“Luego de ascender al trono, Salomón efectuó el primero de varios cambios administrativos: Creó tres nuevos cargos en su gabinete. David había gobernado casi solo su nuevo imperio, necesitando solamente un comandante general, un escriba principal y unos pocos secretarios. A estos cargos Salomón añadió a Ahisar, quien vino a ser “mayordomo” o primer ministro, segundo en poder luego de Salomón. Adoniram fue nombrado jefe del programa de mano de obra impuesto por la fuerza o leva, ya que Salomón tenía en mente un vastísimo programa de construcción y no tenía forma de iniciarlo sin obreros. Adoniram supervisaría tanto a los esclavos extranjeros (descendientes de los pueblos que habían sobrevivido en la conquista) como a las fuerzas de labor forzada recientemente organizadas entre los israelitas, quienes debían servir un mes de cada tres. Además, ‘Azarías, hijo de Natán, tenía a su cargo a los gobernadores (gobernadores de provincia)’ de los 12 distritos de Israel.

“Hasta este momento el gobierno de Israel, aún bajo Saúl y David, no había sido controlado por lo que nosotros conocemos como ‘administración o gabinete’, sino más bien por un caudillo patriarcal o carismático que gobernaba principalmente mediante el magnetismo personal y la inspiración del Señor. Tal forma de liderazgo fue necesaria para unir a las doce tribus independientes y a menudo dispuestas a la lucha durante la conquista militar de Canaán. Pero ahora Israel estaba en paz, y su territorio se había extendido mucho. La nación necesitaba un método más eficaz de gobierno, de forma que Salomón dividió a Israel en doce distritos administrativos, todos comparativamente iguales en población y recursos. Para organizar el nuevo territorio, hicieron divisiones arbitrarias sin tomar en cuenta los antiguos límites tribales, y en razón de propósitos prácticos, las distinciones tribales fueron abandonadas excepto con relación a los deberes del templo y a las genealogías.

“Salomón asignó a un oficial como cabeza de cada distrito; todos eran responsables ante Azarías. Los doce oficiales estaban encargados de abastecer la casa del rey, cada distrito proporcionando alimentos durante un mes del año. A su vez los oficiales imponían sobre los agricultores y pastores la tarea de proporcionar estos alimentos, lo que resultaba ser una pesada tarea. El abastecimiento necesario para mantener por un día la corte de Salomón ‘era de treinta coros de flor de harina, sesenta coros de harina, diez bueyes gordos, veinte bueyes de pasto y cien ovejas, además ciervos, gacelas, corzos y aves gordas .. . Los gobernadores… hacían que nada faltase. Hacían tambien traer cebada y paja para los caballos y para las bestias de carga al lugar donde él estaba, cada uno conforme al turno que tenía’. Y esto era solamente una parte de los impuestos.” (Great People of the Bible and How They Lived, págs. 186-88.)