Esta ficha rápida te será útil para identificar los puntos principales en 1 Crónicas 13, en la Biblia, y puntos de apoyo que te servirán para memorizar sus lecciones.

Vista rápida de 1 Crónicas 13

David hace un intento por trasladar el arca a Jerusalén, dejándola temporalmente en casa de Obed-edom.

Personajes

Dios, David, Uza, Obed-edom, Abinadab, Ahio

Lecciones destacadas

El orgullo y la irreverencia hacia las cosas sagradas conducen rápidamente hacia la destrucción. Uza extendió la mano para sostener el arca sin tener autoridad, y pagó un alto precio de su acto soberbio, porque al hacerlo obro, con conocimiento, contra el decreto de Dios de que dicha atribución correspondería únicamente a los coatitas (ver Números 1:51; Números 3:31, 38), de manera que usurpó su autoridad. Como el élder J. Reuben Clark explicó al hablar del ejercicio correcto de la autoridad en el sacerdocio: 

Este último ejemplo se ha convertido en la clásica ilustración de aquel que intenta oficiar sin autoridad, infringiendo los derechos de otros

J. Reuben Clark, Jr.

Inmortalidad y vida eterna

La misma situación ocurre cuando un hombre se toma la atribución de hablar en el nombre de Dios, o aún realizar ordenanzas, sin haber sido autorizado para ello. El quinto Artículo de Fe establece: 

“Creemos que el hombre debe ser llamado por Dios, por profecía y la imposición de manos, por aquellos que tienen la autoridad, a fin de que pueda predicar el evangelio y administrar sus ordenanzas”.

Artículos de Fe 1:5;Perla de Gran Precio

Palabra clave

  • Arca (1 Crónicas 13:3)

Versículos notables

1 Crónicas 13:14

La reverencia y diligente cuidado de Obed-edom hacia el arca de la Casa de Dios fue recompensada con bendiciones sobre su familia y su casa. Así sucede con nosotros cuando somos diligentes respecto a la obra del templo. Debemos asistir al templo con frecuencia y efectuar la obra vicaria por nuestros antepasados.

Hechos notables

La reverencia hacia los asuntos y cosas sagradas, aún más con aquellas que tienen que ver con el templo, es el tema principal que impregna este capítulo. Tal como Uza fue rápidamente castigado por tomar a la ligera las cosas sagradas, Obed-edom fue bendecido por su diligencia hacia las mismas.