La Iglesia anunció el 18 de junio de 2018 sus planes para publicar nuevas ediciones unificadas tanto del himnario SUD como del libro de canciones para los niños. Además, se está invitando a los miembros de la Iglesia a participar en el proceso de revisión de una manera sin precedentes.

Características de la nueva edición

“Reconocemos el poder que tiene la música sagrada para unificar a los miembros de la Iglesia en todo el mundo”, dijo el élder Ronald A. Rasband, del Quórum de los Doce Apóstoles. “Deseamos ofrecer una colección central consistente de himnos y cantos en cada idioma que refleje las diversas necesidades de la Iglesia global en nuestros días”.

Esta colección central significa que “los miembros de la Iglesia, sin importar en qué parte del mundo vivan, tendrán los mismos himnos, las mismas canciones y los mismos números de himnos”, dijo el élder Erich W. Kopischke, Setenta Autoridad General y asesor del proyecto de revisión. “Cantaremos literalmente desde la misma página en todos los idiomas.”

El por qué del nuevo himnario SUD

En la actualidad, los himnarios y los números de los himnos varían ampliamente, lo cual es un inconveniente para los barrios y ramas multiculturales o para los visitantes que hablan un idioma diferente.

El élder Kopischke también explicó que, en el pasado, los himnos en inglés eran típicamente seleccionados y luego traducidos a otros idiomas. “Esperamos que estos nuevos libros también incluyan algunos de los mejores himnos y canciones provenientes de otros idiomas que luego serán traducidos al inglés y a otros idiomas del mundo”.

El proceso de revisión también ayudará a:

  • Llenar vacíos doctrinales.

  • Resolver los problemas de derechos de autor de las restricciones de traducción extranjera.

  • Mejorar la calidad de las traducciones.

  • Proporcionar un acceso digital más consistente.

“Como una extensión del nuevo himnario y del libro de canciones impresos, se pondrá disponible música sagrada adicional, incluyendo música de interés local en cada idioma”, dijo el élder LeGrand R. Curtis Jr, Setenta Autoridad General y asesor del proyecto de revisión. “El nuevo himnario y el cancionero, así como la música del himnario y cancionero actual, también estarán disponibles en línea.”

¿Cómo puedes ayudar?

Bajo la dirección de la Primera Presidencia, comités compuestos por miembros con experiencia musical y cultural diversa recomendarán revisiones a medida que consideren la retroalimentación que proporcionen los miembros y la música original que los miembros envíen a newmusic.lds.org.

“La oportunidad de que los miembros participen en el proceso de revisión de esta manera no tiene precedentes”, dijo el élder Kopischke. “Queremos la opinión de los miembros para poder entender mejor sus necesidades. ¿Cuáles son sus himnos y canciones favoritas para cantar en la Iglesia y en casa? ¿Cuáles crees que deberían ser removidos?”, dijo.

Para darnos su opinión, simplemente complete la encuesta en newmusic.lds.org.

Cómo enviar música original

Se anima a cualquier persona que tenga una Cuenta SUD (LDS Account) a enviar música o letras originales que serán consideradas para su publicación. El sitio Newmusic.lds.org contiene respuestas a las preguntas frecuentes e instrucciones sobre cómo debes enviar tus trabajos originales (hasta cinco himnos originales y cinco canciones infantiles originales), que se recibirán hasta el 1 de julio de 2019.

“Tal vez los himnos y canciones más significativos de la Restauración aún no han sido escritos,” dijo el élder Curtis. “Animamos a nuestros talentosos miembros a considerar en oración lo que podrían añadir al cuerpo de música ya conocido y amado por la Iglesia.”

Alrededor de 6,000 piezas originales fueron enviadas para la edición actual de 1985 de Himnos, cuando la membresía de la Iglesia rondaba entre 6 y 7 millones. Ahora, con más de 16 millones de miembros, y miembros que ya envían de 500 a 700 propuestas musicales cada año, los comités anticipan que recibirán muchas obras originales nuevas para elegir.

“Junto con la oración y las escrituras, los himnos invitan la presencia del Espíritu en nuestros corazones y fortalecen nuestros testimonios de Jesucristo y Su evangelio,” dijo el élder Rasband. “Al paso en que los padres canten junto con sus hijos en sus hogares y en nuestras congregaciones, las doctrinas del evangelio penetrarán profundamente en sus corazones y tendrán más poder para mantenerse en el camino del convenio, como lo alentó nuestro profeta”.

“La música centrada en el evangelio ayudará a las familias de todo el mundo a formar una generación resistente al pecado”, dijo la Hermana Cristina B. Franco de la Presidencia General de la Primaria. “La música que estará en el nuevo cancionero infantil será seleccionada para enseñar las verdades del evangelio en un lenguaje que incluso los niños puedan entender.”

La música eclesiástica a través de la historia

A partir del Monte de los Olivos, a través de las llanuras y valles de los pioneros, y en todas las naciones alrededor del mundo, los discípulos de Cristo han elevado sus voces en adoración y alabanza por medio de la música sacra. Como fuente de doctrina, los himnos y los cantos de los niños tienen una manera única de alimentarnos espiritualmente mientras nos unen como familias, congregaciones y miembros de una Iglesia mundial.

Al llamar a Emma Smith a hacer la primera selección de himnos en 1830, el Señor dijo: “Porque mi alma se deleita en el canto del corazón; sí, la canción de los justos es oración para mí, y será respondida con una bendición sobre sus cabezas” (Doctrina y Convenios 25:12).

Los líderes de la iglesia han enseñado por mucho tiempo la importancia de la música en nuestra adoración.

“La música tiene el poder para proporcionar alimento espiritual”, dijo el presidente Russell M. Nelson. “Tiene poder curativo. Tiene el poder de facilitar la adoración, permitiéndonos contemplar la Expiación y la Restauración del evangelio, con sus principios de salvación y sus ordenanzas de exaltación. Nos da poder para expresar pensamientos de oración y dar testimonio de verdades sagradas” (Liahona, diciembre de 2009, 16).

Varios himnarios en inglés siguieron al libro de Emma de 1835, de 90 himnos. El Latter-day Saints’ Psalmody (Salmodia de los Santos de los Últimos Días) fue el primer himnario SUD que incluyó música y texto en 1889. Las canciones de Sión, publicadas en 1908, incluían alrededor de 100 himnos evangélicos. La edición de 1985 de Himnos, el himnario SUD actual de la Iglesia, tiene 341 himnos en 38 idiomas.

“Todavía recuerdo como cantaba canciones en la primaria cuando era pequeña y crecía en Argentina”, dijo la Hermana Franco. “Esas canciones todavía suenan en mis oídos, junto con los principios evangélicos que me enseñaron cuando era muy joven.”

Eliza R. Snow recogió el primer conjunto de canciones para niños en 1880, publicadas dos años después de la fundación de la Asociación Mutual de Mejoramiento de la Primaria. The Children Sing, publicado en 1951, conocido cariñosamente por los miembros como “el libro azul”, incluye 199 canciones divididas en siete secciones. Delicadas ilustraciones en pastel acompañan a las 268 canciones del Cancionero Infantil que se utiliza en la actualidad, publicado por primera vez en 1989 en 21 idiomas, en el que se recopilan recursos favoritos de cancioneros anteriores como Sing with Me, More Songs for Children y Activity Songs and Verses.