Jacob, hermano de Nefi

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    El profeta Jacob, hermano de Nefi
    Nefi entregó y encomendó las planchas a Jacob.

    Quién fue Jacob, hermano de Nefi

    Jacob fue el principal maestro eclesiástico bajo el reinado de Nefi I. Junto con su hermano José dirigieron la Iglesia, establecieron oficiales en ella e instruyeron al pueblo para declararle la palabra de Dios. A la muerte de Nefi I, Jacob fue el profeta de la Iglesia y heredero del cuidado del registro sagrado que se llevaba en las planchas de Nefi. La vida de Jacob debe ser valorada por los distintos roles que tuvo como defensor de la fe, guardián de los registros sagrados, profeta, maestro de la doctrina, escritor, historiador y dedicado padre de familia.

    La documentación acerca de Jacob

    Documentación sobre la vida de Jacob en las Escrituras

    Todo lo que sabemos de Jacob, el hermano de Nefi proviene de sus propias palabras (publicadas tanto en 2 Nefi como en el libro de Jacob, en el Libro de Mormón), así como en las menciones hechas por los siguientes profetas:

    ProfetaReferencias 
    Nefi1 Nefi 18:7Jacob y José nacieron a Lehi en el desierto
    1 Nefi 18:19Padecimientos de Jacob y José en el mar
    2 Nefi 5:6Jacob y José acompañaron a Nefi en la separación nefita/lamanita
    2 Nefi 5:26Jacob y José son consagrados sacerdotes y maestros por Nefi
    2 Nefi 11:1Jacob habló muchas palabras en “esa ocasión”
    2 Nefi 11:3Jacob vio al Salvador Jesucristo y fue testigo
    2 Nefi 31:1Nefi agrega más de las palabras de Jacob
    Lehi2 Nefi 2:1–4Lehi comenta la infancia y juventud de Jacob
    EnósEnÃs 1:1–3Enós habla sobre el carácter de su padre Jacob
    AlmaAlma 3:6Alma califica a Jacob como hombre justo y santo
    MormónPalabras de MormÃn 1:3Mormón toma a Jacob como referencia
    Documentación sobre la vida de Jacob en la literatura de la Iglesia

    Existen muy pocas menciones en la literatura de la Iglesia que amplíen lo declarado en las escrituras, principalmente las hechas por eruditos SUD como

    • George Reynolds (Dictionary of the Book of Mormon),
    • Robert J. Matthews (Who’s Who in the Book of Mormon) y
    • Terry Wagner (Ensign, octubre de 1976).
    Información en el Libro de Lehi

    Muchos de los detalles sobre la vida de Jacob estaban en las 116 páginas que contenían el libro de Lehi y que fueron extraviadas en un periodo temprano de la restauración de la Iglesia. Sin esta valiosa fuente de información dependemos de una serie de detalles sueltos que están en las escrituras para reconstruir la vida del valeroso profeta Jacob.

    La infancia de Jacob

    La primera vez que se menciona a Jacob en el Libro de Mormón es en 1 Nefi 18:7, donde se nos informa que Lehi tuvo dos hijos durante su travesía en el desierto, llamados, según su orden de nacimiento, Jacob y José.

    Los nombres de Jacob y José

    Cuando Lehi recibió las planchas de bronce se puso muy entusiasta, pues contenían su genealogía. Esta incluye a Jacob, el padre de las doce tribus de Israel, y a José, ancestro directo de Lehi. Con seguridad, Lehi tomó los nombres de sus dos hijos nacidos en el desierto de este registro genealógico de las planchas de bronce.

    La sufrida niñez de Jacob

    Los parámetros con los que podemos calcular la edad de Jacob se basan en la salida de Lehi de Jerusalén, la cual está datada con precisión en el año 600 a.C. También debemos recordar que la travesía hasta el mar duró ocho años. Jacob y José nacieron en ese intervalo y, siendo Jacob el mayor, tuvo que haber nacido entre 600 y 593 a.C. Las palabras de Lehi en 2 Nefi 2:1–4 dan a entender cierto nivel de conciencia cuando sucedieron algunos eventos en el desierto y en el mar, por lo que podemos suponer que Jacob nació en las primeras etapas de la travesía. Con estos elementos suponemos que Jacob tendría entre siete y diez años al pisar la tierra de promisión.

