Bautismo

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    Cómo se bautizó Jesús
    Jesús nos puso el ejemplo recibiendo el bautismo de manos de Juan el Bautista

    El significado de la palabra “bautismo”

    En la Biblia, la palabra bautismo comienza a usarse en el Nuevo Testamento. La palabra griega “baptizei”, que es la que se utiliza para referirse al bautismo, significa “sumergir”. El bautismo enseñado por Juan el Bautista y practicado por Jesús se realizaba sumergiendo el cuerpo entero en el agua. Esta clase de bautismo se conoce actualmente como “bautismo por inmersión”.

    La necesidad del bautismo

    Durante su entrevista con Nicodemo, el fariseo que fue a visitarle de noche, el Señor Jesucristo expresó que ninguna persona puede salvarse sin haber recibido el bautismo.

    Juan 3:5
    5 Respondió Jesús: De cierto, de cierto te digo que el que no naciere de agua y del Espíritu no puede entrar en el reino de Dios. (Nuevo Testamento | Juan 3:5)
    Jesucristo mismo se bautizó para ponernos el ejemplo de este principio.

    El propósito del bautismo

    En las Escrituras se puede observar que el bautismo tiene dos propósitos principales.

    1. Cuando una persona se bautiza todos sus pecados anteriores le son perdonados (esto a veces se describe en las escrituras como remisión de pecados).
    2. La persona que se bautiza hace un convenio con Dios de que tomará el nombre de Jesucristo sobre sí (será un cristiano) y le servirá y guardará sus mandamientos.

    El perdón de los pecados se mantiene cuando la persona, además de realizar el bautismo, comienza a vivir de acuerdo con este convenio.

    El ejemplo de Jesucristo en cuanto al bautismo

    Aunque no tenía pecados, Jesucristo puso el ejemplo de cómo debía realizarse un bautismo. El bautismo que él ejemplificó tiene tres características principales.

    1. Él mismo tomó la decisión de bautizarse a una edad de responsabilidad. Lucas puntualiza que él tenía treinta años en ese momento. No lo bautizaron sus padres, sino que fue una decisión absolutamente propia y, por ello, absolutamente sincera. El bautismo de niños pequeños no se practicaba en la época de Jesucristo ni es enseñado en la Biblia. En su lugar, cuando los niños se acercaron a él, Jesucristo les bendijo.
    2. Jesús se bautizó por alguien que tenía la autoridad para bautizar. Es notable que atravesó casi todo el país para hacerlo, viajando desde Nazaret hasta Betábara. Juan el Bautista había sido señalado por Dios para tener esta autoridad (o permiso especial) y Jesús no se bautizaría por alguien que no la tuviera. A la autoridad que Juan el Bautista poseía se le conoce también con el nombre de Sacerdocio de Aarón o sacerdocio aarónico (ver Hebreos 5:4, donde Pablo habla de la necesidad de esta autoridad para efectuar la ordenanza de el bautismo).
    3. Jesús se bautizó siendo sumergido en el agua, de la forma que conocemos hoy como “bautismo por inmersión”. Los tres primeros evangelios coinciden en señalar que “después que fue bautizado subió luego del agua”.

    La manera de realizar un bautismo

    Durante su visita personal al continente americano, Jesucristo explicó a sus discípulos la manera correcta de realizar un bautismo. Estas palabras fueron registradas por los profetas del Libro de Mormón:

    3 Nefi 11:22–27
    22 Y además, el Señor llamó a otros, y les habló de igual manera, y les dio poder para bautizar. Y les dijo: De esta manera bautizaréis; y no habrá disputas entre vosotros.
    23 De cierto os digo que a quienes se arrepientan de sus pecados a causa de vuestras palabras, y deseen ser bautizados en mi nombre, de esta manera los bautizaréis: He aquí, descenderéis y, estando de pie en el agua, en mi nombre los bautizaréis.
    24 Y he aquí, éstas son las palabras que pronunciaréis, llamándolos por su nombre, diciendo:
    25 Habiéndoseme dado autoridad de Jesucristo, yo te bautizo en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.
    26 Y entonces los sumergiréis en el agua, y saldréis del agua.
    27 Y según esta manera bautizaréis en mi nombre
    (Libro de Mormón | 3 Nefi 11:22–27)

    El bautismo en La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días

    En la actualidad, el bautismo es administrado por los misioneros de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, quienes son los representantes autorizados por el Señor Jesucristo para realizarlo. Los élderes (misioneros) preparan a una persona para que pueda recibir este convenio con fe y sinceridad ante Dios. El Señor ha fijado los requisitos para el bautismo con las siguientes palabras:

    Doctrina y Convenios 20:37
    Además, por vía de mandamiento a la iglesia concerniente a la manera del bautismo: Todos los que se humillen ante Dios, y deseen bautizarse, y vengan con corazones quebrantados y con espíritus contritos, y testifiquen ante la iglesia que se han arrepentido verdaderamente de todos sus pecados, y que están dispuestos a tomar sobre sí el nombre de Jesucristo, con la determinación de servirle hasta el fin, y verdaderamente manifiesten por sus obras que han recibido del Espíritu de Cristo para la remisión de sus pecados, serán recibidos en su iglesia por el bautismo. (|Doctrina y Convenios 20:37)

    Es incorrecto postergar el bautismo

    Si bien es comprensible que una persona ponga todo su esfuerzo por prepararse para el bautismo, es incorrecto que lo postergue indefinidamente, bajo el pretexto de no encontrarse preparado aún. La verdadera confianza en el Señor se demuestra al obedecer sus mandamientos sin reparos en nuestro corazón. A quienes tienen dudas en cuanto al momento correcto para recibir el bautismo, las Escrituras dirigen las siguientes palabras de consuelo e instrucción, aclarando con precisión cuándo es este momento:

    Alma 7:15–16
    15 Sí, os digo, venid y no temáis, y desechad todo pecado, pecado que fácilmente os envuelve, que os liga hasta la destrucción; sí, venid y adelantaos, y manifestad a vuestro Dios que estáis dispuestos a arrepentiros de vuestros pecados y a concertar un convenio con él de guardar sus mandamientos, y testificádselo hoy, yendo a las aguas del bautismo.
    16 Y el que hiciere esto y guardare los mandamientos de Dios de allí en adelante, se acordará que le digo, sí, se acordará que le he dicho, según el testimonio del Santo Espíritu que testifica en mí, que tendrá la vida eterna.
    (Libro de Mormón | Alma 7:15–16)

    Para saber más

    Los siguientes artículos te ayudarán a ampliar los conceptos en torno al bautismo:

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    JPMarichal
    JPMarichal se define a sí mismo como un investigador permanente del evangelio. Aunque se crió en una familia atea encontró a Jesucristo (o Jesucristo le encontró a él) cuando tenía 12 años de edad. Como resultado de una experiencia espiritual, se bautizó en La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días en 1984 y desde entonces ha desarrollado diversos métodos para el aprendizaje y la enseñanza eficaz del evangelio.Puedes conocer más sobre su conversión y su historia en Acerca del autor.

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