“En una cultura que se oponía a que las mujeres fueran lideres, estas dos, Noemí y Rut, cumplieron un propósito especial, según lo destaca el escritor del libro. Obed seria el padre de Isaí, y este el padre de David, de cuyo linaje, cuidadosamente delineado en el primer capitulo de Mateo, “nació Jesús, llamado el Cristo” (Mateo 1:16). ¿Quien diría que un libro tan pequeño profetizaría un acontecimiento tan grandioso?”

Bibliografía

«La conversión trae confianza», Hna. Aileen H. Clyde, Conferencia General de octubre de 1992.

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Debemos emular el valor de David