“El Señor había explicado con antelación el carácter sagrado de las ordenanzas del sacerdocio y las graves consecuencias que seguirían si los poseedores del sacerdocio no se preparaban para efectuarlas dignamente y con exactitud (como ejemplo, véase Éxodo 30:34–38; Levítico 10:9). Aunque ese pasaje no explica en detalle cuán grave fue lo que hicieron Nadab y Abiú, es evidente que transgredieron los mandamientos del Señor en cuanto a la manera en que habían de efectuarse las ordenanzas sagradas.”

Bibliografía