    De cualquier manera, nos podemos dar cuenta que Jacob nunca tuvo un periodo tranquilo durante su infancia. A diferencia de sus hermanos mayores no conoció la vida en Jerusalén, sino sólo las turbulencias y problemáticas de la vida en el desierto. Era aún un niño pequeño durante la travesía por mar, lo cual es significativo en el pasaje de 1 Nefi 18:17–19, en donde se comenta que Lehi y su esposa estuvieron a punto de morir a causa de la iniquidad de Lamán y Lemuel y que esto hizo sufrir a los niños pequeños, Jacob y José, que tenían necesidad de mucho sostén por parte de su madre.

    Lehi rememoró estos días de aflicción después de la llegada del grupo al continente americano, al dirigir palabras de consuelo tanto a José (2 Nefi 3:1) como a Jacob, a quien prometió que el Señor tornaría todos sus padecimientos para el bien (2 Nefi 2:1). Las palabras de Lehi en 2 Nefi 2:1–4 pueden considerar como la bendición patriarcal de Lehi a Jacob, y se acompañan de palabras de instrucción especiales que conforman el resto del capítulo.

    Más padecimientos

    No mucho tiempo después de esta bendición especial, el profeta Lehi, padre de Jacob, murió, dejando a la familia en una posición delicada. Los hermanos mayores, Lamán y Lemuel, se rebelaron abiertamente contra Dios y rehusaron aceptar a Nefi como su líder, en oposición a las disposiciones de su padre Lehi. El conflicto llegó al punto en que la vida de Nefi corría peligro, por lo que se dio lugar a una separación entre los nefitas (los seguidores de Nefi) y los lamanitas (los seguidores de Lamán y Lemuel). Jacob se cuenta entre quienes siguieron a Nefi y decidieron obedecer los mandamientos de Dios (2 Nefi 5:6). Nefi fue elegido como rey y líder eclesiástico del naciente grupo nefita. A los padecimientos sufridos durante su infancia se agregó ahora la dura decisión de tener que desprenderse de sus hermanos cuando aún no cumplía los cuarenta años de edad.

    El ministerio de Jacob

    Tanto Jacob como José fueron “consagrados sacerdotes y maestros” de la Iglesia bajo la dirección del profeta y rey Nefi I, con el mandato de instruir al pueblo (2 Nefi 5:26). Jacob fue un orador sobresaliente y Nefi registró algunos de los discursos o instrucciones que dirigió al pueblo en calidad de sacerdote y maestro (2 Nefi 6-10). En su propio registro, Jacob registró unas memorables palabras con respecto a su responsabilidad en el ministerio, las cuales se encuentran en Jacob 1:17–19.

    Nefi I era rey y profeta al mismo tiempo, de modo que concentraba en su persona los aspectos civil y eclesiástico, pero al sentir la cercanía de la muerte dispuso los asuntos del reino en una división de poderes. Determinó quien sería su sucesor en el trono y le dio la autoridad civil. Luego descansó en Jacob la responsabilidad eclesiástica, dejándolo como líder principal de la Iglesia (el profeta) y encargándole de continuar el registro que se llevaba en las planchas menores (Jacob 1:3). Por lo que se indica en Jacob 1:1, esto debió suceder cerca del año 545 a.C. En ese momento, Jacob debió tener alrededor de 50 años de edad.

    El carácter de Jacob combinaba la sensibilidad con la firmeza. Si bien reconocía los sentimientos y necesidades de sus escuchas no le faltó valor para llamarles al arrepentimiento en caso necesario y administrar la disciplina que hiciera falta. Dispuso el orden de la Iglesia estableciendo normas importantes. Demostró también un extenso conocimiento y un elevado nivel de inspiración y espiritualidad durante todo lo que conocemos de su ministerio. Sus dos discursos principales comienzan, de manera semejante, refiriéndose a su “ansiedad” por su pueblo (2 Nefi 6:3; Jacob 4:18).

    El libro de Jacob

    Como profeta y encargado de los registros, Jacob elaboró el libro que lleva su nombre, el libro de Jacob. Este libro se compone de tres partes principales.

