Portada » Noticias » Santa Claus habla sobre el cielo con un niño antes de que muera en sus brazos
Fecha de publicación: 19/12/16
Noticia sobre: Entorno y actualidad

Nota del traductor

Personalmente, me siento poco inclinado a favorecer la tradición anglosajona de Santa Claus, ya que considero que Jesucristo debe ser el personaje principal [e incuestionable] de toda Navidad, y prefiero leer sobre el cielo en la sección 76 de Doctrina y Convenios (DyC 76) que en una narración tradicional o popular. Pero al leer este relato en LDSLiving lo he encontrado tan conmovedor y aleccionador que no pude dejar de traducirlo y compartirlo con ustedes. En el relato hay una lección que no es particularmente sobre Santa Claus, sino sobre la naturaleza del verdadero servicio. Espero que lo disfruten y lo compartan con otros. Atte. JPMarichal

Santa Claus inspira a un niño con una enfermedad terminal antes de morir

Eric Schmitt-Matzen recibió una llamada después del trabajo que impactó su vida.

Se trataba de una enfermera de un hospital cercano al lugar en donde Schmitt-Matzen vive, en Knoxville, Tennessee. “Ella dijo que había un niño de 5 años que estaba muy enfermo y que quería ver a Santa Claus”, contó Schmitt-Matzen al diario News-Sentinel.

Schmitt-Matzen, de 310 libras, barba blanca y mostacho curvo, simplemente se puso su traje de Santa para hacer su parte. “Cuando fui [al hospital] era mi trabajo asegurarme de que él tuviese una Navidad”, dijo Schmitt-Matzen al WBIR.

En la entrevista con el News-Sentinel, Schmitt-Matzen relató la historia de lo que sucedió en sus propias palabras:

“Cuando caminé hacia él, estaba acostado y lucía tan débil que parecía que estaba a punto de quedarse dormido. Me senté en su cama y le pregunté: “A ver, ¿qué es esto que oigo acerca de que te vas a perder la Navidad? ¡De ninguna manera te puedes perder la Navidad! ¡Si tú eres mi elfo número uno!”

“El levantó el rostro y dijo ‘¿Lo soy?’”

“¡Por supuesto!”, le dije.

“Le di el regalo. Estaba tan débil que apenas pudo abrir la envoltura. Cuando vió lo que había dentro, esbozó una gran sonrisa y volvió a reclinar la cabeza”.

“’Dicen que estoy por morir’, me dijo. ‘¿Cómo puedo saber a dónde iré?’”

“Le dije, ‘¿Puedes hacerme un gran favor?’”

“Él dijo: ‘¡Seguro!’”

“Cuando llegues allí, diles que eres el elfo número uno de Santa, y sé que te dejarán entrar”.

“Él dijo: ‘¿Lo harán?’”

“¡Seguro!, le dije”.

“Él se sentó y me dio un gran abrazo y me hizo una pregunta más: ‘Santa, ¿puedes ayudarme?’”

“Le rodee con mis brazos. Antes de que pudiese decir nada, murió justo allí. Le dejé estar, sólo abrazándole y sosteniéndole”.

“Fuera del cuarto todos percibieron lo que había sucedido. Su madre corrió dentro. Gritaba, ‘No, no, no aún!’ Le entregué a su hijo y me alejé tan rápido como pude”.

Conclusión

“Pasé cuatro años en las Fuerzas Armadas con los Rangers del 75 y he visto toda suerte de cosas. Pero salí corriendo de la estación de enfermeras con mi cabeza abotagada. Sé que las enfermeras y doctores ven cosas como estas todos los días pero no sé cómo pueden sobrellevarlo”.

Según KSL, Schmitt-Matzen lloró por todo el camino a casa. Pero aunque fue duro para Schmitt-Matzen darle ese último regalo a ese dulce niño, ha comenzado a pensar en su papel como Santa Claus en una forma completamente distinta.

“Me hizo darme cuenta del papel que debo jugar”, relató el Santa Claus de medio tiempo a la NBC, “para ellos y para mí.”

 


Temas: Amor al prójimo, Navidad, Santa Claus, Servicio