Por qué resistir la tentación de convertir todas las piedras en pan

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Mateo 4:3 tentación de Jesús convertir piedras en pan
Satanas intentó subyugar a Jesucristo instándole a convertir las piedras en pan.

Satanás intentó tentar a Jesucristo con una condicional, partiendo desde la perspectiva de la duda y no desde la de la fe: Sí es que en verdad era el Hijo de Dios debía sentirse bajo la obligación de demostrarlo. Pero para demostrar Jesús su divinidad a Satanás, debía seguir sus condiciones. De esa manera sutil, Satanás esperaba sujetar a Jesucristo a su propia voluntad.

La primera condición que Satanás estableció fue la de convertir las piedras en pan.

En este artículo

Pasaje base

Mateo 4:3
3  Y se le acercó el tentador y le dijo: Si eres el Hijo de Dios, di que estas piedras se conviertan en pan.
(Nuevo Testamento | Mateo 4:3)

La forma en que Satanás intentó sujetar a Jesucristo

Si consideramos a cada ser de corazón endurecido como una piedra, podemos ver con claridad cómo es que Satanás nos extiende a cada uno de nosotros la misma tentación en nuestra era moderna. Existen burladores que se dirigen a nosotros con un espíritu ya inicialmente crítico, desde la perspectiva de la duda y no desde la perspectiva de la fe. Al declinar nosotros la discusión que nos ofrecen nos dirán con mucha sorna: «¿Pero cómo? ¿Me abandonas? ¿Acaso no deseas mi conversión?» Como si nosotros fuéramos los únicos responsables y los únicos medios para su conversión que sería, según la propuesta, una conversión meramente intelectual.

La implicación del opositor es clara: si realmente tenemos el Evangelio del Hijo de Dios debemos sentirnos obligados a demostrarlo, y debemos, para satisfacer al tentador, hacerlo en sus propios términos y en su propio territorio. Nuestras experiencias, nuestro conocimiento, nuestra mejor exposición de las escrituras, incluso nuestro testimonio serán despreciados. De esa manera sutil, el opositor espera sujetar a los siervos de Jesucristo a su propia voluntad.

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No todas las piedras tienen que convertirse en pan

Afortunadamente, podemos aprender algo del relato de las tres tentaciones y es que no todas las piedras deben ser convertidas en pan. Podemos sentirnos libres de esa responsabilidad. Jesucristo no convirtió las piedras en pan y, aún contra toda expectativa, respondió al burlador con la fuerza y poder de las escrituras. La respuesta del Señor es ejemplar.

Mateo 4:4
4 Mas él, respondiendo, dijo: Escrito está: No solo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios. (Nuevo Testamento | Mateo 4:4)

Al dar esta respuesta Jesús defendió la revelación de Dios y el valor de las escrituras (toda palabra que sale de la boca de Dios). Y al hacerlo colocó la conversación en los términos de Dios y en su propio territorio: el territorio espiritual.

La conversión espiritual es primero

Después de todo, vivir de toda palabra que sale de la boca de Dios es el único camino posible para lograr la conversión. En otra ocasión Jesucristo lo dijo:

Juan 7:17
El que quiera hacer la voluntad de él conocerá si la doctrina es de Dios o si yo hablo por mí mismo. (Nuevo Testamento | Juan 7:17)

La conversión, entonces, no será el fruto del debate acalorado o de la acumulación de evidencia intelectual innegable. La conversión será el fruto de un proceso que involucra expresar un testimonio, extender invitaciones y, por parte de nuestro escucha, aceptarlas. La acción es la expresión de la fe y la conversión es el fruto de la acción.

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Qué podamos tener la fructífera disposición de vivir nosotros mismos, e invitar a otros a vivir, de toda palabra que sale de la boca de Dios, en lugar del desgastante y estéril esfuerzo por convertir todas las piedras en pan. Y que podamos hacerlo en el terreno espiritual, a la manera de Dios y no del adversario, siguiendo la guía del Espíritu Santo. Y él nos conducirá al corazón dede los hombres.

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