¿Se te dificulta leer el libro de Job? Puedes esperar que se te dificulte un poco su lectura. La razón es porque es literatura distinta a la que normalmente está uno acostumbrado. Es literatura antigua, de hecho, la más antigua de la Biblia, ya que se cree que se redactó antes que el Génesis. Sólo los primeros dos capítulos y el último están escritos en forma de prosa y el resto es poesía hebrea antiquísima, sujeta a sus propias reglas de expresión. Entre las características particulares de esta poesía están la metáfora y la repetición. Varias cosas se expresan de manera simbólica, por lo que el libro de Job es abundante en símbolos. Los conceptos más importantes se repiten muchas veces, con diferentes expresiones, para dejarlos firmemente asentados en la memoria.

Mientras que el libro de Job desafía un poco nuestro sentido moderno, es precisamente más valioso debido a esa antigüedad. Nos permite comprender cuán antiguos son muchos conceptos doctrinales y culturales que equivocadamente consideramos más recientes. Por ejemplo, en el libro de Job se habla de la preordenación y de la prexistencia, y se abordan temas como la resurrección, la posibilidad de que el hombre vea a Dios, el propósito de las pruebas y el equilibrio entre la justicia y la misericordia de Dios. Mientras lees el libro de Job concéntrate en los temas abordados para que no pierdas de vista estos invaluables tesoros. ¡Conviértete en buscador de tesoros durante tu lectura del libro de Job!