Mateo

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    División: Los evangelios
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    Introducción al libro de Mateo

    Mateo = Salvador de los judíos

    Nombre del libro:Mateo
    Abreviatura:Mateo (RVSUD)
    Número de capítulos:28
    Versículos notables:Mateo 27:37
    Perspectiva de Jesucristo:Rey y Salvador de los judíos
    Autor:Mateo, llamado también Leví
    Fecha aproximada:37 d. C.

    El evangelio de Mateo no fue el primero en escribirse, ese honor le corresponde más probablemente al evangelio de Marcos. Sin embargo, es muy apropiado que el evangelio de Mateo se haya colocado a la entrada misma del Nuevo Testamento, ya que, más que ningún otro evangelio, enfatiza la relación de Jesucristo con el Antiguo Testamento. Sirve, pues, como un puente, conectando las promesas o profecías mesiánicas del Antiguo Testamento con su cumplimiento en el Nuevo Testamento. En ese sentido, su propósito se hace notar desde el primer versículo: demostrar a Jesucristo como el Mesías prometido y el Rey de reyes.


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    Estructura del libro de Mateo

    Los esquemas o estructuras son excelentes maneras de comprender mejor el propósito y organización de los temas dentro de un libro de las Escrituras. El siguiente es el esquema del libro de Mateo.
    Para obtener un análisis más detallado sobre esta estructura consulta el artículo "Estructura del evangelio de Mateo, en la Biblia".

    Estructura del libro de Mateo

    1. La presentación del Rey (Mateo 1-4)
    2. La proclamación del Rey (Mateo 5-7)
    3. El poder del Rey (Mateo 8-10)
    4. El rechazo progresivo al Rey (Mateo 11-15)
    5. La preparación de los discípulos del Rey (Mateo 16-20)
    6. El rechazo definitivo al Rey (Mateo 21-27)
    7. La confirmación de la majestad del Rey (Mateo 28)

    Autor del libro de Mateo

    Los primeros manuscritos del primer evangelio no identifican a un autor, y algunos eruditos modernos rechazan a Mateo como el autor. Sin embargo, desde el siglo II d.C., la tradición de la iglesia cristiana ha reconocido a Mateo, el discípulo de Jesús y apóstol, como su escritor. Antes de su llamado a seguir a Jesús (9:9 – 13), Mateo ocupó el puesto impopular de recaudador de impuestos en Capernaum para el gobierno romano. Como recaudador de impuestos bien capacitado, Mateo probablemente estaba acostumbrado a tomar notas y a mantener registros de lo que pasaba a su alrededor. El carácter judío de este evangelio encaja bien con tal autor.

    Fecha de redacción del libro de Mateo

    Algunos han sugerido que el evangelio de Mateo fue escrito en una fecha temprana, alrededor de 50 d.C. La evidencia de la antigüedad de este evangelio es un asunto fuera de duda, ya que fue citado por primera vez por uno de “los padres de la iglesia” alrededor del 110 d.C. La datación precisa depende, hasta cierto punto, de la relación de Mateo con Marcos y Lucas.
    Dos versículos que se encuentran en los capítulos finales del evangelio de Mateo usan la expresión “hasta el día de hoy” (Mateo 27:8 y Mateo 28:15), indicando que ha pasado un período sustancial de tiempo desde los acontecimientos descritos en el libro hasta el momento de su escritura. También apuntan a una fecha probable antes de la destrucción de Jerusalén por Tito en el año 70 d.C. El sabor judío de este evangelio es otro argumento para una fecha anterior al 70 d.C.
    Si Mateo usó el Evangelio de Marcos como una de sus fuentes, la fecha del evangelio de Marcos determinaría la fecha más temprana posible para Mateo.
    Considerando todo lo anterior, un lapso probable para este libro es entre el año 58 y el 68 d.C., escrito en Palestina o en Antioquía de Síria.

    Temas y estructura literaria del libro de Mateo

    En cuanto a los temas que aborda, Mateo puede resumirse de la siguiente manera:

    la presentación del Rey (1: 1-4: 11);
    la proclamación del rey (4: 12-7: 29);
    el poder del rey (8: 1-11: 1);
    el rechazo progresivo del Rey (11: 2-16: 2);
    la preparación de los discípulos del Rey (16: 13-20: 28);
    la presentación y rechazo del Rey (20: 29-27: 66); y
    la demostración o vindicación del Rey (28: 1-20).

    Una clave importante para la estructura literaria de Mateo se encuentra en la frase “cuando Jesús terminó” (7:28; 11: 1; 13:53; 19: 1; 26: 1), que se usa para concluir los cinco principales discursos del evangelio de Mateo, que son:

    el Sermón del Monte (5: 3-7: 27),
    Instrucción de los Discípulos (10: 5-42),
    Parábolas del Reino (13: 3-52),
    Términos de Discipulado (18: 3-35), y
    el Discurso de los Olivos (24: 4-25: 46).

    Esta estructura quíntuple, común en el judaísmo (por ejemplo, el Pentateuco), revela el propósito de Mateo de mostrar a Jesús como el cumplimiento de la profecía con respecto al profeta que sería como Moisés (Deuteronomio 18:15).
    La Iglesia Primitiva colocó a Mateo en primer lugar al organizarse el canon de los libros del Nuevo Testamento porque es un puente natural entre los Testamentos. Mateo presenta a Jesús como el prometido rey mesiánico de Israel y descendiente real de David. Para mostrar que Jesús cumple con los requisitos para el Mesías, Mateo usa más citas y alusiones del Antiguo Testamento que cualquier otro libro del Nuevo Testamento (casi 130). A menudo se usa en este Evangelio la frase “para cumplir lo que dijo el profeta”, que aparece nueve veces en Mateo y ni una sola vez en los otros Evangelios.
    Mateo enfatiza a Jesús como un maestro, especialmente como un intérprete autorizado de la Ley de Moisés y de la voluntad de Dios (4:23; 5: 2; 7:28, 29).
    Mateo es el único Evangelio que menciona en forma explícita a “la iglesia” (en Mateo 16:18 y Mateo 18:17), y la frase “reino de los cielos” aparece treinta y dos veces en este Evangelio, pero en ninguna otra parte del Nuevo Testamento.
    La narración de Mateo incluye algunos eventos no mencionados o sin paralelo en los otros Evangelios, por ejemplo, la visita de los sabios (Mateo 2:1-12), el viaje a Egipto (Mateo 2:12-23) y el Sermón del Monte (Mateo 5:1-7:29).
    El cumplimiento de profecías estuvo involucrado, por ejemplo, cuando José y María fueron a Egipto (Mateo 2:15, véase Oseas 11:1) después de la visita de los sabios. Mateo pretende que sus lectores vean un vínculo implícito entre Jesús e Israel (el Hijo que emerge de Egipto, Oseas 11:1). Muchos sugieren que, al emplear Oseas 11:1 en Mateo 2:15, Mateo implica que Jesús recapitula la historia de Israel y encarna en sí mismo el futuro de Israel como el pueblo de Dios.

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