“El modelo de este templo, su largo y anchura, y la altura de los patios internos y externos, con todos los ornamentos que corresponden, fueron dados a Salomón mediante revelación, a través del canal apropiado. ¿Y por qué era necesario seguir el modelo de esta revelación? Porque Salomón nunca había construido un templo y no sabía qué era necesario en la disposición de los diferentes salones, así como Moisés no sabía qué era necesario en el tabernáculo”. (Brigham Young, Discourses of Brigham Young, pág. 414.)