Introducción a la estructura general del libro de Josué

Nos hemos estado esforzando por obtener las estructuras de cada uno de los libros del Antiguo Testamento y encontramos ventajas al hacerlo, pues cuando leemos los libros ya tenemos una idea previa de lo que nos aguarda en la aventura y eso nos orienta como lo haría un mapa. Hoy le toca el turno a la estructura general del libro de Josué.

Estructura general del libro de Josué

A pesar de las múltiples batallas que se describen en este libro, de los múltiples detalles geográficos y de la variedad de personajes, el libro de Josué no es complicado. Todo lo anterior cobra orden y sentido cuando conocemos la estructura general, que se divide en solamente dos partes, una dedicada a las batallas de la conquista y otra a la repartición de heredades que se produjo como resultado de la misma.

Las dos partes principales del libro de Josué

La división que hemos descrito se produce a partir del capítulo 12. Los primeros doce capítulos, pues, están dedicados a la descripción de la conquista y los capítulos restantes (¡otros 12!) se dedican a la descripción de la repartición de tierras y su ocupación, es decir, el asentamiento en Canaán. Veamos la composición de estas dos partes.

La conquista de Canaán (Josué 1–12)

La conquista de Canaán abarca, como dijimos, los primeros doce capítulos. Abarca la preparación de Israel para la conquista, que son los primeros cinco capítulos, y entonces, propiamente, la conquista de Canaán. La preparación abarca tanto el aspecto militar (Josué 2–4) como el espiritual (Josué 5).

  • La preparación de Israel para la conquista (Josué 1–5)
  • La conquista de Canaán por Israel (Josué 6–12)

En la narración de la conquista podemos distinguir varias batallas. Quizás estés pensando en la toma de Jericó, que es la más conocida (Josué 6), pero nosotros vamos a elevarnos un poco más para ver el campo desde más arriba y distinguir varias campañas. La campaña del centro de Canaán (Josué 6–8), la campaña del sur de Canaán (Josué 9–10) y la campaña del norte de Canaán (Josué 11:1–15). Al final se hace un resumen de todas las campañas y de sus resultados (Josué 11:16 – 12:24) y se describen también las partes que quedaron sin conquistar (Josué 13:1–7). Notarás que, por simplificar, dejé estos siete últimos versículos fuera de mi clasificación, ya que deseo abarcar capítulos completos en lo posible para facilitar la memorización. Pero tú puedes incluirlos si lo deseas.

El asentamiento en Canaán (Josué 13–24)

La parte del asentamiento también se basa en una perspectiva geográfica. Hablamos de un asentamiento al este del Jordán (Josué 13), de uno al oeste del Jordán (Josué 14–19) y del asentamiento o heredades de la comunidad religiosa, es decir, de la tribu de Leví (Josué 20–21). Al final se describen las condiciones que harán posible la aceptación de Dios de la vida del pueblo y, por consiguiente, la permanencia de las heredades (Josué 22–24).

Durante todo este ejercicio de la repartición de las heredades se mantiene presente el recuerdo del convenio de Abraham, en particular de su aspecto del convenio de la tierra, expresado por los profetas del Libro de Mormón en múltiples ocasiones, ya que el pueblo del que trata este libro recibió también una tierra prometida, tal como sucedió con el pueblo de Josué.

Y según guardéis mis mandamientos, prosperaréis y seréis conducidos a una tierra de promisión, sí, a una tierra que yo he preparado para vosotros, una tierra escogida sobre todas las demás. (Libro de Mormón, 1 Nefi 2:20 • L de M, p. 5)

14 Y cuando yo, Nefi, hube oído estas palabras, me acordé de las que el Señor me había hablado en el desierto, diciendo: En tanto que tus descendientes guarden mis mandamientos, prosperarán en la tierra de promisión. (Libro de Mormón, 1 Nefi 4:14 • L de M, p. 9)

6 ¡Oh hijos míos, quisiera que recordaseis que estas palabras son verdaderas, y también que estos anales son verdaderos! Y he aquí, también las planchas de Nefi, que contienen los anales y las palabras de nuestros padres desde el tiempo en que salieron de Jerusalén hasta ahora, son verdaderas; y podemos saber de su certeza porque las tenemos ante nuestros ojos. 7 Y ahora bien, hijos míos, quisiera que os acordaseis de escudriñarlas diligentemente, para que en esto os beneficiéis; y quisiera que guardaseis los mandamientos de Dios para que prosperéis en la tierra, de acuerdo con las promesas que el Señor hizo a nuestros padres. (Libro de Mormón, Mosíah 1:6–7 • L de M, p. 173)

Vistazo general

Resumiendo lo que hemos visto, el libro de Josué se divide en dos secciones principales, las cuales podemos estudiar con provecho de la siguiente manera:

  • La conquista de Canaán (Josué 1–12)
    • La preparación de Israel para la conquista (Josué 1–5)
    • La conquista de Canaán por Israel (Josué 6–12)
  • El asentamiento en Canaán (Josué 13–24)
    • El asentamiento al este del Jordán (Josué 13)
    • El asentamiento al oeste del Jordán (Josué 14–19)
    • El asentamiento de la comunidad religiosa (Josué 20–21)
    • Condiciones para la permanencia del asentamiento (Josué 22–24)

Conclusión

El libro de Josué nos recuerda la importancia de la debida preparación espiritual y material antes de emprender las batallas del Señor, la necesidad de la fe constante y la obediencia para poder ganarlas, y los convenios del Señor y las promesas relacionadas con ellos. Nos muestra el cumplimiento de las promesas de Dios hechas a Abraham y nos recuerda que todo este proceso se ha repetido con otros segmentos del pueblo de Dios a lo largo de la historia sagrada, tales como los descendientes de la tribu de José sobre el continente americano, tal como se narra también en el Libro de Mormón, otro testimonio de Jesucristo. Admiramos a Josué por su valor y su constancia. La presente estructura te ayudará a mantener en mente todas estas lecciones durante la lectura de este valioso libro.

Bibliografía

  • Nelson’s Teaching Outlines of the Bible
  • Guía para el Estudio de las Escrituras (GEE)
  • The Bible Knowledge Commentary
  • Bible Outline Browser. (Bellingham, WA: Faithlife, 2014).
  • Harper’s Bible Dictionary