Introducción

Los versículos del 1 al 17 del capítulo 7 del libro de 1 Samuel exponen los logros del profeta Samuel durante su periodo como juez y gobernante de todo Israel (1 Samuel 7:1-17). En este artículo haremos una revisión rápida de este periodo de gobierno.

El arca del pacto en Quiriat-jearim

El capítulo comienza con un breve relato acerca de la reubicación del arca de la alianza.

1º Samuel 7.1–2 RVR60

Vinieron los de Quiriat-jearim y llevaron el arca de Jehová, y la pusieron en casa de Abinadab, situada en el collado; y santificaron a Eleazar su hijo para que guardase el arca de Jehová.Desde el día que llegó el arca a Quiriat-jearim pasaron muchos días, veinte años; y toda la casa de Israel lamentaba en pos de Jehová.

El arca de la alianza permaneció en este lugar hasta que David la trasladó primero a casa del geteo Obed-edom y ,posteriormente, a Jerusalén (2 Samuel 6:1-19; 2 Crónicas 15:1-16:6).

La santificación de Israel

En el tiempo de Samuel, Israel estaba siendo oprimido por los filisteos. Tras la sumisión de Israel, Samuel encontró que la principal debilidad del pueblo era espiritual. Así que les amonestó a arrepentirse e Israel realizó un retorno a su primer amor: el amor por el Dios que había escogido y santificado a Israel como su pueblo.

1º Samuel 7.3–4 RVR60

Habló Samuel a toda la casa de Israel, diciendo: Si de todo vuestro corazón os volvéis a Jehová, quitad los dioses ajenos y a Astarot de entre vosotros, y preparad vuestro corazón a Jehová, y sólo a él servid, y os librará de la mano de los filisteos.Entonces los hijos de Israel quitaron a los baales y a Astarot, y sirvieron sólo a Jehová.

El sacrificio especial de Samuel

Samuel procuró culminar el arrepentimiento del pueblo de Israel por medio de un sacrificio especial en Mizpa. Se trató de un gran evento, al cual acudió todo el pueblo. Pero una reunión de estas dimensiones no pasó desapercibida para los filisteos, quienes vieron allí la oportunidad de someter completamente a Israel y salieron en campaña contra ellos.

La reacción de los israelitas es emblemática de su arrepentimiento. Al ver que los ejércitos filisteos se acercaban, pidieron al profeta que continuara el sacrificio y que orara a Dios por ellos. Esta reacción de interés espiritual les ganó el favor de Dios y la victoria sobre los filisteos.

1º Samuel 7.9–10 RVR60

Y Samuel tomó un cordero de leche y lo sacrificó entero en holocausto a Jehová; y clamó Samuel a Jehová por Israel, y Jehová le oyó. Y aconteció que mientras Samuel sacrificaba el holocausto, los filisteos llegaron para pelear con los hijos de Israel. Mas Jehová tronó aquel día con gran estruendo sobre los filisteos, y los atemorizó, y fueron vencidos delante de Israel.

La victoria fue tan completa que resultó en la restitución de varias ciudades y en la introducción de un periodo de paz entre Israel y los pueblos circunvecinos (colectivamente referidos como “el amorreo”).

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1º Samuel 7.14 RVR60

Y fueron restituidas a los hijos de Israel las ciudades que los filisteos habían tomado a los israelitas, desde Ecrón hasta Gat; e Israel libró su territorio de mano de los filisteos. Y hubo paz entre Israel y el amorreo.

El periodo de gobierno de Samuel como juez de Israel

Esta sección termina con un breve resumen del resto de la gestión de Samuel como juez de Israel. Samuel centralizó su gobierno en Ramá, donde vivía, pero gestionaba también en tres ciudades: Bet-el, Gilgal y Mizpa. Cada año viajaba a estas ciudades para atender los asuntos de todo Israel. Los asuntos más cotidianos eran atendidos en Ramá, donde edificó un altar (1 Samuel 7:15-17). El pasaje nos informa que allí estaba su casa y hay que considerar que, de hecho, Samuel había nacido en este lugar, muy cercano a Belén (1 Samuel 1:1, 19).

Conclusión

Llama mi atención el énfasis de este pasaje en el papel del profeta viviente. Samuel fue el último juez de Israel y, a diferencia de otros jueces, no fue predominantemente un líder militar, sino que realizó principalmente una labor espiritual. Pero, aunque él mismo no fue a la batalla contra los filisteos, sus labores al instar al pueblo a arrepentirse, realizar las ordenanzas del sacerdocio y orar por el pueblo, fueron factores clavos para obtener la victoria y establecer la paz. Su gestión consolidó esa paz y preparó a Israel de excelente manera hasta el momento en que el pueblo quiso cambiar el sistema de jueces y tener su propio rey.