El llamamiento de los Setenta bajo el liderazgo de Moisés

Introducción

En el artículo anterior vimos cómo setenta de los ancianos del pueblo de Israel fueron elegidos para compartir con Moisés, Aarón, Nadab y Abiú la bellísima experiencia de estar en la presencia del Señor y ver a Dios, convirtiéndose con ello en testigos especiales de Cristo. Ahora veremos cómo es que se extendió un llamamiento especial para ellos, el origen del llamamiento de Setenta.

La necesidad de la delegación

El capítulo 11 del libro de Números nos provee de mucha información que nos ayuda a entender mejor la naturaleza de los Setenta. En este capítulo encontramos a Moisés bajo el peso de un gran problema: alrededor de 600,000 personas demandando carne en pleno desierto. Lo que sería un problema menor para nosotros se convertía en un problema enorme en el desierto, con esa cantidad de gente y bajo la atención de una sóla persona: Moisés. Obviamente, él se sintió sumamente abrumado con esa carga. El Señor entonces le brindó la ayuda necesaria.

El Señor extiende el llamamiento a los Setenta

Veamos el planteamiento de Moisés al Señor. Sus palabras reflejan con claridad sus sentimientos ante lo pesado de la carga que estaba enfrentando en ese momento.

Números 11:14–17
14 No puedo yo solo llevar a todo este pueblo, que me es pesado en demasía.

15 Y si así lo haces tú conmigo, yo te ruego que me des muerte, si he hallado gracia ante tus ojos, y que yo no vea mi mal.

(Antiguo Testamento | Números 11:14–17)

En otras palabras, “me siento abrumado hasta la muerte”. En estas circunstancias, el Señor escuchó la petición de Moisés otorgándole el apoyo que necesitaba.

Números 11:14–17
16 Entonces Jehová dijo a Moisés: Reúneme a setenta hombres de entre los ancianos de Israel, que tú sabes que son ancianos del pueblo y sus principales, y tráelos a la entrada del tabernáculo de reunión, y que esperen allí contigo.

17 Y yo descenderé y hablaré allí contigo; y tomaré del espíritu que está en ti y lo pondré en ellos, y llevarán contigo la carga del pueblo, y no la llevarás tú solo.

(Antiguo Testamento | Números 11:14–17)

Ya hemos explicado en el biblicomentario anterior que “los ancianos de Israel” es una frase que se refiere a los líderes naturales de entre el pueblo, no necesariamente ancianos en cuanto a la edad, pero reconocidos por su autoridad. Aunque no se nos dan pistas suficientes es de suponer que los setenta ancianos elegidos aquí serían los mismos que tuvieron una notable experiencia espiritual con Moisés al compartir el enorme privilegio de ver al Dios de Israel y ser, de esta manera, testigos especiales de Jesucristo. Después de todo, “tomar del espíritu que está en ti” se refiere al espíritu de profecía, y lo que constituye el espíritu de profecía no es otra cosa que el testimonio de Jesús (ver Apocalipsis 19:10). Estos líderes que serían llamados compartirían este espíritu con Moisés, como una cualidad esencial para poder servir en la congregación de Israel (lo que hoy llamamos la Iglesia).

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Los Setenta reciben el espíritu de profecía

Números 11:24–25
24 Y salió Moisés y dijo al pueblo las palabras de Jehová; y reunió a los setenta hombres de entre los ancianos del pueblo, y los reunió alrededor del tabernáculo.

25 Entonces Jehová descendió en la nube y le habló; y tomó del espíritu que estaba en él y lo puso en los setenta varones ancianos; y aconteció que cuando posó sobre ellos el espíritu, profetizaron, y no cesaron.

(Antiguo Testamento | Números 11:24–25)

Profetizar no es sólo la capacidad de predecir hechos futuros, sino esencialmente la capacidad de hablar siendo inspirados por el poder del Espíritu Santo. Por el poder del Espíritu Santo los Setenta recién llamados instruyeron al pueblo y les enseñaron la voluntad del Señor con discursos e instrucciones inspiradas, tal como hoy sucede en una conferencia general.

¡Ojalá todos fuesen profetas!

Este derramamiento del Espíritu afectó no sólo a los que se hallaban más cerca de Moisés, sino a todos los que recibieron este llamamiento a servir como integrantes del grupo de Setenta.

Números 11:26–29
26 Y habían quedado en el campamento dos hombres, uno llamado Eldad y el otro Medad, sobre los cuales también reposó el espíritu; estaban éstos entre los inscritos, pero no habían ido al tabernáculo; y profetizaron en el campamento.

27 Y corrió un joven y dio aviso a Moisés, y dijo: Eldad y Medad profetizan en el campamento.

28 Entonces respondió Josué hijo de Nun, ayudante de Moisés desde su juventud, y dijo: Señor mío Moisés, impídeselo.

29 Y Moisés le respondió: ¿Tienes tú celos por mí? ¡Ojalá que todos los del pueblo de Jehová fuesen profetas, que Jehová pusiera su espíritu sobre ellos!

(Antiguo Testamento | Números 11:26–29)

Moisés consideró natural que aquellos que el Señor había llamado fuesen habilitados para su ministerio a través del derramamiento del Espíritu Santo y de los dones espirituales que le acompañan. Moisés también anhelo que todo el pueblo pudiese esforzarse de manera de ser dignos de recibir por parte del Señor las mismas bendiciones espirituales que ellos estaban recibiendo.

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El modelo del llamamiento de los Setenta

Vemos en el llamamiento de los Setenta un modelo que la Biblia enseña de manera repetitiva:

  • Se presenta una necesidad de líderes en la Iglesia de Jesucristo
  • El líder o el profeta oran para recibir una respuesta del Señor
  • El Señor indica lo que se debe de hacer y a quién escoger. Esto es lo que conocemos como un llamamiento.
  • El líder extiende al que ha sido llamado por el Señor la invitación a servir.
  • Los que aceptan la invitación a servir son bendecidos con los dones del Espíritu para el ejercicio de su llamamiento.

Cuadro mostrando a un grupo de Setenta recién llamados en la actualidad.

No más solo

Números 11:30
30 Y volvió Moisés al campamento, él y los ancianos de Israel.

(Antiguo Testamento | Números 11:30)


Con estas palabras, la Biblia nos hace saber que Moisés, el profeta de Dios, ya no se encontraba solo para ejercer su ministerio, sino que ahora contaba con un cuerpo (o quórum) de personas elegidas por Dios y que podrían compartir con él la misma autoridad, siendo inspirados por el mismo espíritu, con el fin de ser mensajeros autorizados de la voluntad divina para el pueblo de Israel. El profeta nunca más estaría solo.

Miembros del Quórum de los Setenta en la Iglesia de Jesucristo

Forma T: El llamamiento de los Setenta bajo el liderazgo de Moisés

Te comparto la forma T utilizada como base para este biblicomentario. Al final de la serie te compartiré una Forma T mucho más completa con las referencias de toda la serie.

ConceptoReferencia
El llamamiento de los Setenta
Setenta ancianos son escogidos como líderes para servir junto con MoisésNúmeros 11:14–17
Los setenta ancianos son llenos del Espíritu y profetizanNúmeros 11:24–25
¡Ojalá todos fuesen profetas!Números 11:26–30
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