“Entre las naciones orientales las esposas y concubinas de un monarca muerto o destronado eran tomadas por su sucesor (véase 2 Samuel 12:8; 16:21-22); de manera que la solicitud de Adonías pidiendo que le dieran a Abisag fue considerada por Salomón como equivalente a un reclamo al trono.” (John R. Dummelow, Commentary, pág. 212.)