Jeniffer Muro Cadillo

Antecedentes

Jennifer Muro Cadillo, de origen peruano, era el nombre de la ex misionera que fue encontrada muerta en Argentina. Ella había servido una misión en Brasil, enseñando la biblia a otros durante año y medio, para La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Ultimos Días, entre 2013 y 2014.  A su regreso continuó su vida de civil. A sus 22 años, estudiaba la carrera de abogacía en la UADE y trabajaba como niñera por las noches, juntando dinero para regresar a las áreas de Brasil para rencontrarse con sus nuevos conversos, investigadores y amigos a los que había amado con todo el corazón.

Ese rencuentro tendrá que esperar. Tras una búsqueda angustiosa, el cuerpo de una joven fue encontrado sin vida, el cual, a pesar de que aún faltan las pruebas de ADN necesarias, ha logrado relacionarse con Jennifer Muro Cadillo.

Negligencia en las investigaciones

De acuerdo con Luz Lourdes Cadillo, madre de la ex misionera desaparecida, hubo negligencia en responder las solicitudes de la Fiscalía, que envió notificaciones a hospitales, comisarías y todo otro lugar posible. Esto demoró el conocimiento de que un cuerpo, calcinado y con señales de al menos 8 horas de tortura, había sido encontrado. Las coincidencias eran numerosas. Incluso portaba las mismas sandalias. La fiscalía está convencida de que este es el cuerpo de Jennifer.

Acosada en Facebook

Tres años antes, Jennifer había conocido a Carlos Smith en Buenos Aires, mientras ella trabajaba en una agencia de automóviles. La obsesión de Carlos Smith con ella se hizo manifiesta durante las investigaciones. Al regreso de la misión de ella siguieron en contacto. Carlos Smith abrió entonces una cuenta falsa de Facebook, con el nombre de “Paula”. De esta manera podía controlar sus amistades y saber lo que ella planeaba. A Carlos Smith no le gustaba la idea de que ella se alejara de nuevo para visitar a sus conversos en Brasil. Había llegado a decir que sería de él o de nadie.

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Al ser interrogado, Carlos Smith reconoció haber estado con la ex misionera el día de la desaparición. Dijo haberle comprado un helado y luego haberle dejado en la estación de ferrocaril Boulogne. Sin embargo, sus declaraciones entran en contradicción con las de los empleados de la heladería, quienes conocían bien a la ex misionera desaparecida.

Lecciones que podemos aprender como cristianos

Primero que nada, debemos aceptar que el vivir el evangelio no nos hace invulnerables. Debemos ser humildes para reconocer nuestra dependencia de Dios en todo momento y orar con sincera intención por nuestra seguridad y la otros fieles cristianos y misioneros de todo el mundo. La sensación de falsa seguridad no proviene de la humildad, sino de una cierta soberbia, y no nos hace más fuertes, sino que en realidad nos hace más vulnerables. El mal siempre está presente y nuestras oraciones humildes son siempre necesarias.

Segundo, es obvio que debemos ser muy cuidadosos con nuestro uso de las redes sociales. Estas deben ser un instrumento de alabanza para Cristo. Son una extensión de la vida real en muchos sentidos, pero están revestidas de peligros específicos que conviene no ignorar.

Tercero, no somos más perseguidos ni estamos menos expuestos ahora de lo que han estado los discípulos de Jesucristo en cualquier otra época de la historia. El apóstol Pedro, al aconsejar a los miembros de la Iglesia de Jesucristo en su época, escribió de la manera siguiente:

1 Pedro 4:12–13
12 Amados, no os asombréis del fuego de prueba que os ha sobrevenido para poneros a prueba, como si alguna cosa extraña os aconteciese,
13 antes bien, gozaos en que sois participantes de las aflicciones de Cristo, para que también en la revelación de su gloria os regocijéis con gran alegría.
(Nuevo Testamento | 1 Pedro 4:12–13)

En una de las pocas ocasiones en que la palabra “cristiano” aparece en las escrituras, Pedro la aplica con el sentido de tener paciencia en medio de la tribulación y la oposición. Su consejo es saber esperar en Cristo la salvación y la retribución de la debida justicia:

1 Pedro 4:14–19
14 Si sois vituperados por el nombre de Cristo, sois bienaventurados, porque el espíritu de gloria y de Dios reposan sobre vosotros. Ciertamente, por ellos, él es blasfemado, pero por vosotros es glorificado.
15 Así que, ninguno de vosotros padezca como homicida, o ladrón, o malhechor, o por meterse en asuntos ajenos.
16 Pero si alguno padece como cristiano, no se avergüence, sino glorifique a Dios en ello.
17 Porque es tiempo de que el juicio comience por la casa de Dios; y si primero comienza por nosotros, ¿cuál será el fin de aquellos que no obedecen el evangelio de Dios?
18 Y si el justo con dificultad se salva, ¿qué será del impío y del pecador?
19 Por tanto, los que son afligidos según la voluntad de Dios, encomienden sus almas al fiel Creador, haciendo el bien.
(Nuevo Testamento | 1 Pedro 4:14–19)

Que podamos hallar guía y consuelo en la dirección que nos entregan estas sabias palabras.

2 Nefi 9:18
18 Mas he aquí, los justos, los santos del Santo de Israel, aquellos que han creído en el Santo de Israel, quienes han soportado las cruces del mundo y menospreciado la vergüenza de ello, éstos heredarán el reino de Dios que fue preparado para ellos desde la fundación del mundo, y su gozo será completo para siempre.
(Libro de Mormón | 2 Nefi 9:18)
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JPMarichal
JPMarichal se define a sí mismo como un investigador permanente del evangelio. Aunque se crió en una familia atea encontró a Jesucristo (o Jesucristo le encontró a él) cuando tenía 12 años de edad. Como resultado de una experiencia espiritual, se bautizó en La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días en 1984 y desde entonces ha desarrollado diversos métodos para el aprendizaje y la enseñanza eficaz del evangelio.Puedes conocer más sobre su conversión y su historia en Acerca del autor.

20 Comentarios

    • El punto, Carlos, es prevenir que le pase a otros. Muchas jóvenes y sus familias son demasiado confiadas. Al dar este tipo de información pueden darse cuenta de errores que también ellas estén cometiendo. Proporcionar los detalles, en este caso, es de más beneficio que ocultarlos. Entre lo que se puede entrever por este artículo te das cuenta que la joven estaba sola, sin un sistema de apoyo, que era acosada y no supo denunciarlo a tiempo. La Iglesia tiene normas que previenen todo esto, pero lamentablemente aquí no se estaban siguiendo. El caso es similar a otro simultáneo en que una exmisionera, también lejos de casa y sin sistema de apoyo, desapareció y no ha sido encontrada. La recurrencia de los casos debería llamar nuestra atención para tomar las precauciones necesarias.

    • Hola, se trata de un caso sumamente lamentable. Smith es un apellido muy común, es casi como Pérez para nosotros. El tipo es argentino. En ningún lugar dice la nota que haya sido miembro de la Iglesia, sólo dice que la conoció en la agencia de automóviles y se obsesionó con ella. Pudo ser un cliente.

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