En el libro de Génesis todo se narra en forma breve, aunque los eventos sean extensos. El élder Mark E. Petersen explicó que el tiempo que José sirvió en la casa de Potifar pudo haber sido largo, tanto como once años. Sin duda su fidelidad fue puesta a prueba durante ese tiempo. Es interesante notar también que la cárcel donde José fue recluido estaba en el territorio de la casa del propio Potifar.

A todos nos emociona, una y otra vez, la evidente integridad de José, que sirvió sin tacha en casa de Potifar y que aún siendo acusado falsamente no se llenó de rencor, sino que se dedicó a servir a Dios. Podemos ver que Dios recompensó esta fidelidad con una abundante revelación y con el don de interpretación de sueños. A la postre, esta relación con Dios le serviría en todos los aspectos de su vida y le habilitaría para proporcionar salvación a otros.