En las últimas semanas, la preocupación pública general sobre la propagación del virus Zika ha llevado a algunas preguntas sobre cuál es el enfoque adoptado por La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días para proteger a sus misioneros.

8 de febrero de 2016.  En la siguiente entrevista, el élder Gregory A. Schwitzer, que es el director ejecutivo asistente del Departamento Misional de la Iglesia, habla sobre el tema.

Elder Schwitzer, cuéntenos un poco sobre usted y su papel en el Departamento Misional.

Soy médico especializado en medicina de urgencias y medicina interna. Como Setenta Autoridad General, actualmente sirvo como director ejecutivo asistente en el Departamento Misional y superviso los servicios de salud misional en todo el mundo. He servido también como Presidente de Misión y como presidente de área y estoy muy familiarizado con nuestro programa misional mundial. Amo a estos buenos misioneros. El virus Zika se propagó y su impacto en nuestros misioneros tiene actualmente nuestra máxima atención.

¿Qué es el virus Zika, y cuáles son los riesgos asociados con él?

El Zika no es un virus nuevo. Fue identificado primero a finales de la década de 1940, originario de la selva Zika, en Uganda. Con el tiempo se ha extendido al sur y Centro América, el Pacífico e Indonesia. Incluso hemos tenido algunos casos divulgados en los Estados Unidos. La infección se transmite por el mosquito Aedes, y por lo tanto, prevenir las picaduras de mosquito es una parte fundamental para controlar la propagación de esta infección.

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Cuando las personas se infectan con el Zika, alrededor del 80% no presentan síntomas. Una vez que una persona ha sido infectada y se ha recuperado, él o ella entonces tiene inmunidad a este virus. En algunas zonas del mundo 50% de la población son inmunes. Los síntomas del virus Zika incluyen una erupción cutánea, conjuntivitis (enrojecimiento de los ojos), dolores musculares y articulares y fiebre. En general, los síntomas desaparecen en una semana. Además del tratamiento de los síntomas no hay ningún otro tratamiento específico.

De especial preocupación, sin embargo, es el efecto sobre el feto cuando esta infección se adquiere durante el embarazo. Existe un posible vínculo entre esta infección durante el embarazo y el niño que nace con una condición conocida como microcefalia (los bebés que nacen con un pequeño perímetro cefálico). El centro de Control de enfermedades recomienda que las mujeres embarazadas tomen todas las precauciones para evitar las picaduras de mosquitos cuando se viaja a regiones conocidas por ser endémicas de Zika. No hay ninguna evidencia de que las mujeres no embarazadas que adquieren esta infección y se recuperan están en mayor riesgo de esta complicación con embarazos subsecuentes.

¿Están en riesgo los misioneros?

Queremos que los misioneros tengan éxito, estén saludables y estén seguros. Se hace todo esfuerzo posible para instruir a los misioneros sobre las mejores prácticas para prevenir enfermedades o accidentes. El bienestar y la seguridad de los misioneros es realmente nuestra primera prioridad.

Tenemos misioneros en áreas en donde existe el virus Zika y a los misioneros en todo el mundo se les instruye sobre cómo mantenerse saludables, incluyendo evitar virus transmitidos por mosquitos. Los principios de prevención de la enfermedad son los mismos para cualquier enfermedad que se transmite por mosquitos. Hemos estado proporcionando esta instrucción durante muchos años. Estas instrucciones son re-enfatizadas en un esfuerzo por alentar a los misioneros a seguir las medidas adecuadas.

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Como mencioné anteriormente, la mayor preocupación relacionada con las infecciones de Zika tiene que ver con las mujeres embarazadas y sus fetos. Obviamente, esto no es algo que sea relevante para nuestras hermanas misioneras.  No existe evidencia para sustentar la noción de que los embarazos posteriores o fertilidad se vean afectadas cuando la mujer se ha recuperado completamente.

¿Qué se está haciendo para proteger a los misioneros?

El mejor enfoque es la prevención. Instruimos a nuestros misioneros sobre cómo evitar infectarse. El Zika se propaga a través de la especie Aedes del mosquito, que se alimenta durante las horas diurnas. Los misioneros son instruidos para usar repelente de insectos y se lo vuelvan a aplicar durante el día. También son instruidos a rociar su ropa con una solución que mata mosquitos. La mejor manera para que un misionero permanezca seguro es la de seguir con constancia estas pautas. La semana pasada enviamos una notificación y reforzamiento de estas medidas preventivas a todos los asesores médicos de área. Trabajaremos con los presidentes de misión para enfatizar su cumplimiento.

Si el virus Zika continúa propagándose, ¿la iglesia dejaría de enviar a misioneros a estas áreas?

Hemos tenido misioneros en zonas con enfermedades transmitidas por el mosquito durante generaciones y siempre se ha hecho hincapié en estas medidas preventivas, que también son recomendadas por el centro para el control de la enfermedad. Aquellos que siguen las instrucciones que se han dado tienen menor riesgo de infección de Zika u otras enfermedades transmitidas por mosquitos.

¿Qué mensaje compartiría con los misioneros y a las familias de quienes sirven en estas áreas?

Para los padres, que deben estar seguros de que seguimos muy de cerca esta situación y hacemos hincapié en las medidas preventivas. Los misioneros de servicios de salud están constantemente revisando la literatura médica más reciente, incluyendo las recomendaciones de los centros para el control de enfermedades (CDC) y de la Organización Mundial de salud (OMS), para asegurarse de que están de acuerdo con sus directrices y recomendaciones. La salud de sus misioneros es absolutamente nuestra primera prioridad.

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Para los misioneros en servicio, es vital que sean totalmente constantes y obedientes en lo referente a las instrucciones que se están dado por sus presidentes de misión y sus asesores médicos en la zona. Seguir estas pautas es la clave para permanecer sanos. Los misioneros son un grupo de personas poderosas y dedicadas que comparten el Evangelio de Jesucristo con los hijos de nuestro Padre Celestial en todo el mundo. Haremos todo lo posible para mantenerlos a salvo al compartir Su mensaje.

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