Cómo se clasifican los autores citados en los Biblicomentarios

Necesidad de un sistema de prioridad de los autores citados

Para documentar cada entrada de los Biblicomentarios.com he usado una variedad de fuentes y autores citados, tomadas de una biblioteca, mayormente electrónica, de más de 3,000 fuentes distintas (gradualmente estaré creando un listado tanto de Autores como de Libros en los Biblicomentarios para que las conozcas). Por supuesto, lidiar con esa cantidad de fuentes ha requerido que se les clasifique y se les priorice, lo cual es un esfuerzo constante. El sistema de prioridades divide actualmente a los autores citados en siete categorías básicas, según el nivel de autoridad que se le puede asignar a cada autor. Este enfoque en niveles de autoridad de los autores citados es que gusto llamar el enfoque “del centro hacia afuera”.

El enfoque “del centro hacia afuera”

En el centro absoluto están las Escrituras, o sea, los libros canónicos de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, que son la Biblia Reina Valera SUD, el Libro de Mormón, Doctrina y Convenios y la Perla de Gran Precio. Todo lo que se escriba en los Biblicomentarios.com debe hacerse a partir de las escrituras o en congruencia con ellas, razón por la cual casi cada entrada las incluye. Para asegurar la congruencia los artículos se comparan con estructuras, armonías y planes de estudio que he elaborado al paso de los años.

Niveles de autoridad de los autores citados en los Biblicomentarios

enfoque del centro hacia afuera
El enfoque del centro hacia afuera ayuda al lector a saber el nivel de inspiración y prioridad que puede asignársele a una fuente citada en los Biblicomentarios.

Después de este nivel de autoridad máximo, están los escritos de diversos autores, divididos en los niveles de autoridad siguientes. En general, el orden de prioridad es el orden de inspiración. A mayor prioridad, mayor grado de “oficialidad” e inspiración. En este listado, el número 1 corresponde al mayor nivel de autoridad y así sucesivamente.

1. Autoridades Generales

Thomas S. Monson
Pte. Thomas S. Monson

Las Autoridades Generales de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días ocupan el primer nivel de autoridad doctrinal, en congruencia con la escritura de Efesios 2:20, que dice que debemos permanecer fundamentados sobre el cimiento de apóstoles y profetas, siendo la principal piedra del ángulo Jesucristo mismo. Dentro de las Autoridades Generales se da un lugar prioritario a los apóstoles y profetas de la Iglesia.

2. Autoridad auxiliar SUD

Autoridades auxiliares SUD
Autoridades auxiliares SUD

A un ladito de las Autoridades Generales, que constituyen los principales quórumes de la Iglesia, se encuentran las presidencias de las organizaciones auxiliares de la Iglesia. Ellos también tienen su lugarcito aquí, en el número dos.

3. Erudito SUD

Hugh Nibley
Hugh Nibley, brillante erudito SUD

Aquí se encuentran los estudiosos de BYU, de FARMS (perdón, del Instituto Neal A. Maxwell), y otros investigadores serios que han contribuido en gran manera al entendimiento de las Escrituras. Sus obras han sido poco traducidas al español pero, aunque no son oficiales, se les considera como una lectura altamente recomendable y provechosa. Ojo con que sus estudios son apoyos pero no establecen doctrina, sólo ayudan a entenderla. Siempre son usados con esta consideración.

4. Autor independiente SUD

Melissa Dalton Bradford, autor independiente SUD
Melissa Dalton Bradford, autor independiente SUD

Estos autores, que son una multitud, son “cualquier miembro de la Iglesia que se atreva a escribir un libro”. Su grado de especialización no es tan alto como el de los eruditos SUD, que le han dedicado su vida al estudio de las Escrituras, pero estos libros suelen estar llenos de experiencias espirituales y testimonios que vale la pena recoger, pues son la evidencia práctica de la teoría.

Tip narcisista de JPMarichal: Si quieres ponerme en algun lado, ponme aquí.

5. Escritor evangélico

James Strong
James Strong, autor de una de las más importantes concordancias bíblicas

Aquí se encuentran los escritores clásicos evangélicos que son considerados como expertos en la interpretación de las Escrituras. Son a los que luego llamamos “los eruditos de las Escrituras” y los encuentras referenciados así en los cursos de Instituto y otros manuales de la Iglesia. Provienen de diversas denominaciones y extractos e, inevitablemente, en ocasiones tienen diferentes puntos de vista sobre los mismos aspectos. Su investigación se realiza generalmente en una base documental más bien que sobre una base revelada o inspirada, por eso ocupan el número cinco en esta escala. No obstante, sus obras no deben ser despreciadas y son citados con muchísima frecuencia por las Autoridades Generales de la Iglesia. De hecho, sus obras suelen ser altamente especializadas, constituyen la mayoría de los diccionarios y comentarios disponibles y sin duda forman parte de la base de toda investigación documental seria. Por eso se les incluye como parte de los “buenos libros” que contribuyen a la comprensión de la doctrina “tanto por el estudio como por la fe” (DyC 88:118).

6. Escritores cristianos de los primeros siglos

Eusebio de Cesarea
Eusebio de Cesarea, autor de uno de los primeros comentarios bíblicos

Concentrándome especialmente en los escritores de los primeros cuatro siglos, estos escritores son particularmente valiosos para la investigación histórica. Se les considera testigos, bien de primera o bien de segunda mano, de los hechos ocurridos durante las primeras etapas de la formación de la Iglesia y de la posterior apostasía. Sus puntos de vista suelen ser radicales y uno debe tener cuidado con ciertos sesgos, acordes a su etapa histórica, según de donde ellos mismos toman su documentación. Aún así, forman parte de toda investigación histórica seria, y es preciso conocerlos e incluirlos (DyC 88:77–80).

7. Escritor independiente

A esto bien se le podría llamar “varios”. Aquí se agrupa el resto de libros valiosos que he encontrado y que no caben en las categorías anteriores.

Habrás observado que en la tabla anterior se usan diferentes colores, los cuales se emplean también en los Biblicomentarios cuando se citan las obras de un determinado autor. Así, se espera poder contar con un lenguaje visual por el que el que el lector pueda orientarse para saber el grado de “oficialidad” y de inspiración que puede atribuirse a la cita de un autor.

Una nota acerca de los libros apócrifos

Observarás que a los libros apócrifos no se les ha dado un lugar en esta categoría. Sí se les cita en los Biblicomentarios, de vez en cuando, porque tienen un lugar histórico, sobre todo, pero no se les considera confiables en el aspecto doctrinal. Mi punto de vista sobre los libros apócrifos está recogido en el artículo “Qué son los libros apócrifos y cómo considerarlos“. La sección 91 de Doctrina y Convenios debe utilizarse como base de toda interpretación o evaluación sobre estos libros. La mayoría están sujetos a interpolaciones y sesgos y un buen número han sido redactados para defender una corriente doctrinal particular en su época, a veces incluso un punto de vista apóstata, por lo que es precisa mucha precaución al citarlos. En general, si algo que dice un libro apócrifo puede ser referenciado a otra fuente que cuenta con mayor acreditación como, por ejemplo, un escritor cristiano de los primeros siglos, me voy a la otra fuente.

Espero que lo anterior sirva para despejar algunas dudas que me han expresado anteriormente, lo compartan y me dejen conocer sus comentarios.