“Los poseedores del sacerdocio se deben lavar las manos minuciosamente con jabón, con una toallita desechable o con otro limpiador antes de preparar, bendecir o repartir la Santa Cena”.

Bibliografía

•    “Manual 2: Administración de la Iglesia”, por La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días (2010).