La comprensión de la doctrina de la Caída es esencial para el entendimiento pleno de la expiación de Jesucristo. Esto es porque mientras que la Caída define el gran problema que enfrenta toda la humanidad, cada integrante de ella, la expiación establece la gran solución.

Los primeros cuatro capítulos del Génesis te muestran tanto la Creación como la Caída. Primero, te enseñan cómo se dio la caída de Adán y Eva. Luego, te muestran el inicio de la caída de la humanidad bajo Caín. Cuando estudias estos capítulos junto con la Perla de Gran Precio tu comprensión se amplía enormemente. Comprendes no sólo la Creación, sino lo que hubo antes de la Creación, la formación del plan mismo del Padre Celestial, el momento y la forma en que fue establecido. Comprendes la razón de la Caída, sus repercusiones y la provisión de Dios para su solución en Cristo. Y te da un relato sobre Enoc, el séptimo descendiente de Adán, la construcción de Sión, la ciudad de santidad, y la amplia predicación que se extendió como una oportunidad para los hijos de los hombres antes de enviar el Diluvio. Ciertamente, éste no vino sin que antes Dios previniese al hombre y le diera una oportunidad para arrepentirse, la cual, lamentablemente, se vio rechazada. Por esta comprensión, es importantísimo combinar el estudio del Génesis con el de la Perla de Gran Precio.

Recuerda: si estudias los capítulos 1-6 del libro de Génesis en conjunto con los libros de Moisés y Abraham en la Perla de Gran Precio, ¡estarás adelantando tu estudio de la Escuela Dominical hasta mediados de febrero! (Si no me crees, consulta la guía de estudio de la Escuela Dominical). Este adelanto te permitirá enseñar mejor, si eres maestro, pues te quitará mucha presión. Y si eres alumno, te dará tiempo para llevar a la práctica lo aprendido y compartir en clase no sólo tu conocimiento, sino también tu testimonio.