    • En la primera, Jacob registra una peligrosa desviación doctrinal en el pueblo, concerniente a aspectos de orgullo y castidad, y describe cómo fue corregida (Jacob 1-3, ver el cierre de la sección en Jacob 3:14).
    • En la segunda (Jacob 4-6), Jacob se centra en la alegoría de Zenós, con lo cual incluye la parábola del olivo. Al parecer, Jacob sólo pensaba incluir esas dos secciones en su libro, pues se despide al final de la segunda sección (ver Jacob 6:13).
    • Pero un evento extraordinario, el encuentro con Sherem, el anticristo, le convenció de agregar una tercera sección para relatarlo (Jacob 7).

    Los temas más importantes del Libro de Jacob son:

    1. El testimonio de Jacob sobre Jesucristo
    2. La dispersión y recogimiento de Israel

    Jacob como testigo especial de Jesucristo

    El tema más prominente en el libro de Jacob es su testimonio del Mesías, que habría de venir en el meridiano de los tiempos. Jacob vio a Jesucristo en su juventud (2 Nefi 2:4; 2 Nefi 11:3), por lo que toda su vida fue un testigo especial de Jesucristo (Jacob 7:5, 12). Es interesante notar que Jacob fue el primer profeta del Libro de Mormón en predecir que el Salvador de la humanidad sería también llamado el Cristo (2 Nefi 10:3). Todo el propósito de su ministerio consistió en invitar al pueblo a venir a Cristo (Jacob 1:7; Jacob 4:1–4). Como indica en su libro:

    “Porque hemos escrito estas cosas para este fin, que sepan que nosotros sabíamos de Cristo y teníamos la esperanza de su gloria muchos siglos antes de su venida; y no solamente teníamos nosotros una esperanza de su gloria, sino también todos los santos profetas que vivieron antes que nosotros”. (Libro de Mormón | Jacob 4:4)

    La vida familiar de Jacob

    No sabemos mucho sobre el momento en que Jacob se casó y cómo formó su propia familia, pero esta ya existía al momento en que Nefi le hizo el encargo de las planchas, pues parte del encargo fue “transmitirlas a [su] posteridad, de generación en generación” (Jacob 1:3). Este encargo resultó significativo, pues todos los posteriores autores de las planchas menores fueron descendientes de Jacob.

    Uno de sus hijos fue Enós, que también aportó su relato en las planchas menores, comenzando por una amorosa descripción de las cualidades de Jacob como padre (EnÃs 1:1–3). Por medio de esa descripción nos enteramos de que Jacob educó a su hijo Enós tanto en los aspectos académicos como en los espirituales y le habló “sobre la vida eterna y el gozo de los santos”, lo cual fue lo que motivó a Enós a acudir al Señor en la célebre oración que todos recordamos. Cuando estuvo cerca de morir, Jacob encargó las planchas a su hijo Enós y le constituyó como el siguiente líder principal en la Iglesia.

    Conclusión

    A partir de los comentarios hechos por Nefi I, Lehi, Enós, Mormón y Alma podemos reconstruir porciones de la vida del profeta Jacob que despiertan admiración por su encomiable dedicación al servicio de Dios y por su carácter. La paciencia ante las tribulaciones, la constancia y perseverancia, el compromiso con Dios, la lealtad hacia su hermano Nefi y su dedicación hacia su familia, son todas virtudes que se destacan en su admirable carácter. Son memorables sus palabras sobre su propio ministerio, y es de destacar la amplitud de su conocimiento del plan de salvación y de las Escrituras. Jacob es uno de los profetas a quienes debemos considerar como ejemplos y modelos para incorporar estas virtudes a nuestra vida y para mejorar nuestro propio servicio y ministerio.

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    JPMarichal
    JPMarichal se define a sí mismo como un investigador permanente del evangelio. Aunque se crió en una familia atea encontró a Jesucristo (o Jesucristo le encontró a él) cuando tenía 12 años de edad. Como resultado de una experiencia espiritual, se bautizó en La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días en 1984 y desde entonces ha desarrollado diversos métodos para el aprendizaje y la enseñanza eficaz del evangelio.Puedes conocer más sobre su conversión y su historia en Acerca del autor.

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