La palabra clave a recordar durante la lectura del libro de Números es “Errantes“. Esta es la palabra que caracteriza a todo el libro porque éste es la narración más detallada de los cuarenta años que el pueblo de Israel anduvo errante en el desierto. Ahora bien, ¿por qué se llama Números? Porque relata los viajes entre dos censos que se hicieron del pueblo de Israel. Los israelitas fueron contados en un censo inicial, al salir de Sinaí, y nuevamente fueron contados al término de los cuarenta años en que se castigó la incredulidad de una generación y se preparó a la siguiente para heredar la tierra prometida. Redondeando, ambos censos resultaron cercanos a los 600,000 integrantes, número que refleja exclusivamente a los hombres de guerra y a partir del cual podemos figurarnos el total de la población israelita.

Al leer el libro de Números descansarás porque regresas al estilo narrativo. Es un relato, así que lo disfrutarás mucho. Procura identificar las partes principales por medio del esquema para que lo disfrutes aún más e incluso memorices la ubicación de algunas de las partes que lo componen. La lectura directa de este relato también te ayudará a despejar muchos mitos y a conocer la verdad sobre hermosos principios y doctrinas que podrás aplicar a tu vida diaria. En la compañía del Espíritu, ¡esta es alta aventura!