Estructura general del libro de Salmos

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Estructura general del libro de Salmos

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Introducción a la estructura general del libro de Salmos

Las estructuras de los libros de la Biblia nos han servido hasta ahora para comprender cómo está escrita la historia que relata cada uno y la forma en que se relacionan sus eventos. Pero los salmos no relatan una historia, sino que son compilaciones de poesías y cantos compuestos desde el idioma hebreo y no siempre se relacionan entre sí. Por ello es difícil agruparlos en forma precisa. A diferencia de otros libros, la estructura general del libro de Salmos se organiza en colecciones llamadas “libros”.

Estructura general del libro de Salmos

Salmos es el libro que contiene el mayor número de capítulos en las escrituras, seguido sólo de cerca por todo Doctrina y Convenios. Desde el origen del libro de Salmos los 150 capítulos que lo componen han sido organizados en cinco libros con el único fin de facilitar su comprensión y su lectura. El arreglo en cinco libros no es casual, sino intencional, lo cual es evidente porque cada uno de ellos termina con una pequeña partícula de alabanza que los estudiosos llaman “una doxología”. Al revisar cada una de las partes incluiré esa pequeña partícula final para que puedas distinguirla.

Las cinco partes principales del libro de Salmos

Los cinco libros que componen el libro de Salmos están estructurados de la manera siguiente:

Libro uno: Salmos 1-41

El primer libro abarca los capítulos del primero hasta el cuarenta y uno, que termina con esta “doxología” o alabanza:

13 Bendito sea Jehová, el Dios de Israel, por los siglos de los siglos. Amén y Amén. (Antiguo Testamento, Salmos 41:13 • AT, p. 926)

Libro dos: Salmos 42-72

El segundo libro o colección, que se extiende desde el salmo 42 al 72, termina de manera parecida al primero. De hecho, parece que retomara la misma expresión para extenderla. Observa cómo las ideas principales se repiten (te las marco en negritas) y se agrega algo más.

18 Bendito sea Jehová Dios, el Dios de Israel, el único que hace maravillas. 19 Y bendito sea su glorioso nombre para siempre, y toda la tierra sea llena de su gloria. Amén y Amén.

Además, nos damos cuenta de que está terminando una sección porque lo expresa de forma inequívoca:

20 Aquí terminan las oraciones de David, el hijo de Isaí. (Antiguo Testamento, Salmos 72:18–20 • AT, p. 957)

Libro tres: Salmos 73-89

El tercer libro de Salmos comprende los capítulos del 73 al 89. Termina ahora con una expresión resumida en la que alaba nuevamente a Dios y finaliza con el consabido “Amén y Amén” que ya vimos en las primeras dos doxologías.

52 ¡Bendito sea Jehová para siempre! Amén y Amén. (Antiguo Testamento, Salmos 89:52 • AT, p. 978)

Libro cuatro: Salmos 90-106

El cuarto libro va desde el salmo 90 al 106 y finaliza con otra expresión de bendición o alabanza en que hace nuevamente referencia al tiempo. Así como la primera doxología indicaba que Dios es bendito “por los siglos de los siglos” y la segunda decía que lo es “para siempre”, esta cuarta doxología establece que el “Dios de Israel” es bendito “de eternidad en eternidad”. Pero en esta ocasión el “Amén y Amén” es remplazado por un nuevo elemento de alabanza: “Aleluya”.

48 Bendito sea Jehová, Dios de Israel, de eternidad en eternidad; y diga todo el pueblo: Amén. ¡Aleluya! (Antiguo Testamento, Salmos 106:48 • AT, p. 997)

Libro cinco: Salmos 107-150

El quinto libro de Salmos abarca desde el salmo 107 hasta el salmo 150. La despedida del último de los salmos es breve, pero también sumamente enfática y contundente. Con una sola exclamación declara:

6 ¡Todo lo que respira alabe a Jah! ¡Aleluya! (Antiguo Testamento, Salmos 150:6 • AT, p. 1038)

Observa que es ahora el “Aleluya” introducido en el salmo 106 el que se utiliza para finalizar el salmo 150. Cabe también decir que todo el salmo 150, integrado por sólo 6 versículos, es una sola expresión de alabanza que culmina por esta exclamación. Es decir, el salmo 150 mismo es considerado un salmo de doxología, que resume y concluye la idea principal de todas las doxologías anteriores.

Vistazo general

Reunidos en uno, te coloco nuevamente aquí los cinco libros para que puedas darles un último vistazo que te ayude a repasar dónde comienza y dónde termina cada colección, cada uno de los cinco “libros” del libro de Salmos.

Conclusión

La división sencilla de los salmos en cinco libros nos ha dado ocasión de estudiar las frases de alabanza, o doxologías, que cierran cada una de estas secciones, para aprender a distinguirlas. Al hacerlo hemos adquirido una mayor comprensión sobre la forma de composición hebrea y hemos apreciado la forma progresiva de su composición. Como verás fácilmente, de manera intencionada se establece una secuencia de repetición en cada una de estas partículas de clausura, que repiten con diferentes palabras una idea principal y la llevan a progresar hasta el jubiloso “Aleluya” con el que se cierra todo el libro de los Salmos.

Bibliografía

  • Nelson’s Teaching Outlines of the Bible
  • Guía para el Estudio de las Escrituras (GEE)
  • The Bible Knowledge Commentary
  • Bible Outline Browser. (Bellingham, WA: Faithlife, 2014).
  • Harper’s Bible Dictionary