La Biblia contiene el relato de cómo Moisés, al ver la desobediencia del pueblo cuando descendía del monte Sinaí, rompió el primer juego de tablas de piedra que el Señor le había dado. Luego describe cómo se mandó a Moisés preparar otras dos tablas de piedra, en estos versículos:

1 Y Jehová dijo a Moisés: Labra dos tablas de piedra como las primeras, y escribiré sobre esas tablas las palabras que estaban en las tablas primeras que quebraste.
2 Prepárate, pues, para mañana, y por la mañana sube al monte Sinaí, y allí preséntate ante mí sobre la cumbre del monte.
(Antiguo Testamento, Éxodo 34:1–2 • AT, p. 156)

La Traducción de José Smith amplía de manera significativa estos dos versículos. En esta versión, el Señor explica a Moisés el propósito con el cual se le da este mandamiento, en relación con la ley temporal, o ley menor, correspondiente al sacerdocio de Aarón:

1 Y Jehová dijo a Moisés: Labra otras dos tablas de piedra como las primeras, y escribiré sobre ellas también las palabras de la ley, según se escribieron primero en las tablas que quebraste; pero no será de acuerdo con las primeras, por cuanto quitaré el sacerdocio de entre ellos; por tanto, mi santo orden y sus ordenanzas no irán delante de ellos, porque mi presencia no irá en medio de ellos, no sea que los destruya.
2 Les daré la ley, como la primera, pero será según la ley de un mandamiento carnal; porque he jurado en mi ira que no entrarán en mi presencia, en mi reposo, en los días de su peregrinación. Por tanto, haz como te he mandado; prepárate, pues, para mañana, y por la mañana sube al monte Sinaí, y allí preséntate ante mí sobre la cumbre del monte.
Jehová es uno de los nombres con que la gente del Antiguo Testamento conoce al Señor Jesucristo.
(TJS | Éxodo 34:1–2 • Bíblia, p. 35)