Tres tipos de edificios sagrados en el Libro de Mormón, parte 1 de 2

Diferentes tipos de edificios sagrados

Después de la destrucción de la tierra de Ammoníah por parte de los lamanitas el pueblo de Nefi disfrutó de paz y de prosperidad por una temporada. Como buenos compañeros de misión, Alma y Amulek aprovecharon la ocasión para fortalecer la Iglesia, organizando una gira misional entre los nefitas.

Alma 16:13
13 Y Alma y Amulek salieron a predicar el arrepentimiento al pueblo en sus templos, y en sus santuarios, y también en sus sinagogas, las cuales se habían construido a la manera de los judíos.
(Libro de Mormón | Alma 16:13)

Este pasaje nos sirve para darnos cuenta de los tres tipos de edificios sagrados que se habían construido entre los nefitas para ese tiempo, lo cual nos da pistas sobre su manera peculiar de adoración. Sus lugares de adoración estaban compuestos por a) templos, b) santuarios y c) sinagogas. Veamos qué podemos aprender sobre cada uno de ellos.

Templos

La importancia del templo para el pueblo de Israel

El valor de los templos es patente en la Biblia. El templo no sólo era el principal lugar de adoración para los israelitas, era también el símbolo de su identidad nacional. Como tal, tenía importancia tanto religiosa como civil. En el aspecto religioso estaba destinado a la realización de ordenanzas sagradas, así como al aprendizaje de los principios divinos y a la obtención de comunicación con Dios. En el aspecto civil el templo era un lugar donde el pueblo se congregaba para coronaciones y eventos civiles y para asambleas de importancia.

El primer templo nefita

Cuando la colonia de Lehi salió de Jerusalén el templo de Salomón aún estaba en pie. Al llegar a América y tras la separación entre Nefi y sus hermanos, los nefitas se esforzaron primeramente por contar con un templo como el de Salomón. Nefi explica que este templo no estaba construido con tan excelentes materiales como el de Salomón, y seguramente era más pequeño, pero el modelo de su construcción básica era el mismo.

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Templos en los pueblos de Zeniff y Zarahemla

Algún tiempo después, Mosíah I conduciría a este pueblo al norte, donde se fusionarían con el pueblo de Zarahemla. Sin embargo, un grupo de nostálgicos regresó a la tierra original, que había sido ocupada ya por los lamanitas. Ellos constituyeron el pueblo de Zeniff.

La historia relatada en el Libro de Mormón hace evidente que tanto el pueblo de Zarahemla como el pueblo de Zeniff procedieron de inmediato a la construcción de templos. Fue desde el templo de Zarahemla que el rey Benjamín dio su discurso póstumo al pueblo. Por su parte, fue en el templo de la tierra del sur (la tierra de Lehi-Nefi) que el rey Limhi comunicó al pueblo de Zeniff las gratas nuevas de su futura liberación. Este templo, según se nos informa, había sido construido en la época de Zeniff y se le habían hecho notables mejoras durante la época del rey Noé.

El templo y las migraciones nefitas

Entre los eruditos cristianos prevalece la opinión de que sólo en Jerusalén podía ser edificado un templo. Vemos por la evidencia del Libro de Mormón que, en cada migración, el pueblo de Dios se esforzaba por construir templos donde pudieran adorar a Dios, donde quiera que se encontrasen, y que lo consideraban como una necesidad de la prioridad más alta.

La evolución en la organización de la Iglesia

El pueblo de Zarahemla, fortalecido con la inclusión de los grupos de Zeniff, Alma y, posteriormente de los ammonitas (o anti-nefi-lehitas), pronto creció en población y complejidad. Consecuentemente, la Iglesia también se ramificó en siete unidades eclesiásticas, para brindar mayor atención a los miembros de la Iglesia (Mosíah 25:19–24). Cada unidad local de la Iglesia tenía sus “sacerdotes y maestros” que recibían la palabra de Dios a partir del profeta (Alma) y la comunicaban a sus congregaciones. Esta organización incluyó la ordenación de sumos sacerdotes locales, como el que se hallaba en el pueblo de Ammón (Alma 30:20) o el que oficiaba en la tierra de Gedeón (Alma 30:21). Esta es toda una novedad en cuanto a la organización de la Iglesia, y es digno de tenerse en cuenta, ya que bajo la ley de Moisés el cuidado principal del sumo sacerdote era el cuidado del templo. Esto hace suponer la existencia de templos locales, los cuales los nefitas construirían conforme se iban extendiendo. En Alma 16:13 ya se habla no solo del templo de Zarahemla sino de la palabra “templos”, en plural, construidos, según se dice, según el modelo que había sido provisto a los judíos (Welch).

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Templos no-nefitas

Templos entre los disidentes nefitas

Tan grande es la importancia del templo que los nefitas no fueron los únicos en construirlos. De vez en cuando en la historia nefita se observa la presencia de grupos separatistas, llamados “disidentes”, los cuales diferían de los conceptos religiosos enseñados por los profetas. Aún así, vemos con cierto asombro que, cada vez que un grupo se separaba, construía también templos. Por ejemplo, los seguidores de Nehor, el anticristo, construyeron su propio movimiento religioso, el cual incluía templos, sinagogas y sacerdotes ordenados según su culto.

Templos entre los lamanitas

Quizás por la influencia de los amulonitas, que fueron nefitas apóstatas, los lamanitas también tenían templos entre ellos, hecho del que nos damos cuenta durante la predicación de Ammón y sus hermanos, ya que el rey de los lamanitas prohibió echar a los misioneros nefitas de estos templos.

La visita de Jesucristo en el templo de Abundancia

Con seguridad, la experiencia más emocionante vivida en un templo nefita fue la aparición de Jesucristo mismo. Esta visita no se dio en el templo de Zarahemla, sino en un templo construido mucho más al norte y en una época posterior, sobre la tierra de Abundancia. Este templo es evidencia de la multiplicidad de templos construidos entre el pueblo del Libro de Mormón y no deja de ser significativo que, de todos los lugares para acudir, Jesucristo haya escogido precisamente este lugar, el templo, para su manifestación, con tanta anticipación prometida y esperada por los fieles.

Me interrumpiré aquí por el momento. Pronto hablaremos del resto de los edificios sagrados de los que habla en el Libro de Mormón y estaré muy contento de contar con tu retroalimentación y comentarios.

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Forma T: Templos en el Libro de Mormón

Templos del Libro de Mormón
El pueblo de Nefi construyó un templo tras la separación con los lamanitas2 Nefi 5:16
Jacob impartió su enseñanza en el templo de la tierra de NefiJacob 1:17;Jacob 2:2;Jacob 2:11
El rey Benjamín enseñó desde el templo de ZarahemlaMosíah 1:18;Mosíah 2:1–7
El rey Limhi pidió al pueblo que se congregase en el temploMosíah 7:17
El rey Noé realizó mejoras de obras finas dentro del templo en Lehi-NefiMosíah 11:10
Había una torre cerca del templo de la tierra de Lehi-NefiMosíah 11:12;Mosíah 19:5
Amulek hizo referencia al muro del templo (de Zarahemla?)Alma 9:1–2
El rey de los lamanitas prohibió echar a los misioneros de los templosAlma 23:2
El poder sellador dado a Nefi incluía poder sobre el temploHelamán 10:8
Jesús apareció a los nefitas en el templo de Abundancia3 Nefi 11:1

 

Bibliografía

Las siguientes referencias me fueron sumamente útiles en la elaboración de este biblicomentario: