“El diezmo es un mandamiento tan importante que cuando el Señor visitó el continente americano, después de Su resurrección, repitió exactamente esas mismas palabras. Y en nuestros días, el Señor dijo: “Todos aquellos que hayan entregado este diezmo pagarán la décima parte de todo su interés anualmente” (DyC 19:4).
“En el libro de Levítico, el Señor declaró en tres ocasiones diferentes que el diezmo es “cosa dedicada a Jehová” (Levítico 27:30, 32–33).”

Bibliografía

•    Yoshihiko Kikuchi, “¿Robará el hombre a Dios?”, Liahona. mayo de 2007

4 COMENTARIOS

    • La venta de indulgencias no es una doctrina bíblica en absoluto. En el caso del diezmo se le encuentra mencionado por primera vez en el Génesis varias veces, es decir, se le menciona en la Biblia desde el principio y es regulado por la ley de Moisés. Abraham pagó diezmos a Melquisedec y la Biblia nos informa que fue así porque Melquisedec era el sumo sacerdote. Pablo de Tarso hace comentarios precisos sobre esto. Jacob, nieto de Abraham, también prometió pagar diezmos. La ley de Moisés estableció que el diezmo debía ser entregado al sacerdocio y cuáles serían los propósitos del mismo. En IsaÃas 58 se explica que el dar alimentos a los necesitados es propósito de la ley del ayuno, no de la ley del diezmo. Ambas leyes se mencionan en Malaquías 3, en donde se refuerza la necesidad tanto del diezmo como del ayuno. Las dos leyes son partes menores de la ley de consagración cuya práctica se puede observar en el Nuevo Testamento. Bajo esta práctica, los miembros de la Iglesia depositaban lo consagrado “a los pies de los apóstoles”. Pablo de Tarso aconsejó que estos donativos se recogieran en domingo. Tomando en consideración estas evidencias, ¿en qué parte de la Biblia indica que el diezmo haya de observarse de otra manera o haya dejado de ser parte de la ley de Dios?