Se puede decir que el evangelio destruyó la ley mosaica sólo en la forma en que la semilla es destruida con el crecimiento de la planta nueva; sólo como el capullo es destruido por el desarrollo completo de la flor rica, madura y fragante; sólo como la infancia y la juventud pasan para siempre al desarrollarse la madurez de los años. Ni una jota ni una tilde de la ley iba a ser anulada. Difícilmente habría sido posible concebir una analogía mas eficaz que ésta; la jota y la tilde eran pequeñas marcas literarias del idioma hebreo, que para nuestro objeto presente podemos considerar como equivalentes al punto que va sobre la “i” o el palo o trazo con que se cruza la “t”; y una de las acepciones que tienen en español es el de cosa mínima, insignificante o escasa. No podía violarse impunemente ni aun el mas pequeño de los mandamientos; sin embargo, se amonestó a los discípulos que tuvieran cuidado de que su cumplimiento de los mandamientos no fuera a la manera de los escribas y fariseos, cuya observancia era una exterioridad ceremonial sin los elementos esenciales de la devoción genuina; porque se les aseguró que con esta conducta insincera “no entraréis en el reino de los cielos”.

Originally posted 2017-02-07 13:43:58.