Aun antes de recibir el derecho a los dones del Espíritu Santo cuando son confirmadas miembros de la Iglesia, incluso antes de que el Espíritu Santo les confirme la verdad antes del bautismo, las personas tienen experiencias espirituales. El Espíritu de Cristo, desde su niñez, ya les ha invitado a hacer el bien y les ha advertido contra el mal, tienen recuerdos de esas experiencias aunque no hayan reconocido su origen. Ese recuerdo regresará cuando los misioneros o nosotros les enseñemos la palabra de Dios, y ellos la escuchen. Ellos recordarán el sentimiento de gozo o de pesar cuando se les enseñen las verdades del Evangelio, entonces ese recuerdo del Espíritu de Cristo ablandará su corazón para permitir que el Espíritu Santo les testifique. Eso les llevará a guardar los mandamientos y a querer tomar sobre sí el nombre del Salvador. Cuando lo hagan, en las aguas del bautismo y al escuchar en la confirmación las palabras “Recibe el Espíritu Santo” pronunciadas por un siervo autorizado de Dios, aumentará su poder para siempre recordar a Dios.

(2007, octubre, Henry B. Eyring, ‘¡Oh recordad, recordad!,’ Liahona, noviembre 2007 ¶ 31)

 

Originally posted 2018-02-22 06:05:30.

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Bienaventurados los que no vieron y creyeron