Edad de responsabilidad

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    edad de responsabilidad bautismo de niños
    Las escrituras indican que existe una edad de responsabilidad mínima antes de que pueda efectuarse el bautismo.

    Dado que el bautismo es un convenio con Dios, se espera que cada persona haga este convenio por sí misma, en un estado de convicción y de plena conciencia. Los niños pequeños nacen en una total inocencia y son, por tanto, considerados puros ante el Señor, sin pecado alguno, por lo cual no necesitan del bautismo. La Biblia nos muestra que los primeros cristianos siguieron el ejemplo de Jesucristo, bautizándose a una edad en la que ya pudieran ejercer su propia responsabilidad. A esta edad, en la que el bautismo comienza a ser necesario porque el hombre se convierte en responsable ante Dios, y, por lo tanto, capaz de cometer pecados, es a lo que las escrituras se refieren como «edad de responsabilidad».

    Los niños pequeños no son condenados ante Dios

    Durante su ministerio en la tierra, el Señor Jesucristo expresó que el destino que está asignado a los niños pequeños no es el purgatorio ni el infierno.

    Marcos 10:13–15
    13 Y le presentaban niños para que los tocase, pero los discípulos reprendían a los que los presentaban.
    14 Y viéndolo Jesús, se indignó y les dijo: Dejad a los niños venir a mí y no se lo impidáis, porque de los tales es el reino de Dios.
    15 De cierto os digo que el que no reciba el reino de Dios como un niño no entrará en él.
    (Nuevo Testamento | Marcos 10:13–15)

    Es claro que el Señor tiene por inocentes a los niños pequeños, por lo que no se debe suponer que corren peligro alguno durante su infancia en cuanto a su salvación espiritual. El Señor ha ratificado lo siguiente:

    Doctrina y Convenios 137:10
    10 Y también vi que todos los niños que mueren antes de llegar a la edad de responsabilidad se salvan en el reino de los cielos.
    (|Doctrina y Convenios 137:10)

    El Señor manda esperar hasta que se alcance la edad de responsabilidad

    El bautismo de niños pequeños ha sido expresamente prohibido por el Señor Jesucristo en las revelaciones que se han recibido en la época moderna. En la revelación sobre la organización de la Iglesia, recibida en abril de 1830, el Señor expresa lo siguiente:

    Doctrina y Convenios 20:71
    71 Nadie puede ser recibido en la Iglesia de Cristo a no ser que haya llegado a la edad de responsabilidad ante Dios, y sea capaz de arrepentirse.
    (|Doctrina y Convenios 20:71)

    Así mismo, en la sección 18 de Doctrina y Convenios, recibida en una fecha más temprana, se encuentra la siguiente instrucción:

    Doctrina y Convenios 18:42
    42 porque todos los hombres deben arrepentirse y bautizarse, y no únicamente los hombres, sino las mujeres y los niños que hayan llegado a la edad de responsabilidad.
    (|Doctrina y Convenios 18:42)

    Los niños deben recibir el bautismo al llegar a la edad de responsabilidad

    En los versículos 25 y 27 de la sección 68, el Señor informó al profeta José Smith que para él la edad de responsabilidad comienza desde los ocho años de edad. A esta edad, en que los niños tienen ya un concepto formado del bien y del mal, comienzan a tomarse decisiones responsables y, por lo tanto, a existir el pecado, por lo cual se insta a los padres a preparar a sus hijos para el bautismo al llegar a esta edad de responsabilidad.

    Doctrina y Convenios 68:25–28
    25 Y además, si hay padres que tengan hijos en Sión o en cualquiera de sus estacas organizadas, y no les enseñen a comprender la doctrina del arrepentimiento, de la fe en Cristo, el Hijo del Dios viviente, del bautismo y del don del Espíritu Santo por la imposición de manos, al llegar a la edad de ocho años, el pecado será sobre la cabeza de los padres.
    26 Porque ésta será una ley para los habitantes de Sión, o en cualquiera de sus estacas que se hayan organizado.
    27 Y sus hijos serán bautizados para la remisión de sus pecados cuando tengan ocho años de edad, y recibirán la imposición de manos.
    28 Y también enseñarán a sus hijos a orar y a andar rectamente delante del Señor.
    (|Doctrina y Convenios 68:25–28)

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    JPMarichal
    JPMarichal se define a sí mismo como un investigador permanente del evangelio. Aunque se crió en una familia atea encontró a Jesucristo (o Jesucristo le encontró a él) cuando tenía 12 años de edad. Como resultado de una experiencia espiritual, se bautizó en La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días en 1984 y desde entonces ha desarrollado diversos métodos para el aprendizaje y la enseñanza eficaz del evangelio.Puedes conocer más sobre su conversión y su historia en Acerca del autor.

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