José Smith explicó así la declaración del Salvador en Lucas 7:19,24-28:

“Primero: Le fue confiada [a Juan] una misión divina de preparar el camino delante de la faz del Señor. ¿Quién jamás ha recibido cargo semejante, antes o después? Nadie.
“Segundo: Se le confió, y le fue requerido efectuar la importante misión de bautizar al Hijo del Hombre. . . ¿Quién jamás llevó al Hijo del Hombre a las aguas del bautismo, y tuvo el privilegio de ver al Espíritu Santo descender en forma de paloma, o mejor dicho, en la señal de la paloma, como testimonio de esa administración? La señal de la paloma fue instituida desde antes de la creación del mundo como testimonio o testigo del Espíritu Santo, y el diablo no puede presentarse en la seña o señal de la paloma…
“Tercero: Teniendo las llaves del poder Juan era, en esa época, el único administrador legal de los asuntos del reino que entonces se hallaba sobre la tierra. Los judíos tenían que obedecer sus instrucciones, o ser condenados por su propia ley; y Cristo mismo cumplió con toda justicia observando la ley que Él había dado a Moisés en el monte, y de esta manera la magnificó y la honró en lugar de destruirla. El hijo de Zacarías arrebató las llaves, el reino, el poder y la gloria de los judíos, mediante la santa unción y el decreto de los cielos; y estas tres razones lo establecen como el profeta más grande que ha nacido de mujer.” (Enseñanzas del Profeta José Smith, pág. 338.)

Originally posted 2018-02-20 18:38:00.