“Un largo diálogo poético entre Job y sus amigos ocupa el cuerpo principal de la obra (Job 3-31). En la miseria y consternación de Job, y en su búsqueda desesperada de las razones de su sufrimiento, se ha convertido en un tipo para la humanidad. Por su integridad, constancia y perseverancia y por su ascendente esperanza a través de la fe, aunque no conocía ninguna causa o propósito en tal sufrimiento, se ha convertido en un ejemplo para cualquiera de nosotros que suframos.

“Los “amigos” de Job decían muchas verdades sobre los males del pecado, la necedad de la irreverencia y la sabiduría de ser moral y bueno; pero sus diagnósticos de la situación de Job eran simplistas y sus prescripciones no eran aplicables. Además, esos amigos no demostraron compasión ni le confortaron; de hecho, en su celo por motivar a Job a arrepentirse, aumentaron su sufrimiento al amontonar sobre él muchas acusaciones falsas de iniquidad. En el transcurso de tres series de acusaciones y respuestas, Job y sus amigos exploraron muchas facetas de las vastas, variadas e intrincadas creaciones de Dios y aprendieron de sus poderes, poder y justicia”. (Ellis T. Rasmussen, “Latter-Day Saint Commentary on the Old Testament”)

Originally posted 2017-11-14 07:13:19.

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El pesimismo no es de Dios (18/01)