La bendición dada por Jacob a sus nietos Efraín y Manasés es peculiar en varias formas.
Primero, es el primer antecedente conocido para nuestras actuales bendiciones patriarcales, si bien tenemos evidencia de que la ordenanza de la bendición patriarcal es mucho, mucho más antigua.
Segundo, la forma de Jacob para darla, cruzando las manos es, por lo menos, intrigante, y muestra la importancia simbólica de la derecha como señal de convenio.
Tercero, la adopción de Efraín y Manaseés como hijos, siendo nietos, para recibir parte con las tribus de Israel.
Cuarto, el amplísimo y portentoso significado de las promesas en sí que se les hicieron.

Hoy damos la bienvenida a nuestro colaborador Juan Antonio Flores (Resplandor de Kólob), que en su primer artículo nos estará hablando del significado de las bendiciones dadas a José y, con él, a Efraín y Manasés.