ABBA es la palabra aramea que se usa para designar a un padre. La palabra Abba fue usado por Jesús para hablar de su propia relación íntima con Dios y, por extensión, para referirse al tipo de relación que se produce a través de la fe. También puede referirse a un antepasado, abuelo, al fundador de algo, a un protector, o incluso puede usarse como título honorífico para un anciano.

La palabra ABBA en el Antiguo Testamento

Aunque el término abba no aparece como tal en el Antiguo Testamento, los hebreos tenían una palabra muy parecida: ab, que se produce con frecuencia. Ab generalmente se refiere a un padre humano. En ocasiones, el Antiguo Testamento también habla de Dios en el papel de Padre de Israel (ver Éxodo 4:22, Deuteronomio 32:6, IsaÃas 45:9–11, Malaquías 2:10) o del rey de Israel (2 Samuel 7:14; Salmos 2:7; Salmos 89:26–27).

La palabra ABBA en el Nuevo Testamento

Aún cuando todos somos hijos de Dios por haber sido concebidos por él en el mundo espiritual antes de nuestro nacimiento en la tierra, Jesús utilizó este término para referirse al concepto de “el nuevo nacimiento” que se logra a través de la conversión. Al lograr ser más parecidos a Jesucristo por medio de la obediencia al evangelio, él nos reconoce también como sus hijos, pues así como nuestros padres terrenales nos han proporcionado la vida mortal, Jesucristo, a través de su expiación y resurrección, nos proporciona el don de la vida eterna, “que es el máximo de todos los dones de Dios”.

El uso de la palabra Abba por Jesucristo

La idea de la relación íntima de Dios con la humanidad es una característica distintiva de las enseñanzas de Jesús. Dios se relaciona con los creyentes como un padre se relaciona con su hijo. Algunos traducirían a Abba como “Papá” para transmitir el significado cercano y personal de la palabra. Incluso cuando “Padre” en el Nuevo Testamento sirve para traducir la palabra griega pater, que es más formal, la idea de Abba está ciertamente presente todo el tiempo.

Jesús se dirigió a Dios como su Padre (Abba) en oración (Marcos 14:36) y enseñó a sus discípulos a orar en los mismos términos (ver Lucas 11:1–2, en que se usa pater). El reclamo de Jesús de una relación íntima con Dios ofendió a muchos de sus oponentes porque consideraban que la palabra Abba era excesivamente familiar al dirigirse a Dios. Sin embargo, Jesucristo estableció de esta manera el modelo para explicar la relación personal de Dios con cada miembro de la Iglesia.

El uso de la palabra Abba por Pablo de Tarso

Pablo de Tarso usó también la palabra Abba al describir la doctrina de la adopción, por la cual Dios, como Padre de todo el pueblo de Israel, adopta a los gentiles como sus hijos (Romanos 8:15) e integrantes del pueblo de Dios, por lo cual son aceptados también como herederos del convenio de Abraham (Gálatas 4:6–7).

Conclusión: Tres usos de la palabra Abba en la Biblia

De la información expuesta anteriormente, puede concluirse que existen tres usos para la palabra Abba en la Biblia.

  1. La palabra Abba (o, mejor dicho, su equivalente hebreo Ab) para designar a los padres de familia terrenales.
  2. La palabra Abba para designar a Dios, el Padre Celestial, como Padre de los espíritus de todos los hombres; así mismo, para indicar el “nuevo nacimiento” que se logra por la conversión, y a través del cual nos hacemos acreedores a los beneficios de la expiación de Jesucristo, por medio de la cual se logra la vida eterna.
  3. La palabra Abba para mostrar a Dios como el Padre de la Iglesia, cuyos miembros fieles son “los hijos”, al extenderse las bendiciones del convenio de Abraham a los gentiles por medio del bautismo como medio de adopción en Israel y en la Iglesia.