Los hombres logran cosas maravillosas al confiar en el Señor y obedecer Sus mandamientos; ejerciendo la fe, aun cuando no sepan cómo los va a formar el Señor.
“Por la fe Moisés … rehusó llamarse hijo de la hija de Faraón, escogiendo antes ser maltratado con el pueblo de Dios, que gozar de los deleites temporales del pecado, teniendo por mayores riquezas el vituperio de Cristo que los tesoros de los egipcios …
“Por la fe dejó Egipto, no temiendo la ira del rey …
“Por la fe pasaron el Mar Rojo como por tierra seca …
“Por la fe cayeron los muros de Jericó … ”.
Y otros: “ … por fe conquistaron reinos … alcanzaron promesas, taparon bocas de leones,
“apagaron fuegos impetuosos, evitaron filo de espada, sacaron fuerzas de debilidad, se hicieron fuertes en batallas”.
No obstante, en medio de todos esos resultados gloriosos en los que confiaban y esperaban los participantes, siempre existieron los Y si no:
“Otros experimentaron vituperios y azotes … prisiones y cárceles.
“Fueron apedreados, aserrados, puestos a prueba, muertos a filo de espada; anduvieron de acá para allá … pobres, angustiados, maltratados …
“ … proveyendo Dios cosas mejores para ellos mediante sus padecimientos, porque sin padecimientos no podían ser perfeccionados”.
Nuestras Escrituras y nuestra historia están repletas de relatos de grandes hombres y mujeres de Dios que creían que Él los libraría … y si no, demostraron que igual confiaban y eran leales.

Él tiene el poder, pero nuestra es la prueba.

¿Qué espera el Señor de nosotros con respecto a nuestras dificultades? Espera que hagamos todo lo que podamos, y Él hará el resto. Nefi dijo que “es por la gracia por la que nos salvamos, después de hacer cuanto podamos”.

(2004, abril, Dennis E. Simmons, ‘Y si no … ,’ Liahona, mayo 2004 ¶ 22–35)

Originally posted 2018-02-03 23:31:23.