Cuando se acercaba a las fronteras de Egipto, su hermano Aarón le salió al encuentro por orden de Dios. Moisés le refirió lo que le había pasado en la montaña y las órdenes que había recibido de Dios. Siguieron andando y a medida que avanzaban salían a recibirlos los principales de los judíos, que se habían enterado de su llegada. Moisés les informó de los signos que había visto, y como no le creyeran los tuvo que repetir para que los vieran ellos también. Frente a este espectáculo sorprendente e inesperado, se animaron y concibieron la esperanza de su total liberación, convencidos ahora de que Dios velaba por ellos.

Moisés supo entonces que los hebreos obedecerían todo lo que él les mandase, según lo prometieron, porque amaban la libertad.

Flavio Josefo, Antigüedades de los Judíos, ed. Alfonso Ropero Berzosa, Colección Historia, (Barcelona, España: Editorial CLIE, 2013), 109.

Originally posted 2018-02-13 17:00:00.