“El relato bíblico de Sansón lo revela como un individuo lleno de confianza y poseedor de enorme valor, cualidades basadas en su reconocimiento de que tenía el poder de Dios y en que El lo sostendría en la misión a la cual lo había llamado. Pero Sansón no comprendió que hay una regla que gobierna el poder en el Señor, y ella es: “deja que la virtud engalane tus pensamientos incesantemente; entonces tu confianza se hará fuerte en la presencia de Dios” (D. y C. 121:45). Las desgracias de Sansón comenzaron cuando su confianza en Dios se tornó engreimiento y orgullo. Durante algún tiempo rompió los votos de nazareo y violó otros mandamientos, incluyendo la ley de castidad (véase Jueces 16:1).
“La fuerza extraordinaria de Sansón no residía en su cabello sino en su confianza en Dios y en el voto de nazareo, del cual el cabello era un símbolo externo. La traición de Dalila y el corte del pelo de Sansón representaron la traición final a sus votos. Así llegó a sentirse miserable, quebrantado y sin poder.” (“Manual de Instituto del Antiguo Testamento”, por La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, (23-9) Jueces 16:17-22)

Bibliografía

•    “Manual de Instituto del Antiguo Testamento”, por La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días,

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