José de Arimatea

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    José de Arimatea ayudó a preparar el cuerpo y dar digna sepultura a Jesús de Nazaret
    José de Arimatea ayudó a preparar el cuerpo y dar digna sepultura a Jesús de Nazaret

    José de Arimatea era miembro del Sanedrín, el mayor cuerpo dirigente judío. ¿Cómo lo sabemos? Lucas nos explica esto al decir en su evangelio que era consejero, es decir, miembro del consejo judío, el Sanedrín. Sin embargo, no consintió en la resolución de condenar a Jesús. Secretamente, José de Arimatea se había convertido al evangelio de Jesucristo. En realidad, puede decirse que sufrió junto con él de su condena (Lucas 23:50).

    José de Arimatea facilitó el sepulcro de Jesús

    José de Arimatea era un hombre adinerado, rico y poseedor de propiedades. El día en que Jesús de Nazaret fue crucificado, solicitó a Pilato el permiso necesario para darle sepultura. Habilitó entonces una tumba de su propiedad para que allí fuese sepultado (Mateo 27:57–60). Se trataba de una tumba dentro de un huerto, ubicada en las afueras de Jerusalén, no muy lejos del lugar de la crucifixión (Juan 19:41; Marcos 15:42–50;Lucas 23:52–53). Hoy, el lugar más probable de esta tumba, de acuerdo con las investigaciones, se conoce popularmente como “la tumba del jardín”.

    La actitud valerosa de José de Arimatea

    En el relato de Juan se hace evidente que tanto él como Nicodemo, otro miembro del Sanedrín que también se había convertido, tuvieron el valor de hacer pública su conversión por su intrépido comportamiento en el día de la crucifixión (Juan 19:38–41). José de Arimatea quitó, él mismo el cuerpo de la cruz y puso el lugar de la tumba. Nicodemo consiguió cerca de cien libras de costosas especies aromáticas, mirra y áloe. Ambos colaboraron así para preparar una sepultura honrosa, tan digna como fuera posible, para el Maestro al que tanto habían amado y al que se acababa de denigrar de manera tan triste y lamentable. Entre ambos se dieron a la tarea de preparar el cuerpo y envolverlo en lienzos con especias, según la costumbre judía. Luego, observados a cierta distancia por María Magdalena y la “otra María”, se ocuparon de darle sepultura.

    Leyendas ficticias sobre José de Arimatea

    No se nos informa en las Escrituras lo que fue del resto de sus vidas después de la resurrección. Se han acuñado diversas leyendas a partir de este punto. Ninguna de ellas está respaldada por la evidencia histórica o por las Escrituras.

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    JPMarichal
    JPMarichal se define a sí mismo como un investigador permanente del evangelio. Aunque se crió en una familia atea encontró a Jesucristo (o Jesucristo le encontró a él) cuando tenía 12 años de edad. Como resultado de una experiencia espiritual, se bautizó en La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días en 1984 y desde entonces ha desarrollado diversos métodos para el aprendizaje y la enseñanza eficaz del evangelio.Puedes conocer más sobre su conversión y su historia en Acerca del autor.

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