El Libro de Job

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    Introducción al libro de Job

    Después de que ocurre algún desastre natural, un accidente, es común escuchar la pregunta “¿por qué Dios permite que pasen estas cosas?”. Cuando vemos a alguien sufrir una enfermedad prolongada o cuando alguien jóven pierde la vida, la pregunta hermana a esta duda aparece “¿por qué Dios permite que sufra la gente justa o inocente?”. Esta manera de pensar en la que nos preguntamos porque Dios permite o no que sucedan las cosas pone a la deidad como el culpable de toda desgracia que haya ocurrido en la Tierra. El plan de salvación sin embargo, nos deja saber que venimos a esta Tierra a ser probados y que nos tocará experimentar mucho para poder ser purificados y, si lo sobrellevamos bien, exaltados posteriormente. El libro de Job trata el tema del sufrimiento de un hombre justo que lo pierde todo y nos ayuda a entender que ni las pruebas ni el sufrimiento son siempre la consecuencia de haber pecado.

    Job fue un personaje real

    Hay diferencia de opiniones sobre si Job fue un personaje real o simplemente un personaje de una historia. El hecho de que el libro está colocado junto a los libros poéticos de la Biblia y que la estructura del libro de Job nos muestra un prólogo, poesía y un epílogo ha hecho pensar a muchos que él fue un personaje ficticio. A pesar de ello, hay evidencia que sugiere que fue un patriarca que vivió en la época de Abraham, por ejemplo al inicio del libro cuando se muestra que la opulencia de Job se comprueba con el número de animales que tenía (Job 1:3) lo que era la costumbre en esa época. En el Antiguo Testamento Job es mencionado por el profeta Ezequiel junto a Daniel y Noé (Ezequiel 14:14), en el Nuevo Testamento lo menciona Santiago (Stg 5:11) y en Doctrina y Convenios, Dios hace referencia de él mientras consolaba a José Smith (D y C 121:10). Son muchas referencias para alguien que solamente fuera parte de un mito.

    Temas del libro de Job

    En el libro de Job vemos a un hombre que lo sufrió todo y de golpe, empezando por la pérdida de todos sus bienes (Job 1:14-17) y de sus hijos (Job 1:18-19). Más adelante leemos que Job también es afectado en su salud con una terrible sarna (Job 2:7-8), que sus amigos en vez de consolarle le acusaban de pecar, y que su familia y conocidos lo dejaron a su suerte (Job 19:13-14,19). Lo más doloroso tal vez es cuando el Señor mismo limita su comunicación con el dejándolo por momentos solo (Job 13:24) tal como el Salvador lo estuvo por un breve momento al expiar los pecados del mundo.

    A pesar de todo lo vivido, y podemos asumir que el sufrimiento fue un tiempo prolongado, Job solo tiene alabanzas para el Señor al aceptar la prueba y decir “Desnudo salí del vientre de mi madre y desnudo volveré allá. Jehová dio y Jehová quitó: ¡Bendito sea el nombre de Jehová!”. Después de enlistar todo lo que había perdido por causa de las pruebas a pesar de ser un hombre justo, su testimonio del Salvador seguía inquebrantable “Yo sé que mi Redentor vive, y que al final se levantará sobre el polvo. Y después de deshecha esta mi piel, aún he de ver en mi carne a Dios, a quien yo veré por mí mismo; y mis ojos lo verán, y no otro, aunque mi corazón se consume dentro de mí.” El libro de Job nos muestra cómo reaccionar ante la adversidad y cómo el Señor está pendiente durante toda la prueba.

    Sinónimos:
    libro bíblico de Job, libro de Job
    Etiquetas: Job, Libro de Job
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    A Eduardo le fascina aprender del evangelio en especial de Historia de la Iglesia y la doctrina de la Expiación. Le gusta leer a Neal A. Maxwell, Bruce C Hafen y a Hugh Nibley. En actividades seculares normalmente estará jugando juegos de mesa o viendo el box.