promesas y convenios hechos por el Señor con sus padres. Sin duda esto incluye el conocimiento pleno del convenio de Abraham y otros convenios y promesas hechos por el Señor desde épocas antiguas, en otras palabras, las cosas “claras y preciosas” que se perdieron de las Escrituras y cuyo conocimiento sería restaurado a través de la revelación. Sin el conocimiento de estas promesas, el corazón de los hijos difícilmente se volvería hacia los padres.
    4. Se volverá hacia. Estas palabras, ausentes en Malaquías, indican acción.
    5. Aquí hay cambios muy significativos en la expresión.
      1. De no ser así. Malaquías expresa una posibilidad, un “no vaya a ser que esto pase”. Las palabras de Moroni expresan una seguridad. Si Elías no viene y restaura el poder sellador es seguro que la tierra será asolada, porque toda unidad familiar sería destruida.
      2. Toda la tierra. No sólo una región, sino toda la tierra. Esta expresión es reafirmada por la siguiente.
      3. Totalmente asolada. La maldición que deja sin especificar el pasaje de Malaquías aquí es revelada: consiste en una asolación total de la tierra a la venida del Señor y Salvador Jesucristo. Elías tendría que venir antes para prevenir y evitar que se presente esta fatalidad.

     

    El anuncio de la venida de Elías, expresado por Moroni con tanta anticipación, tiene relación estrecha no sólo con la obra vicaria, sino con toda la obra del templo. Respondiendo, varios años después, a la interrogante de por qué Malaquías indicó que tenía que venir precisamente Elías, José Smith comentó lo siguiente:

    “¿Por qué enviar a Elías? Porque él tiene las llaves de la autoridad para administrar en todas las ordenanzas del sacerdocio; y sin la autoridad que es dada, las ordenanzas no podrían ser administradas en justicia” (DHC IV:211.) (Doxey, pp. The Prophecy Concerning Elijah The Prophet, traducción libre por Juan Pablo Marichal)

    Otros aspectos abordados por Moroni

    Entre los temas con que Moroni anuncia al profeta lo que estaba por suceder en preparación de la Segunda Venida, se refirió al juicio que se derramaría sobre los inicuos si no escuchaban la palabra profética y al esplendor que acompañaría a toda la obra de la restauración del evangelio en los últimos días.

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    El capítulo undécimo de Isaías

    José Smith menciona que Moroni citó todo Isaías 11, que es la profecía sobre el tronco de Isaí y la vara que retoñaría de sus raíces. No lo analizaré en esta ocasión, ya que Isaías 11 es un tema por sí mismo, pero sin duda es muy interesante que fuera precisamente esta escritura una de las que Moroni citó al jóven en esta ocasión.

    El anuncio del juicio de Dios sobre los inicuos

    José también comenta que se le citaron “los versículos veintidós y veintitrés del tercer capítulo de los Hechos, tal como se hallan en nuestro Nuevo Testamento” (JS-H 1:40). Los versículos referidos son los siguientes:

    Hechos 3:22–23
    22 Porque Moisés dijo a los padres: El Señor vuestro Dios os levantará de entre vuestros hermanos un profeta como yo; a él oiréis en todas las cosas que os hablare.

    23 Y acontecerá que toda alma que no oiga a aquel profeta será desarraigada del pueblo.

    (Nuevo Testamento | Hechos 3:22–23)


    Como para que no quede ninguna duda sobre la identidad de este profeta, Moroni mismo aclaró a quién se estaba haciendo referencia:

    José Smith—Historia 1:40
    …Declaró que ese profeta era Cristo, pero que aún no había llegado el día en que “toda alma que no oiga a aquel profeta, será desarraigada del pueblo”, sino que pronto llegaría. (Perla de Gran Precio | José Smith—Historia 1:40)

    Por lo tanto, se implica la necesidad de predicar el evangelio de Cristo, que estaba siendo restaurado, a fin de dar oportunidad a toda persona de arrepentirse, antes de que llegase el día en que no hubiese más tiempo para hacerlo.

    La gloria de la restauración en los últimos días

    Para explicar el esplendor que acompañaría a la obra que estaba a punto de iniciarse, Moroni se refirió a las palabras del profeta Joel, que habló sobre la restauración de los dones espirituales en los últimos días, justo antes de la Segunda Venida del Señor Jesucristo:

    Joel 2:28–32
    28 Y acontecerá que después de esto, derramaré mi Espíritu sobre toda carne, y profetizarán vuestros hijos y vuestras hijas; vuestros ancianos soñarán sueños, y vuestros jóvenes verán visiones.

