¿Qué significan las palabras “en el principio” cuando se usan en las Escrituras?

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    Esta entrada es la parte 3 de 5 en la serie Génesis 01
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    El término hebreo “Bereshit”, que ha sido traducido como “en el principio”, tiene en la Biblia un significado especial. Al mencionarse la expresión “el principio” en la Biblia, el relato de Génesis se refiereúnicamente a la Creación de esta tierra y no a la eternidad. Jesucristo es el Creador de incontables mundos antes y después del nuestro. Según le fue explicado por Dios a Moisés, como se registra en la Perla de Gran Precio, muchos de estos mundos ya han “dejado de ser” (Moisés 1:35), mientras que otros son creados continuamente y en tal cantidad que el hombre no podría contarlos (Moisés 1:37; Moisés 7:30). La Creación es un proceso constante, pero a Moisés sólo se le permitió ver de ella la parte que corresponde a esta tierra (Moisés 1:40). El Profeta Brigham Young explicó:ó:

    “¿Cuándo hubo un principio? Nunca hubo tal cosa; si hubiera habido, también tendría que haber un fi­nal; eso describe la eternidad. Cuando hablamos acerca del principio de la eternidad, es sólo una forma de hablar, pues este concepto va más allá de la capacidad de comprensión del hombre .”[1]

    Por lo tanto, las palabras “en el principio” no se refieren al comienzo de la eternidad, sino sólo al inicio de la Creación del mundo que ahora habitamos, que es la parte que fue mostrada a Moisés.

    Una descripción de lo que existía en el principio

    Las escrituras hablan, además, acerca de varias cosas que existían ya antes de la Creación de la tierra, entre ellas los hijos de Dios que, de acuerdo con lo que el Señor dijo a Job, gritaron y se regocijaron durante la Creación (Job 38:4–7). A esta fase de la vida de la humanidad, previa a la Creación del mundo, se le conoce como la vida preterrenal. Fue durante ese periodo preterreno que Jesús, el Hijo Primogénito de Dios, nuestro Hermano Mayor por ser el primero entre varios hermanos, fue elegido como “el Cordero que fue inmolado desde el principio” (Apocalipsis 13:8).[2] Así como las palabras “el principio” se usan en el comienzo del libro de Génesis, se usan también nuevamente y con el mismo sentido al comienzo del libro de Juan para hablar sobre esta preordenación de Jesucristo. En este pasaje se le reconoce, además, como el Creador:

    En el principio era el Verbo, y el Verbo estaba con Dios, y el Verbo era Dios.
    2 Éste estaba en el principio con Dios.
    3 Todas las cosas por medio de él fueron hechas, y sin él nada de lo que ha sido hecho fue hecho. (Nuevo Testamento | Juan 1:1–3)

    Conclusión

    Sabemos, pues, que Jesucristo existió en la vida preterrenal antes que el mundo existiese; que, bajo la dirección de nuestro Padre Celestial, él fue el Creador de esta tierra y que fue el Primogénito, el mayor de muchos hermanos que también existieron antes que la Creación de este mundo. Tal como el Señor lo confirma en DyC 93:

    21 Y ahora, de cierto os digo, yo estuve en el principio con el Padre, y soy el Primogénito… 23 Vosotros también estuvisteis en el principio con el Padre; lo que es Espíritu, sí, el Espíritu de verdad (Doctrina y Convenios 93:21–23)

    Bibliografía y notas finales


    1. Discourses of Brigham Young , pág. 47.  ↩
    2. Jesucristo es referido en distintos pasajes como un ser elegido desde antes de la Creación de la tierra. En Doctrina y Convenios 76:39 se explica que “estuvo en el seno del Padre desde antes que los mundos fuesen hechos”. Expresiones semejantes con respecto al “Cordero de Dios” se encuentran en Apocalipsis 13:8 y en Moisés 7:47.  ↩
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