    29 Y también sobre los siervos y sobre las siervas derramaré mi Espíritu en aquellos días.

    30 Y haré prodigios en el cielo y en la tierra, sangre, y fuego y columnas de humo.

    31 El sol se convertirá en tinieblas y la luna en sangre, antes que venga el día grande y terrible de Jehová.

    32 Y sucederá que todo aquel que invoque el nombre de Jehová será salvo, porque en el monte Sión y en Jerusalén habrá salvación, como Jehová ha dicho, y entre los sobrevivientes, a los que Jehová haya llamado.

    (Antiguo Testamento | Joel 2:28–32)


     Sobre esta descripción tan majestuosa, José Smith toma nota del comentario hecho por Moroni.

     

    José Smith—Historia 1:41
    También indicó que todavía no se cumplía, pero que se realizaría en breve; y declaró, además, que pronto entraría la plenitud de los gentiles. (Perla de Gran Precio | José Smith—Historia 1:41)

     En efecto, en 1823 esta obra todavía no comenzaba, los dones espirituales aún no habían sido restaurados, ni la autoridad del sacerdocio necesaria, ni había comenzado la obra misional entre todo pueblo, pero pronto comenzaría todo eso. Además, Moroni identificó plenamente el tiempo al que se refería la frase “la plenitud de los gentiles”, mencionada en Romanos 11:25.

    Una conversación más completa

    José Smith deja muy en claro que su reproducción de la conversación sostenida con Moroni no es completa.

    José Smith—Historia 1:41
    Citó muchos otros pasajes de las Escrituras y expuso muchas explicaciones que no pueden mencionarse aquí. (Perla de Gran Precio | José Smith—Historia 1:41)

     Obviamente, lo que citó es sólo lo más relevante para el detalle de su historia, pero se reservó cosas que consideraba prudente no comentar por el momento por su naturaleza sagrada.

    La misión tripartita reseñada

    Para terminar esta revisión es preciso señalar que la conversación con Moroni aportó detalles muy amplios sobre la obra que estaba por comenzar, sobre la restauración y el recogimiento, y sobre la naturaleza de la obra profética del propio José Smith. Sin duda que José fue capaz de recordar todos estos detalles porque el Señor se ocupó de que fueran impresos en su memoria, mandando a Moroni que los repitiera tres veces durante esa misma noche.

    Tan amplia y detallada es la visión que Moroni proporcionó al citar estos pasajes precisos que cubren todos los aspectos de la que hoy llamamos “la misión tripartita de la Iglesia”, es decir, que la misión de la Iglesia es “invitar a todos a venir a Cristo y perfeccionarse en él”, lo cual se cumple a partir de tres aspectos, a saber, la predicación del evangelio, el perfeccionamiento de los santos y la redención de los muertos. La visión proporcionada por Moroni anticipa todos estos aspectos de la siguiente manera.

    Aspectos de la misión tripartitaAspectos mencionados por Moroni
    La predicación del evangelio
    • La preparación para la Segunda Venida
    • El anuncio del juicio de Dios
    El perfeccionamiento de los santos
    • La gloria de la restauración en los últimos días
    La redención de los muertos
    • La predicción sobre el advenimiento de Elías

    Conclusión

    Espero que el biblicomentario de hoy haya despertado tu interés en saber más sobre las implicaciones del mensaje que Moroni proporcionó a José Smith, así como del cumplimiento de las profecías mencionadas, que se fue dando durante el desenvolvimiento de la historia de la Iglesia, hasta que quedaron restaurados por Jesucristo todos los dones, privilegios, autoridad y poderes que correspondieron a los santos en la iglesia primitiva. A la vez, espero que esta comprensión nos conduzca, a ti y a mí, a un mayor aprecio de los dones y privilegios de los que ahora disfrutamos, y de cómo pudieron llegar hasta nosotros, por el don y poder de Dios.

    Bibliografía

    Los siguientes materiales me resultaron muy útiles en la elaboración de este biblicomentario.

    También debes leer
    ¿Por qué los sacerdotes del rey Noé usaron pasajes de Isaías para interrogar a Abinadí?